No es propaganda pro siria, ni viene de medios alternativos, se trata nada más y nada menos que de una noticia que hoy ha publicado el diario de derechas más influyente del mundo entero. El Washington Post informa que los mercenarios sirios han recibido, durante las últimas semanas, ingentes cantidades de armamento norteamericano de última generación pagados por países extranjeros como Qatar y Arabia Saudí para echar abajo los esfuerzos de paz de Naciones Unidas, en realidad una mascarada destinada a justificar el progreso en la intervención militar extranjera contra Siria. El papel de EEUU ha sido el de coordinación de todo el proceso. El periódico cita fuentes de la oposición siria y funcionarios gubernamentales norteamericanos como origen de la información. El material se está almacenando en Damasco, en Idlib, cerca de la frontera turca y en Zabadani en la frontera libanesa. Al parecer, tras meses de reveses militares, el nuevo armamento ha permitido a los mercenarios asestar algunos golpes a las fuerzas sirias. Por otro lado, EEUU pretende abrir un nuevo frente en la zona kurda, hasta ahora al margen de la guerra, para obligar a repartir las tropas leales al gobierno sirio por más porciones del territorio y debilitar la resistencia oficial ante los envites de los rebeldes y las tropas extranjeras. La otra carta que andan jugando es la intervención turca desatando algún conflicto fronterizo para invocar la participación de la OTAN.