La verdad es que el soniquete del bombardeo estadounidense y/o israelí a las instalaciones nucleares iraníes y a lo más granado de su poderío militar e industrial nunca ha cesado de sonar del todo. Baste recordar la dimisión del almirante Fallon, máximo responsable militar en Irak y Afganistán por oponerse públicamente a los planes de Bush de atacar a la República Islámica cuando se postulaba como la única voz contraria dentro del gabinete a una nueva aventura bélica de impredecibles consecuencias. Sin embargo, en estos días la información ha tomado renovados bríos y asalta insistentemente medios alternativos y corporativos. Cuando el río suena… agua lleva.

No obstante, hay que separar el polvo de la paja, la noticia de la intoxicación, para intentar saber qué está ocurriendo realmente dentro de los límites de lo posible teniendo en cuenta que se trata de planes en permanente debate y de carácter secreto. Los hay quienes dicen tener información que la no ampliación de la OTAN a las ex repúblicas soviéticas de Georgia y Ucrania es un pago a Putin para que se mantenga neutral cuando en pocas semanas se produzca el ataque nuclear a Irán. Otros apuntan a que ya hay movimientos militares de Estados Unidos en la frontera de la vecina e invadida Irak para apoyar desde tierra al ataque de la aviación imagino que para tratar de controlar la importante producción petrolífera de la región. Otros incluso opinan que la ofensiva contra al Sadr tiene que ver con la eliminación de los aliados de Irán antes de proceder a las hostilidades definitivas. En este sentido, la intervención de los servicios secretos iraníes en el apaciguamiemto de las milicias de al Sadr podría tener el objetivo de reservar su fuerza para momentos más necesarios que por el control del contrabando de crudo.

Pero lo más grave de las predicciones de analistas, confidenciales y aprendices de geoestrategas es el anuncio de un ataque combinado de EEUU e Israel contra Irán, Siria, Gaza y Líbano para acabar de un plumazo con el eje del mal en el área. Vamos, una especie de guerra total de despedida de Bush y su último y desesperado intento por cambiar el mapa de Oriente Medio. ¿Qué noticias apoyan esta tesis? Pues algunas y muy preocupantes, Siria está llamando a filas a sus reservistas en previsión de un nuevo ataque del gobierno hebreo contra su país y contra Hezbollah en Líbano. También se ha anunciado en la prensa de Israel que las IDF se están preparando para una entrada en Gaza con entrenamiento especial para luchar contra los túneles y búnkers que han excavado a semejanza de la estrategia que tan buen resultado le dio a la guerrilla libanesa. Todo ello unido pinta un negro panorama, suenan de nuevo tambores de guerra en Oriente Medio.

Y como siempre son los mismos los que empuñan las armas. Como dijo Gandhi, lo que se obtiene con violencia sólo se mantiene con violencia. Israel la necesita para anexionarse para siempre las tierras de sus vecinos y EEUU para ostentar un control del mundo que ya no puede ser económico, aunque sí conserva el poder militar suficiente como para intentarlo manu militari unos años más. Las últimas embestidas de un jabalí herido pueden ser las más mortales y brutales de todas.