Sbado 5 de mayo a las 19:00 horasdesde la Puerta del Sol

Como parte de la Global Marijuana March que convoca durante el mes de mayo movilizaciones en ms de 300 ciudades de todo el mundo. Desde la Asociacin Madrilea de Estudios sobre el Cannabis (AMEC), la Federacin de Asociaciones Cannbicas (FAC),y la Coalicin Europea por una Poltica de Drogas ms Justa y Eficaz (ENCOD)queremos impulsar y dar visibilidad a un evento que cada ao cuenta con una mayor participacin ciudadana.

Este ao laMarcha Mundial de la Marihuana de Madrid se llevar a cabo bajoel mismo lema que el ao pasado;Cultiva tus derechos, centrando nuestro mensaje en tres temas que creemos esenciales:

1.-La modificacin de Ley Orgnica 1/1992, de Proteccin de la Seguridad Ciudadana. Durante el ao 2010 (ltimo Anuario Estadstico del Ministerio del Interior publicado) se han practicado 319.474 denuncias por tenencia y/o consumo de drogas.

Si comparamos los datos de Espaa con el de algunos pases europeos (todos de los que disponemos datos, que son los 16 siguientes: Alemania, Francia, Italia, Blgica, Austria, Polonia, Portugal, Rep. Checa, Suecia, Finlandia, Chipre, Letonia, Luxemburgo, Malta, Eslovenia y Bulgaria) podemos comprobar que mientras que en estos pases las sanciones por consumo o posesin para consumo en el periodo 2004-2009 han aumentado un modesto 2,4% (de 488.900 a 500.630), en nuestro pas han aumentado en ese mismo periodo un 234.3% (de 150.193 a 351.927, un 247,8% segn los datos del OEDT 2011), es decir, 100 veces ms. De esta manera, si en 2004 las sanciones por consumo impuestas en Espaa representaban el 23,5% del total de estos pases europeos, en 2009 este porcentaje se ha incrementado hasta el 42,6%, es decir, podemos afirmar que de cada 3 sanciones por consumo que se imponen en toda Europa, una ha sido impuesta en Espaa.(1)(2)(3)

De todo este exceso represivo que padecemos los ciudadanos espaoles, los consumidores de cannabis salimos especialmente perjudicados. De las 319.474 denuncias impuestas en el ao 2010, el 85% estn relacionadas con cannabis, porcentaje solo superior en Francia (87,9% en 2009), mientras que en pases como Alemania (59,4%) o Italia (61,3%) estas proporciones son sustancialmente menores, y no se trata tampoco de casos excepcionales, ya que la media europea (excluyendo a Espaa) es del 57,9%. Adems, la evolucin histrica de este dato en nuestro pas es muy negativa, ya que en 2001 el porcentaje de sanciones relacionadas con cannabis era del 62% y hemos pasado en 9 aos al 85%.(1)(3)

Tambin es especialmente descorazonador comprobar como los esfuerzos represivos de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado se centran cada vez ms en perseguir al consumidor (sancin administrativa) en detrimento de la lucha contra el narcotrfico (delito penal). Del total de intervenciones relacionadas con las drogas realizadas en Espaa en 2010, un 94,7% estaban relacionadas con el consumo o tenencia para consumo, y slo el 5,3% restante estaba relacionado con el trfico de drogas, mientras que esta proporcin en los pases europeos es (ao 2009) del 68% para consumo y 32% para trfico.(1)(3)

2.-Denunciar las actuaciones desproporcionadas que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en aplicacin del artculo 368 del Cdigo Penal a pesar de la reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo que seala que el cultivo de las plantas decannabis sativacuando tiene por objeto el propio consumo no es punible. En este sentido celebramos la aprobacin en el Parlamento Vascode una comisin que tiene como fin la primera regulacin sobre los autocultivos colectivos y unas recomendaciones para regular los autocultivos personales.

3.-Advertir de las graves consecuencias sociales y econmicas que la actual poltica sobre drogas basada en la prohibicin y plasmada en la llamada guerra contra la droga est generando, especialmente en aquellos pases con un sistema democrtico ms vulnerable. Proponemos estudiar otras vas alternativas a aquellas basadas en una utpica abstinencia, como el modelo de Clubs Sociales de Cannabis (CSC). Consideramos que en las polticas sobre el cannabis, la defensa de los derechos de las personas usuarias y de los pequeos productores, la sostenibilidad ecolgica y el beneficio social deben predominar sobre los intereses econmicos particulares. El derecho a la salud, al libre desarrollo de la personalidad, a la informacin y a la seguridad alimentaria son valores preponderantes frente a un hipottico derecho a enriquecerse gracias a la planta.