by Hiroyuki Hamada

Aunque era algo que se esperaba, llevo un tiempo fastidiado dándole vueltas en mi cabeza al hecho de que los Estados Unidos han apoyado la propaganda de una organización, los  Cascos Blancos, que han recibido un Óscar por un corto documental que habla sobre ellos. Naturalmente, ello indica que, no solo es aceptable retorcer los hechos y llamar “héroes” a un grupo de gente con actividades criminales bien documentadas, sino que además es aceptable premiarles con un reconocimiento artístico, cultural y humanístico. Y todo por  hacer una guerra colonial contra un país que no sigue suficientemente los mandatos del imperio.

¿Cuánto cuesta decir una mentira tan grande? ¿Cuál es el precio humano de hacer cómplice a la gente en un proyecto de muerte y sufrimiento? ¿Qué consecuencias pagamos borrando los hechos y retorciendo la historia cuando nos consideramos nosotros mismos seres culturales? Pero todas estas cuestiones son quizás triviales comparadas con las 500.000 muertes, el desplazamiento de la mitad de la población, y toda la destrucción infligida hasta ahora por el asalto del imperio contra Siria. Esta es una operación que incluye muchas capas del establisment y de la sociedad en general. ¿Cómo puede tanta gente alegar no ver los hechos y aceptar las mentiras y engaños?

Los gobiernos occidentales mienten sobre las dinámicas de poder sobre el terreno en Siria mientras apoyan a terroristas mercenarios. Los medios de comunicación repiten las narrativas oficiales y promueven falsos hechos y análisis prefabricados. Los artistas contribuyen fabricando historias para ayudar a la gente a visualizar las mentiras como parte de una “realidad” manufacturada. Todos estos esfuerzos son apoyados por los intereses financieros que sacan provecho de los conflictos y la subsiguiente colonización neoliberal de Siria. Y debemos advertir que Siria es solo un ejemplo entre otras naciones como Libia, Iraq, Afghanistan, Yemen, Nicaragua, Ucrania y muchos otros.

Y odio criticar aquellas gentes que finalmente elevan sus voces contra el gobierno USA tras estar callados durante 8 años bajo el mandato del Presidente Obama —después de todo yo tampoco sabía cuán ”eficaz” iba a ser el presidente Obama sirviendo al poder de las corporaciones. También creí que era grandioso que tuviéramos por primera vez un presidente negro. Pero, tras miles de asesinatos con drones que incluyen los civiles inocentes, los enormes rescates bancarios, el encarcelamiento de los que denunciaron la corrupción (whistleblowers), siete guerras, y el espionaje de vigilancia mundial, ¿Cómo podríamos cerrar los ojos? Pero de acuerdo, y ya está .

Pero ahora, debo manifestar mi objeción si se sugiere que resistir contra todo el sistema provoca respuestas como que eres “partidario de Trump”, “amante de Putin” o “apologeta de Assad” por aquellos que desean seguir adelante con sus agendas políticas del partido, agendas que operan estrictamente dentro del marco imperial. ¿Qué tipo de excusa tienen para apoyar al partido estatal de las corporaciones dirigido por agencias de espionaje, Wall Street y el complejo militar industrial? ¿Qué autoridad tienen para decidir el gobierno adecuado para el pueblo Sirio? La pregunta es prioritaria y urgente cuando lo que ellos apoyan para el pueblo Sirio son grupos terroristas afiliados a Al-Qaeda y sus violentas teocracias, cuando la mayoría de los sirios apoyan el gobierno secular del presidente Assad. ¿Cómo podría nadie ser tan manipulable como para ser un apologeta de un imperio criminal? Y reclaman resistir a Trump y alejar así la discriminación de los inmigrantes, el racismo, la discriminacion de género, etcétera. ¿Cómo? ¿Confiando en las Corporaciones, en el colonialismo y el militarismo? Los partidos de las corporaciones han estado financiando la máquina de guerras masiva con mil bases militares, 17 agencias de espionaje, y la mitad de nuestros impuestos para colonizar otras naciones para darles beneficios a las corporaciones explotadoras que exprimen nuestras vidas. Y los ataques contra inmigrantes, el racismo y la discriminación de género son todo instrumentos, tanto como resultados, de tales explotaciones HECHAS POR ELLOS. ¿Cómo?

Es tan obvio. Vemos la misma gente, la que deplora cómo son tratados los inmigrantes en los USA, apoyando activamente la guerra colonial contra Siria, la política exterior violenta de USA contra los paises latinoamericanos, la demonización de Rusia, etcétera. ¿Cómo no pueden ver las conexiones? La gente viene a los USA porque el saqueo de las conquistas imperiales se reúne en los USA. Esas conquistas han destruido sus comunidades, su economía y su cultura. Si alguien merece disfrutar la prosperidad del imperio, se debería dar prioridad primero a los inmigrantes. Démosles la bienvenida y dejémosles que tomen el país puesto que es tan suyo como nuestro. Si eso no está ocurriendo, los USA deben dejar de interferir en los otros países. Me enferma oír al establisment intentando convencernos de que las cosas son tan complicadas y difíciles de comprender para impedirnos ver, silenciarnos, excluirnos, explotarnos y someternos. Quiero decir, ¿dónde comenzamos incluso la conversación? Las premisas son mentiras. Los hechos son mentiras. La historia es una mentira. Las conclusiones, las políticas, razones y conclusiones son todo mentiras. Creo que sólo tenemos que plantear un sistema funcional que nos sirva a todos, y amablemente, en una cuestión civilizada, con el proceso debido y adecuado, exigir a esos criminales de guerra, especuladores de guerras y políticos corruptos que entren en prision. La única razón legítima para que existan las fuerzas armadas es para ayudar a sostener ese proceso democrático para la gente.

Artículo original de Hiroyuki Hamada traducido por Txema Sánchez

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