El actual ministro de defensa libio, un desertor de las filas de la Yamahiriya,Osama al-Juwali, se encuentra en los alrededores de Beni Walid para tratar de convencer a las milicias populares que retomaron el control de la ciudad, para que depongan sus armas y se entreguen al gobierno impuesto por las fuerzas de la OTAN y la Liga rabe. Por si no lo logra, ya tiene apostados vehculos artillados y la fuerza area preparada para volver a arrasar la ciudad a sangre y fuego. Mientras, se suceden intensos combates guerrilleros tanto en Tripoli como en Bengasi de los que los medios no se atreven ni a informar. Libia ya no interesa una vez que hemos controlado su petrleo y asegurado al dlar como moneda en las transacciones de crudo. Irn, por su parte, ha dado un paso decisivo hacia la guerra con el uso del dinar, el yuan y el rublo en las ventas de petrleo.

[mapsmarker marker=»55″]