Era el paso lgico a seguir. Tras la unnime peticin de la duma, el presidente Medvedev ha proclamado el reconocimiento de la autoproclamada independencia de las dos provincias georgianas atendiendo a la reclamacin absolutamente mayoritaria de sus habitantes de finales del siglo pasado. Tras los graves incumplimientos de Tbilisi de los acuerdos de Dagomis por los que se firm el acuerdo anterior de paz justo despus de la anterior derrota georgiana en su intento militar por recuperar ambas provincias, se haca imposible reeditar una solucin duradera de este tipo con socios tan poco confiables y reincidentemente violentos.

Las reacciones de EEUU y sus aliados no se han hecho esperar en las mismas posiciones que han mantenido hasta la fecha. EEUU lo ha calificado de inaceptable, a pesar de quemuy recientementese aprest a reconocer a Kosovo en un proceso absolutamente de similares caractersticas. Lo que est por ver es si otros pases siguen a Rusia, sobre todo los del grupo de no alineados de la ONU. Desde luego, el estado espaol s que no va a mover ni un dedo, el miedo atroz a lo que pueda opinar Euksadi, le ha llevado incluso a no reconocer a Kosovo a pesar de sus alianzas yobligaciones internacionales.

Est claro que Rusia sigue apostando fuertea pesar de la lluvia de amenazas e incluso de la extraa coincidencia de la presencia de una flotilla de la OTAN en el Mar Negro, entre la que se encuentra incluso una fragata espaola.