A estas alturas nadie duda de que las maniobras de la OTAN en el Mar Negro estaban planificadas de manera simultnea a la invasin de Osetia, hace cosa de un ao. EEUU, Israel y sus aliados lo tenan ms que preparado, el hecho de haber encontrado equipamiento de informacin satelital en Poti para transmitir informacin de inteligencia a las tropas de tierra y dirigir la invasin es una prueba ms que evidente de que responsables del imperio mentan cuando decan que intentaron disuadir a Saakashvili para que no invadiera a la provincia separatista y que si lo hicieron fue contra su voluntad. Probablemente el plan era amedrentar a Rusia para que no tomara represalias contra los georgianos porrecuperar por la fuerza a Osetia y quiz tambin a Abjazia. No podemos olvidar que la prueba que anim la operacin militar fue la toma de posiciones en Abjazia (en el desfiladero de Kodori) por parte del ejrcito georgiano incumpliendo los acuerdos suscritos entre las partes. Eso llev a pensar a Saakashvili que Rusia tampoco intervendra esta vez y que, por fin, la toma de Osetia sera poco menos que un paseo militar.

Pero en la situacin actual, la cosa es bien diferente. Rusia mantiene bajo control absoluto ambas provincias adems de partes de Georgia fuera de los acuerdos de Dagomis, sobre todo para controlar el posible envo de armas norteamericanas a travs de su principal puerto. La base militar ms importante, la de Gori, ha sido desmantelada y sus armas destruidas o trasladadas a Rusia. La UE y EEUU al enfrentarse a la rpida y decidida respuesta de su enemigo trataron de frenar la contraofensiva a toda costa intentando incluso engaar a Rusia al mantener un doble juego con las partes haciendo esconder ante esta las referencias a la integridad territorial de Georgia a la vez que se le prometa a Saakashvili que ello no significaba que iba a revisarse el status final de las regiones separatistas.

Ante tal situacin Rusia juega la baza de su capacidad de veto en la ONUy de la presencia militar in situ. Eso es lo que precisamente pretende combatir la OTAN mandando una flotilla al Mar Negro. Sin embargo, los barcos juegan en territorio ajeno, Rusia tiene todas las bazas a su favor y pretende seguir apostando fuerte mediante el envo de ms y ms buques. De momento el barco estrella de la flota del Mar Negro, elcrucero portamisiles Moskva, est ya en Sukhumi, la capital de Abjazia, junto con otra serie de buques de guerra, ya queexisten amenazas serias de inminentes ataques militares georgianos para recuperar la provincia rebelde.

Barcos rusos estn vigilando los movimientos de los buques de la OTAN que patrullan lejos de sus aguas territoriales cargados de un centenar de misiles de crucero Tomahawk y misiles antibuques tipo Harpoon,nada que ver con la ayuda humanitaria que dicen portary necesitar en Georgia. La presencia de buques en el Mar Negro est regulada por la Convencin de Montreux, firmada en 1936, que limita el tonelaje y el nmero de barcos que pueden circular por la zona. Cualquier incidente entre ambas flotas podra desencadenar un conflicto de proporciones gigantescas que hay que evitar a toda costa, por eso el gobierno espaol debera retirar inmediatamente la fragata F102 Almirante Juan de Borbn de una zona caliente como aquella y contribuir a rebajar la tensin en uno de los focos ms peligrosos para el estallido de un conflicto de proporciones mundiales.

          Fragata Juan de Bourbn