A pesar de que nunca han dejado de atacar a la Franja desde el aire o por medio de la artillería, esta vez el Tsahal ha ido mucho más lejos y ha asaltado Gaza con tanquesque se han adentrado alrededor de 500 metros en las inmediaciones de Jan Yunis y sus campos de refugiados en los que viven hacinadas decenas de miles de personas. Sin embargo, en esta ocasión les ha salido bien la operación a los milicianos, quienes tendieron una exitosa emboscada a los invasores que acabó con la vida de dos soldados de Israel y con otros dos más heridos de cierta consideración. En la otra parte, dos miembros de la resistencia palestina murieron y tres resultaron heridos en el que ha sido el incidente más grave sucedido en la zona desde la brutal invasión de principios del años pasado que se saldó con la muerte de 1400 árabes, en su mayoría mujeres y niños. Ante la dura humillación sufrida, Israel ha vuelto a invadir la zona cercana a Jan Yunis con más tanques y blindados apoyados por fuego aéreo. En estos momentos parece que continúan los combates de los que aún ignoramos sus consecuencias.

Tampoco Cisjordania se está librando de los ataques de Israel, en una semana han muerto 4 civiles desarmados por fuego hebreo, dos de ellos adolescentes. Estados Unidos ha exigido a Israel que entre el paquete de medidas que debe tomar Netanyahu para retomar el diálogo con los palestinos esté la retirada del ejército israelí a posiciones anteriores a la II Intifada, cediendo el control de buena parte de la Ribera Occidental a la Autoridad Palestina como se reconoció en los acuerdos de Oslo que el extremista presidente de Israel se niega a reconocer.

Es difícil imaginar cómo puede afectar este nuevo episodio al equilibrio de relaciones políticas en la región, en estos momentos claramente favorable a la causa palestina en todo el mundo, ya cansado de las mentiras del sionismo y las dilaciones que únicamente persiguen iniciar una hipotética negociación con centenares de miles de hechos consumados (colonos), buena parte de Cisjordania robada a sus legítimos habitantes y concluida la limpieza étnica de Jerusalén.