Tras la victoria de Netanyahu, Mr. Irán como le conocen muchos en Israel, era un paso bastante predecible, sobre todo si EEUU dudaba o flaqueaba en el papel de sirviente de Israel en el mundo que lleva ejerciendo por décadas. Así que los israelíes, en manos de un gobierno de extrema derecha racista, teocrático y supremacista, van a tener que emplearse directamente contra las instalaciones nucleares iraníes usadas supuestamente para obtener materiales para la fabricación de bombas atómicas, cosa que la inteligencia de EEUU ha negado una y otra vez inclusive durante la era Bush. Los locos sionistas pondrán el mundo del revés una vez más para evitar que en la región en la que habitan haya ningún otro país que pueda hacerle sombra desde el punto de vista estratégico, económico o militar. USAmérica ya organizó la guerra Irán-Irak para debilitar a las dos potencias regionales, luego se ocupó de masacrar Irak en dos ocasiones para que, finalmente, Israel termine el trabajo que comenzaron juntos hace más de dos décadas. 

Esta vez no son titubeos ni declaraciones con amenazas veladas, basta leer lo anunciado por un portavoz de defensa del gobierno judío para entender que la guerra se avecina:

ISRAEL QUIERE SABER SI SUS FUERZAS SON CAPACES DE ATACAR IRÁN EN CUESTIÓN DE DÍAS, DE HORAS. SE ESTÁN PREPARANDO A TODOS LOS NIVELES PARA ESTA EVENTUALIDAD. EL MENSAJE QUE SE QUIERE ENVIAR A IRÁN ES LA AMENAZA DE ISRAEL ES MUCHO MÁS QUE UN MONTÓN DE PALABRAS

Habrá que estar atentos a la respuesta de Hezbollah (aunque ya Israel colocó allí a fuerzas de la ONU para vigilar su retaguardia), de Hamas (cuyas fuerzas se han mermado recientemente tras la invasión de diciembre 08/enero 09) y de otros actores regionales. Rusia, jugando a dos bandas, ha paralizado la entrega de los sistemas de defensa antiaéreos prometidos y ha apoyado siempre las sanciones a la república islámica, por lo que no podrán contar con su apoyo aunque son sus socios comerciales más poderosos. La flota nuclear más importante del mundo está anclada frente a las costas iraníes, aunque Irán cerrará el estrecho de Ormuz y podrá sumar a la profunda recesión económica una crisis energética de considerable magnitud y enormes consecuencias planetarias. Todo por obra y gracia del gobierno judío de Israel y los neocons que los apoyan.

Si, como respuesta a los ataques y al sufrimiento humano provocado, un Shahab-3 iraní acertara de pleno en la planta nuclear israelí de Dimona —cosa harto improbable—, creada para facilitar el programa militar atómico israelí ante las connivencias y apoyos occidentales, se habría hecho justicia y lo que llaman pueblo israelí sufriría en sus propias carnes el daño que llevan infringiendo al mundo desde que comenzó su existencia. Así quizá se lo pensarían nuevamente antes de apoyar a gobiernos terroristas, genocidas y asesinos como todos los que siempre han gobernado ese conato de país.

(gracias Manel por el soplo en los comentarios)