(y las reacciones del respetable)

netanyahuONU

    • Es una buena noticia, se mire por dónde se mire, se trata de un acuerdo histórico que sobrepone la diplomacia frente a la política de la guerra  practicada contra Irán durante los últimos 35 años. En efecto, Occidente ha metido a Irán en guerras regionales, han saboteado al país mediante virus industriales, han usado a al Qaeda y otros grupos terroristas para sabotear las infraestructuras y generar inestabilidad, han asesinado a físicos relacionados con el programa nuclear persa, han secuestrado a científicos, han tratado de provocar una primavera iraní tras las elecciones… la lista de ataques es interminable.
    • Se trata de un acuerdo parcial y temporal, una especie de paso previo para llegar a un estado definitivo de normalización de relaciones entre los países de la OTAN y la República Islámica. Si, dentro de seis meses, se cumplen los términos del tratado, se seguirán dando pasos hacia adelante, sobre todo en lo tocante al levantamiento de las sanciones impuestas, muchas de ellas a espaldas de la ONU.
    • El acuerdo reconoce el derecho de Irán a enriquecer uranio, como país soberano que es y como firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear. Este aspecto es el que más molesta a Israel y a Arabia Saudí, quienes han amenazado con atacar a Irán si proseguía con el programa nuclear civil. Incluso EEUU dice ahora que ese derecho no se recoge en su literalidad en los textos firmados, en un desesperado intento por contentar al electorado más reaccionario, agitado por la propaganda mediática que ha construido durante decenios una imagen de Irán como un peligroso estado terrorista preparándola para soportar una intervención militar directa.
    • El conflicto es absolutamente artificial. Todas las agencias de seguridad e inteligencia de EEUU divulgaron un comunicado en 2007 donde se afirmaba que no existían pruebas que incriminaran a Irán en el desarrollo de armamento atómico, todo lo contrario, afirmaron que desde 2003 el país persa había abandonado sus aspiraciones nucleares militares. El affaire se desenvuelve en la misma esfera que las armas de destrucción masiva de Irak, otro invento similar para acabar con una potencia regional una vez usado para debilitar a Irán en una guerra instrumentalizada básicamente por Estados Unidos.
    • Israel está muy enojada con el arreglo, pero no porque tema a un Irán nuclear, sino porque teme a un irán fuerte y con peso regional. Israel quería a toda costa que el conflicto hubiera acabado con un ataque militar que debilitara al país hasta el punto de que no pudiese jugar ningún rol político en Oriente Medio. Israel tiene un programa nuclear militar sin supervisión de la OIEA, obviamente no tiene ningún peso moral para imponer a otros países lo que no cumple para sí, salvo la fuerza bruta que le propician sus bombas atómicas y el acuerdo que tiene con Estados Unidos para disponer siempre de más capacidad militar que todos los ejércitos vecinos juntos. Uno de los motivos que llevaron a la destrucción de Irak y, posteriormente, de Siria, no es otro que conservar el poder regional de Israel.
    • Arabia Saudí está muy enojada con el acuerdo. Es muy fácil entender el por qué de la cuestión. La mayor parte del petróleo de Riad está en las provincias de mayoría chiíta, una minoría que vive discriminada y sin derechos en su propio país. ¿Qué pasaría si consiguieran su independencia? ¿Y si Irán les proporciona apoyo para lograrla? No digamos nada de Bahrein, invadida tras las protestas en pos de la democracia de su mayoría chií por varios ejércitos del Golfo. Irán tiene ascendencia sobre toda la población chiíta del mundo y eso es algo que los países sunitas totalitarios y dictatoriales no pueden consentir.
    • ¿Que gana Irán con el acuerdo? Aunque las sanciones estaban siendo absorbidas sin tanto dolo como han pretendido hacernos ver, es obvio que sí estaban teniendo repercusiones. Para empezar, la República Islámica logrará el desbloqueo de casi 8.000 millones de dólares iraníes retenidos en bancos occidentales y la relajación de las trabas al comercio de petroquímicos y otros materiales como metales preciosos y repuestos industriales. También cesarán las restricciones en materia de suministro de alimentos, fármacos, materias primas y productos de primera necesidad. Pero además, es bien posible que se rebaje la tensión militar fuente al Golfo Pérsico, donde ha estado desplegada la mayor flota nuclear jamás vista sobre el planeta en toda su historia. No obstante, Israel y Arabia Saudí y sus aliados aún pueden tratar de provocar una guerra como siempre han deseado, aunque sus capacidades distan enormemente de las de EEUU y la OTAN e Irán podría enfrentarlas sin muchos problemas.
    • ¿Qué ganan Estados Unidos y Europa? La Unión Europea, sobre todo, siempre ha sido una gran damnificada por las sanciones a Irán. Dependía de su petróleo y, a su vez, era un importante mercado para sus exportaciones industriales. Muchos ya se frotan las manos con la posibilidad de volver a hacer negocios en una época económicamente tan convulsa como en la que ahora vivimos. Estados Unidos quizá consiga que el uso de las monedas alternativas al petrodólar usadas por Irán y el grupo de países que no secundaba el embargo no se generalizase ni se institucionalizara.
    • ¿Cuáles son las obligaciones de Irán en estos 6 meses de prueba? Para empezar, enriquecer uranio sólo al 5% de pureza y diluir las toneladas que tienen al 20%, también detener la puesta en marcha de  la central de Arak para la generación de isótopos radiactivos de uso médico y mantener la transparencia con los inspectores de la AIEA.

    No cabe duda de que la rúbrica del acuerdo es el signo inequívoco de que el programa nuclear iraní era de naturaleza exclusivamente civil, energético y médico. Pero también debe quedar claro que,  si con estas garantías, Israel y Arabia Saudí aún hablan de ataque militar, es que las supuestas bombas atómicas eran sólo la excusa para acabar con la fortaleza del país que representa en chismo en el mundo árabe, que todo lo demás era un puro montaje mediático y político sin ninguna base real, otra vez…