Hace algún tiempo que Irán decidió dotarse de sistemas antiaéreos rusos para tratar de enfrentar posibles ataque de EEUU o Israel, con gran enfado de estos belicosos países que pretendían machacar a placer a su enemigo cuando lo consideraran oportuno. A pesar de que saben que desde 2003 Irán abandonó cualquier programa que tuviese que ver con armas atómicas como así lo reconocieron 16 agencias de investigación de la administración estadounidense las amenazas no cesan. Todo lo contrario, se hacen más duras y frecuentes cada día. Mientras, una flota angloestadounidense permanece amarrada junto a las costas iraníes con el dudoso honor de suponer la concentración de armas nucleares más grande de la historia tras la II Guerra Mundial.

Así que la República Islámica ha decidido reforzar las defensas del país frente a ataques de misiles y aviones y, con los ingresos multimillonarios obtenidos de la venta del petróleo a precios de oro blanco, hacerse con los sistemas rusos S-300, uno de los más avanzados del mundo en la lucha contra misiles, capaz de rastrear 100 blancos de forma simultánea y atacar con éxito a 12 de ellos a la vez. Las conversaciones entre ambos estados están bastante avanzadas, de hecho es posible que hayan sido adquiridas varias unidades para defender las instalaciones nucleares y otras zonas vitales del país. Probablemente antes de fin de año están instalados en suelo persa, aunque algunas fuentes opinan que quizá equipos auxiliares pudieran estar operativos poco después del verano.

El enfado de Israel es mayúsculo. Ayer mismo The Jerusalem Post recogía unas declaraciones de un militar israelí de alta graduación que amenazaba a Rusia con neutralizar el S-300 si, finalmente, era vendido a Irán. Según sus informaciones, ya están trabajando en un prototipo que, de desarrollarse, dejaría desprotegidas las defensas antiaéreas rusas y, al mismo tiempo, ningún ejército extranjero querría adquirirlo. Estúpido ultimátum, ¿quién querría comprar un sistema ya vulnerable con lo que cuesta y lo que tiene que duraría si ya lo han crackeado los del Tsahal?, ¿cuánto tardarían otros en hacerlo? Y si ya está prácticamente neutralizado, ¿por qué les molestaría tanto que lo tuviese instalado Irán? ¿por qué avisan que harán todo lo posible para que no sean instalados?

Lo que es de vergüenza es que los verdugos se enfaden cuando sus futuras víctimas intenten defenderse. Israel posee uno de los ejércitos más potentes del mundo, armado con el mas sofisticado equipamiento militar comprado o donado por Estados Unidos, mientras que Irán está en fase de rearme pero muy muy lejos de la capacidad del estado hebreo, un ejército asociado a un país que tiene invadido a tres de sus países vecinos (Palestina, Siria y Líbano) y es capaz de las mayores atrocidades y crímenes de lesa humanidad, como demuestran a diario las noticias que llegan de la zona. ¿Acaso alguien se ha manifestado en contra de la instalación de sistemas de escudo balístico Arrow II norteamericanos en suelo israelí?