El diario Berria ha realizado un reportaje sobre noticias falsas en internet y sobre manipulación informativa que fue publicado el 17 de enero de 2017 en su versión papel y en la web, con el título ’Gezurrak buztana ez hain labur‘ (mentiras con las patas no tan cortas). Os dejo la transcripción íntegra de las preguntas que me realizaron los profesionales del periódico, a falta de poder colocar una traducción del reportaje.


  • En tu reciente articulo de Rebelión, mencionas que el periodista Udo Ulfkotte ha denunciado que los servicios de inteligencia de Estados Unidos le habían pagado por difundir informaciones falsas. ¿Desde cuando ocurren estos hechos? ¿Qué repercusiones pueden tener?

Este tipo de políticas informativas son un coletazo de la guerra fría, no es casualidad que Alemania sea el eje de la desinformación belicista en Europa y que ello haya sido así ininterrumpidamente desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Tampoco es casual que se observe en estas fechas un repunte de las guerras mediáticas, tras la vuelta activa de Rusia a los terrenos de la geopolítica, reclamando un orden internacional basado en la multipolaridad.

Uno de los objetivos más claros que se persiguen con la actuación de las divisiones mediáticas es impedir la confluencia, la integración o la amistad eurasiática mediante la expansión de ideas rusofóbicas y a fe que lo están consiguiendo. No hay más que ver los programas de sanciones puestos en marcha para comprobarlo.

  • En EEUU últimamente se está hablando mucho de las noticias falsas y principalmente se señala a Rusia como la culpable de querer difundir su propaganda. Pero no es todo tan claro como parece, ¿verdad?

La polémica de las noticias falsas durante las elecciones presidenciales norteamericanas jamás tenía que haber existido, sobre todo desde que Wikileaks afirmó sin ambages que la fuente de las informaciones sobre los desmanes de Hillary Clinton contra Sanders no provenían de un hackeo informático y exculpó totalmente a Rusia de la filtración. Los correos de Podesta venían directamente de alguien que tuvo acceso legal a ellos, por lo que el origen era un insider, no un hacker, como así reconoció el activista de Wikileaks que recogió la  información en un parque de Washington.

Creo que la agitación de la polémica y sacar a pasear el espantajo ruso fue una cortina de humo para no hablar del contenido de las informaciones desveladas por Wikileaks que, en sí mismas, ya eran bastante graves y que ponían en tela de juicio la idoneidad de Clinton como candidata. De paso, también atacaban a Trump por su supuesta amistad con Vladimir Putin.

  • En redes sociales como Facebook los mecanismos que van a tomar para “controlar” las noticias falsas ¿cómo van a ser? ¿quién controla lo que es falso o no?

Aún no esta implementado el sistema, pero parece que va a contener una especie de doble filtro, primero la denuncia por parte de los usuarios y luego la intervención de especialistas en fact checking, muy de moda en los mass media, sobre todo para controlar la veracidad de los políticos durante sus discursos electorales. Ambos métodos tienen problemas. Seguramente todos conozcamos páginas de activistas sociales y políticos que son castigados en Facebook temporalmente porque sus informaciones son molestas a determinados colectivos aunque todos sus datos sean completamente veraces. Por otro lado, poner a periodistas expertos en fact checking a detectar mentiras en los medios es como poner zorros a guardar gallinas.

  • ¿Qué me dices del proyecto de Google News Lab First Draft News?

La mayoría de las tecnológicas se están convirtiendo, quieran o no, en medios de comunicación. Hay una gran cantidad de gente que se informa a través de redes sociales y apps concretas sin consultar medios tradicionales y es un nicho que no quieren dejar de explotar. De ahí que estén tratando de dar el salto para sacar tajada, sobre todo pensando en la publicidad y en el poder que da el manejo de la información.

Para Google es como una evolución natural, si ya conoce nuestros gustos, nuestra aficiones, a los sitios que vamos, las cosas que compramos, las páginas que visitamos… ahora nos va a dar también las noticias a medida y cobrará por ello, de una u otra manera. Eso en teoría, pero con el grado de colaboración demostrado de Google con el gobierno norteamericano, que nadie piense en asepsia o en objetividad en las informaciones que distribuya a través de sus canales.

En cuanto a First Draft News, para mí la primera mano es alguien con twitter en un móvil con cámara en el lugar de la noticia. Suelen ser algunas de mis fuentes favoritas… Es un proyecto loable en apariencia y objetivos, pero ni impide la difusión en los sistemas de Google News de miles de noticias falsas por día. ¿Recordáis cuando se destruyó el último hospital de Alepo durante la guerra contra Siria? ¿Cómo olvidarlo? En seis meses el último hospital de Aleppo fue destruido más de 20 veces. ¿Quién verificó la noticia? Obviamente nadie, no había ni una sola foto, ni un solo vídeo, solo propaganda. ¿Evitó que se difundiera la noticia?

  • En la república checa el Ministerio de Interior ha creado un grupo de 20 “especialistas”, en principio para hacer frente a las noticias falsas, por miedo a los rusos. ¿No es una especie de unidad policial de censura?

