La rabieta de Netanyahu por el reconocimiento mundial alcanzado por Palestina en la ONU va camino de convertirse en un problema de inusitadas proporciones. La construccin de 3.000 viviendas en el sector E1 de Cisjordania y en Jerusaln definitivamente rompe Cisjordania en dos partes, socava su unidad territorial y prcticamente acaba con la posibilidad de un futuro estado palestino viable. Sin embargo, es probable que Bibi no haya calibrado suficientemente las consecuencias de su venganza y haya metido la pata de su vida. Cada vez es ms patente para ms y ms gente que, con el actual nivel de ocupacin del territorio palestino, no hay espacio suficiente para ubicar un estado viable. Sera necesaria la devolucin de la tierra ocupada en la que viven centenares de miles de colonos extranjeros judos para poder garantizar unos mnimos de continuidad y extensin para que el conjunto disperso de poblados palestinos rodeados de muros, alambradas y cheks points pueda ser considerado un pas. Sin embargo, Netanyahu pretende conservar el suelo ocupado, ocupar todo Jerusaln, controlar las fronteras con Jordania, las riberas del ro Jordn, las aguas territoriales de Gaza, el espacio areo de Palestina, los yacimientos de gas de las costas gazates, antes de negociar un estatus definitivo del estado palestino dentro de varios lustros. Es bastante obvio que, con esas condiciones, sera un absoluto imposible llegar a cualquier acuerdo factible, ya que ningn palestino digno de serlo sera capaz de aprobar una traicin de tal tamao contra su pueblo y su tierra.

Sin embargo, el mundo, sin querer ver, ni or, ni hablar, juega ajeno a la realidad sobre el terreno al mantra de la existencia de una posibilidad real de paz basada en la solucin de dos estados mientras Israel da a da deja reducida a cenizas esa posibilidad y suea con la deportacin de cientos de miles de palestinos a los pases vecinos y apropiarse de toda Palestina y sus recursos naturales. Eso es lo que est aconteciendo con la total aprobacin, complicidad o desidia de buena parte del mundo. La medida anunciada por el gobierno de extrema derecha ultraortodoxa israel no es sino la constatacin de un hecho conocido por cualquier persona documentada haciendo uso de la razn. No hay otra solucin que no pase por la constitucin de un solo estado en Palestina, un estado democrtico, multiconfesional en el que vivan en paz y en igualdad de derechos musulmanes, cristianos y judos. Abbs debera disolver de una vez la Autoridad Palestina y hacer recaer la responsabilidad de la gestin de la poblacin palestina a la potencia ocupante. Eso, o ganar en los tribunales internacionales la retirada completa de Jerusaln y los territorios ocupados y obligar a Israel a travs de un boicot comercial mundial similar al sufrido por la Sudfrica del Apartheid, a cumplir con sus obligaciones legales. Pero una medida as, sin el apoyo de la UE y de EEUU no es sino una ensoacin carente de base real.

Netanyahu ha desnudado a sus aliados occidentales ante el mundo, esa ha sido la virtualidad del anuncio de represalias. La retrica de los dirigentes de Europa y Estados Unidos, a partir de ahora, ya slo ser simple y llanamente una mentira que no convencer a nadie. Si no actan en consecuencia con la opinin mayoritaria de sus poblaciones, que al menos en la UE apoyan cerradamente a Palestina, sufrirn un castigo poltico y un descrdito parejo a la sensibilidad que despierta la situacin de la causa palestina. Ya no valen medias tintas, si quieren seguir con la farsa otras dcadas ms, tienen que pararle los pies a Netanyahu. De ah las llamadas a los embajadores e incluso la amenaza de retirada de las legaciones diplomticas. Veremos en qu queda todo. Pero la hora de la verdad no est nada lejos….

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