Hace ya demasiados aos tuve ocasin de ir a una conferencia de Agustn Garca Calvo sobre los mecanismos de control social y la forma de escapar de ellos. Algo que choc mucho al auditorio fue su aseveracin de que el verdadero sujeto revolucionario de nuestra poca y lugar eran las mujeres ya que, al estar bastante ms fuera del mercado laboral, eran ms libres y no tenan tan interiorizados los esquemas de dominacin de la sociedad capitalista. Ms o menos vena a decir que el trabajo era una cierta forma de esclavitud. Tambin disert sobre que nuestra sociedad podra funcionar perfectamente con una jornada laboral de 4 horas diarias, pero que no era demasiado conveniente, habra demasiado tiempo para pensar y el ocio es ms difcil de dirigir y controlar que el tiempo de jornada laboral.

Pudiendo estar o no de acuerdo con todos sus planteamientos, lo cierto es que al or las noticias de estos das que venan de Bruselas, adems de ponrseme la piel de gallina, me vino a la memoria lo contado por el carismtico profesor. No poda creerlo, la Unin Europea ha bendecido una jornada laboral semanal de 65 horas!, adems han tenido la desfachatez de venderlo como una victoria de los trabajadores, que se pare este mundo que me quiero bajar, como pueden llamarun paso adelantea una medida que nos retrotrae al siglo XIX?.

Con nocturnidad y alevosa, esta madrugada han sacado adelante una medida que llevaba paralizada muchos aos. Los cambios de gobierno en Italia y Francia han tenido mucho que ver. Es lgico que un corrupto mafioso y un acomplejado pretencioso la hayan apoyado inclinando la balanza hacia el lado neocon. Pero lo que ms me llama la atencin es que muchos traten de defenderlo como un paso adelante en la consecucin de la libertad. Consideran que el estado no tiene que intervenir en este tipo de cuestiones, que es cosa nicamente de trabajadores y empresarios. El discurso puede parecer impecable pero nicamente vale para un mundo feliz donde el pleno empleo sea un hecho extendido o donde exista un salario bsico universal y el trabajador o trabajadora pudiera estar en condiciones de negociar de t a t con el empresario las condiciones laborales. De lo contrario una norma de este tipo slo puede facilitar el abuso del dbil, en romn paladino, la ms pura esclavitud. Eso s consentida en libertad, la libertad que puede tener un individuo para elegir si puede comer y vivir humillado o morir dignamente en la indigencia.

Creo, sinceramente que es una de las peores noticias que he odo en los ltimos tiempos. Digna de una huelga general salvaje europea de carcter indefinido. Pero claro, para qu movilizarse? habiendo ftbol… y total, adivinan quin van a agotar el cupo de 65 horas semanales? los inmigrantes que consigan burlar los campos de concentracin europeos y obtengan los papeles necesarios para ser esclavos en esa tierra de las oportunidades que venan buscando ms al norte. La globalizacin de la explotacin humana. A este pasovamos a tener que nacionalizarnos venezolanos.