La rusofobia alcanza límites verdaderamente extremos en algunos países del este de Europa, máxime en los gobernados por la extrema derecha, desde donde la OTAN pretende a acorralar a Rusia con bases militares o escudos anti misiles. Nadie puede pensar que ello es casual. En esos puntos calientes de confrontación geopolítica, el control de la información es mucho más importante que en lugares menos comprometidos, así que uniendo el desprecio a los valores democráticos que profesan habitualmente esos gobiernos con lo estratégico de su posición actual, tenemos el origen de este tipo de censores policiales tan siniestros como los creados en Chequia, van de la mano de las infraestructuras militares.

  • En la Comunidad Europea también está el East StratCom Task Force. Un grupo de trabajo, el cual dice que quiere abordar las actuales campañas de desinformación de Rusia. ¿No suena todo a querer dar un discurso único pro-OTAN?

Rusia ha sido consciente de que, para enfrentar las políticas hegemónicas de Estados Unidos y sus aliados debía contar paralelamente con un órgano informativo global para contrarrestar el unidimensionalismo informativo imperante. Ese fue el objetivo con el que nació RT (y Sputnik), que se ha convertido en pocos años en una potencia mediática internacional de primer orden que está compitiendo de tú a tú con las cadenas internacionales más importantes del mundo.

RT acerca sus micros de manera regular a especialistas, analistas y activistas de todo el mundo a los que jamás ninguna televisión corporativa osaría invitar. El daño que sus informaciones y análisis provocan al establishment norteamericano es tal, que han sido calificados, de manera inaudita, como una afrenta del mismo calado que el terrorismo internacional.

Y es que, en las guerras de cuarta generación, la propaganda juega un papel tan crucial como las escuadras de drones. Si un medio alternativo muestra sistemáticamente las mentiras en las que se basan los conflictos y los expone ante la opinión pública con toda su crudeza, estará minando el apoyo político y social a los mismos. Tras la nefasta experiencia de la II Guerra del Golfo, donde EEUU se enfrentó a la repulsa generalizada de la opinión pública de todo el mundo (que arrastró tras de sí a no pocos gobiernos), no tienen intención de volver a pasar por el mismo trance. Desde ese momento, tras ese fracaso, se centró en la mejorar la propaganda de guerra para justificar y concitar intervenciones militares o injerencia de tipo supuestamente humanitario.

Eso es los que hacen esos organismos que ahora están surgiendo como flores en primavera. Llevaban muchos años sin que nadie les diera una mínima réplica y ahora están todos nerviosos porque cada vez son menos creíbles.

  • Las grandes compañías se sienten legitimadas para decir que es falso y que no. ¿Es una forma de censura a gran escala lo que nos viene?

Bueno, los que tenemos ya algunos años realmente ya hemos vivido en un ambiente de brutal censura permanente durante toda la era preinternet. Es el atisbo de empoderamiento ciudadano que comenzaba a sentirse en la difusión de la información lo que están atacando nuestros próceres. Lo que ahora se avecina es un nuevo y desesperado intento de control de las informaciones que se difunden por la red, pero no es el primero ni será el último. Y estoy seguro de que los que nos dedicamos a la contrainformación sabremos buscar la manera de sobreponernos a la censura como siempre ha ocurrido. La democratización tecnológica hará cada vez más difícil estos intentos de monopolizar la información para crear opinión.

  • En las redes sociales noticias falsas se difunden muy rápido. ¿Cuál sería la mejor forma para que eso no ocurriera? 

Somos mayores de edad y el estado o las multinacionales tecnológicas no son nadie para tratarnos como niños, llevamos muchos años tratando con noticias falsas y sabemos lidiar con ellas. Dada su trayectoria, ni estados ni corporaciones tampoco son de fiar como garantes de la verdad.

Creo que no es un problema tan grave como quieren hacernos creer. Hay miles de noticias falsas que se difunden aún más rápido en medios convencionales. ¿Por qué nadie plantea sistemas de censura o control similares contra ellos? El problema es que las informaciones que circulan por los media corporativos importantes ya están más que filtradas, mientras quedas redes pueden ser más libres, absolutamente libres.

Voy a poner un ejemplo, ya se sabe positivamente que el gobierno de Gadafi jamás bombardeó a manifestantes que pedían democracia y libertad. Lo han reconocido, tanto los líderes “rebeldes” a medios de comunicación regionales, como una reciente comisión del parlamento británico, además de multitud de observadores que en su día visitaron el país y no encontraron una sola prueba de ello. ¿Dónde se ha podido leer el desmentido de esa noticia con la que bombardearon nuestras conciencias durante meses? No desde luego en medios convencionales, pero sí en las redes sociales. Eso molesta.

Creo que ese es el verdadero problema, por eso quieren controlar internet. Quieren cercenar los pocos espacios de libertad que nos quedan a los de abajo, los lugares donde podemos expresarnos. Internet permite que cualquier ciudadano se convierta en un pequeño medio de comunicación que incluso, si logra superar determinados niveles, puede tener una repercusión similar a la de medios corporativos. Es lo que se conoce como viralidad que, a veces, son verdaderos virus contra el sistema mismo.

El problema es que la credibilidad de los medios corporativos ha caído en picado por causas bien merecidas, por decirlo brevemente, por confundir deliberadamente la información, la opinión, la propaganda y la publicidad. Con medios colaborativos e independientes, todo el modelo se pone en peligro. En el estado español es aun peor, los medios de nuestro país son los más desprestigiados de occidente, solo por detrás de los de los Estados Unidos. Las redes sociales suplen con creces ese vacío y esa carencia y eso es un problema para algunos. Se les puede desmontar el tinglado…

Juanlu González

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