El jefe negociador palestino Saeb Erekat condena la decisión del régimen de Israel de aprobar la construcción de 3 mil asentamientos en territorios palestinos.

La Autoridad Nacional Palestina califica las acciones del régimen de Tel Aviv de actos de “ceguera política y arrogancia del régimen de Israel”. Asegura que la mejor manera de protestar frente a esta estrategia israelí sería denunciándola ante la Corte Penal Internacional (CPI).

La fuerzas del régimen israelí se han desplegado desde hace horas en Amona, en los territorios palestinos ocupados de Cisjordania, para cumplir la orden de un tribunal israelí que dictaminó ilegales los asentamientos en esa localidad, ya que fueron construidos en propiedades privadas de palestinos.

El analista político Juan Luís González Pérez aborda el tema en una entrevista con HispanTV desde Cádiz (España).


A continuación, os dejo la transcripción íntegra de la entrevista:

1. ¿Cómo evalúa usted la decisión del régimen israelí de evacuar un 
asentamiento de un lado, y aprobar miles de nuevas viviendas 
por el otro lado?

Todo indica que la decisión de Israel tiene bastante que ver con el cumplimiento de un plan detallado para apropiarse de las tierras palestinas. Parece que aún no es el momento del robo de la zona de Amona, cuyos asentamientos además, han sido declarados ilegales por el propio Tribunal Supremo israelí. No obstante, nadie debe confundirse, los asentamientos de Amona son tan ilegales como los de toda Cisjordania y así lo dicta el ordenamiento jurídico internacional y las resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea de Naciones Unidas. Por eso podría pensarse que la supuesta dureza mostrada con las familias extremistas del asentamiento de Amona responde únicamente a una campaña propagandística para lavar la imagen de Israel, que cada día aparece más aislado en el contexto internacional.  Si se tratara de una medida real para cumplir la ley, no evacuas a 45 familias y anuncias, inmediatamente después, que vas a alojar a otras 3.000 más en suelo de Palestina. No tiene ningún sentido.

2. Parece que con el apoyo de la administración estadounidense, 
los israelíes están extendiendo los asentamientos ilegales de forma 
desproporcionada; ante esta situación ¿hay alguna esperanza de paz entre 
palestinos e israelíes?

Desgraciadamente, la llegada de Donald Trump al poder augura una etapa aún peor para Palestina que la protagonizada por Obama. No hay ningún país más experto en muros de la vergüenza que el propio Israel. Netanyahu, lo hemos visto, se ha mostrado encantado con Trump y sus políticas y el nuevo presidente norteamericano le ha devuelto el cumplido públicamente. Así que durante estos años, es indudable que vamos a ver un recrudecimiento de la política de asentamientos ilegales en toda Cisjordania y un aumento de la limpieza étnica de Jerusalén.

Pero, por no ser negativo del todo, creo que el mundo admitirá que la solución de dos estados es una auténtica falacia y que Israel jamás ha estado interesado en la paz. Cuando Israel ha hablado de negociación, siempre ha sido para ganar tiempo y ocupar más tierras palestinas. Pienso que el paradigma de los dos estados llegará a su final con el mandato de Trump y habrá que explorar nuevas propuestas para hacer cumplir el mandato internacional en tierras palestinas y para permitir la vuelta de los refugiados a su hogar.

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