El acontecer diario es cada vez más vertiginoso, te marchas al interior de la sierra marroquí un tiempo y a la vuelta el mundo ya nunca será igual. Anuncia su retirada uno de los líderes mundiales más reconocidos, nace un nuevo país y se ahondan las crisis de siempre (Irak, Pakistán, Irán, Palestina…). Todo ello aderezado con dos precampañas electorales igual de calentitas: las primarias en la metrópoli del imperio cuyo resultado nos afectará profundamente y la correspondiente a las elecciones domésticas en la que se enfrentan varios modelos típicamente europeos con la derechona nacional católica convertida al neoconservadurismo de corte gringo.Todo muy divertido, lo que sucede es que cuando vienes de estar con personas que viven aislados con la producción de un pequeño huerto, que casi no usan el dinero ni apenas saben lo que es el estado o la política uno tiende a relativizarlo todo un poco. ¿Qué más le dará a tantísima gente Clinton u Obama, que el dólar esté en mínimos históricos o el petróleo en máximos históricos si sólo usan la leña de lentisco como combustible? Hay mucha gente que está fuera de la historia, fuera al menos de nuestra historia. Y tal como va todo, mejor que exploren sus propios caminos de progreso antes de importar o imitar modelos ajenos donde, por más que lo intenten, nunca van a dejarles un sitio de pleno derecho.Os dejo una foto de un molino harinero que, a pesar de su movimiento sin fin, permanece anclado en el tiempo varios siglos atrás cumpliendo perfectamente su cometido.