Karzai

Las noticias que llegan sobre la situación de Afganistán son bastante reveladoras.  Da la sensación de que Hamid Karzai está deseando que se marchen los ejércitos de ocupación pero que los ocupantes no piensan lo mismo. Militares y determinados sectores de EEUU y Reino Unido no paran de hacer declaraciones en este sentido. Hace algunos días el presidente afgano acusó a EEUU de manipular a los talibanes —a los que acusó de estar realmente a su servicio— para provocar ataques y atentados para generar inestabilidad que haga necesaria la presencia de militares extranjeros por más tiempo. El desencuentro entre ambos países es cada día más patente, todo indica que EEUU no tiene confianza en que Karzai pueda mantener el control del país una vez que se marchen las tropas, por eso negocia con los talibanes en Qatar (siempre Qatar), para mantener a salvo su negocio el mayor tiempo posible.

En teoría, en diciembre de 2014 se pone fin a las acciones de guerra en suelo afgano. Sin embargo, aún no está decidido cuántos efectivos se quedarán en 2015. La cifra que más se baraja es la de 8.000 militares, pero puede pasar de todo. Chuck Hagel, el jefe del Pentágono, estuvo allí hace unos días para relanzar las negociaciones sobre la retirada, mientras que el secretario de estado, John Kerry, tuvo que organizar una visita sorpresa para suavizar relaciones bilaterales la semana pasada. Muy mal deben ir las cosas para tanto despliegue diplomático sorpresivo.

Y no es para menos, más de 100.000 civiles han muerto en la guerra de ocupación, sólo en 2012 está constatado que la OTAN asesinó a más de 100 niños. Y los ataques con drones con multitud de errores letales no cesan por más que proteste el gobierno del virreinato de Afganistán. Haciendo un poco de balance, la guerra, en su conjunto, ha sido una gran farsay un enorme fracaso. Una farsa en cuanto a su origen: ¿Es admisible destrozar un país y provocar decenas de miles de muertos sólo para capturar a un supuesto terrorista que, ni si quiera estaba allí? ¿alguien recuerda ya que las pruebas que inculpaban a Bin Laden del 11S eran secretas y que nadie pudo verlas?

Pero la guerra también ha sido una farsa en cuanto a los objetivos declarados de la ocupación. Se nos prometió democratizar un país, pero el mismísimo Robert Gates, jefe del Pentágono hasta 2011, ya reconoció que EEUU no tenía tiempo, ni dinero, ni paciencia para traer la democracia y la prosperidad a Afganistán. Ha sido un fracaso en cuanto a la lucha contra el narcotráfico, que ha aumentado exponencialmente desde que el imperio controla el país, un fracaso en cuanto a la situación de los derechos humanos, especialmente los de la mujer, que apenas han avanzado nada tras esta sangría, todo lo contrario. Pero, sobre todo, ha sido un fracaso militar, los talibanes resisten perfectamente tras 12 años de guerra e incluso ganan terreno en determinadas regiones. Ahora se teme un recrudecimiento de la guerra en la primavera y durante el verano, cuando el buen tiempo permite las operaciones militares de guerrilla, la especialidad de los resistentes.

En los Estados Unidos saben que, una vez que se vayan, Karzai puede disolverse como un azucarillo en un vaso de te, por eso hace tiempo que intentan a la desesperada un acuerdo con los talibanes, que hasta ahora no ha sido posible tras varias rondas de negociaciones. Ahora los estudiantes del Corán van a abrir una oficina permanente en Qatar, donde seguramente se sentirán bastante a gusto con sus correligionarios, para llegar a un acuerdo que satisfaga a las partes y mantenga afianzadas las conquistas militares de EEUU. Lo que el imperio busca es la posición de privilegio para el saqueo de los recursos del país, el control de su posición geoestratégica en el corazón de Asia, el archiconocido gasoducto transafgano (el proyecto TAPI) previsto para 2018, el control de la producción de droga, el uranio de la provincia de Helmand, las tierras raras, los yacimientos de gas, las piedras preciosas y la minería, el tener una frontera más desde donde atacar a Irán, el echar a China y a Rusia del escenario regional, etc, etc, etc. Esos son los motivos reales de la guerra en los que Obama trabaja entre bambalinas para proclamar su victoria al margen de las mentiras que usaron para adueñarse del país con la anuencia de la mayor parte de la opinión pública mundial. Así de crudo…