Ni carn por puntos, ni radares, controles de alcoholemia, mejora de carreteras o endurecimiento de las multas. Las muertes en carretera no hay manera de disminuirlas sensiblemente. Este gobierno, como los anteriores se est chocando contra las duras estadsticas mes tras mes, fin de semana tras fin de semana. Sin ir ms lejos, durante este mes de agosto van a superarse de largo las doscientas muertes a una media cercana a las 10 vctimas diarias, una autntica masacre con la que nuestra sociedad convive con toda naturalidad sin que nadie se rasgue las vestiduras.

Muchos se las prometan felices con el carn por puntos, pero su efecto positivo inicial parece que ha perdido eficacia a pesar de los ms de 1.500 permisos retirados y la prdida de casi un milln y medio de puntos desde su implementacin en julio del pasado ao. Ahora le toca de nuevo mover ficha al gobierno, pues parece que se lo ha tomado un poco ms en serio que los anteriores. Van a racionalizarse los lmites de velocidad en 205 tramos de carretera controlados por radar antes de la reforma del Cdigo Penal que va a convertir en delito con penas de crcel los grandes excesos de velocidad (>80 km sobre lo establecido).

Los conductores se apuntan a las peticiones de comparecencia de la ministra del ramo para sumarse a la estrategia del PP. Dicen que para explicar los datos de siniestrabilidad de agosto aunque no seran muy diferentes de cifrar los excesos de velocidad, las infracciones y las copas de ms. Otros se han apuntado a criticar lo que consideran afn recaudatorio de la Direccin General de Trfico con algunas de las medidas que estudia adoptar en un futuro prximo, como si castigar al infractor no tuviera efectos disuasorios aadidos! no es el principio de castigo de la infraccin uno de los pilares en lo que se basan los ordenamientos jurdicos? Pero todo apunta al endurecimiento de penas y a ponerle un guardia presencial o automatizado a cada individuo o tramo de va. Nada nuevo bajo el sol. Los neocons espaoles disfrazados de liberales se ponen nerviosos, el pap estado pretende controlarlo todo y no me van a dejar ni conducir achispao por esas carreteras de dios. Os acordis de aquel lamentable episodio de Aznar y del aplauso unnime de la derecha a su defensa de la ebriedad al volante?

Pero una de las soluciones ms fciles y efectivas que est en la mano de los gobiernos no apareceen ninguno de los debates que se multiplican estos das al calor del drama estival. Me refiero a la limitacin de velocidad mecnica o electrnica. La mayora de los modelos de gama media o alta ya vienen de serie equipados con sistemas de conduccin automtica con seleccin de velocidad. No costara prcticamente nada ms establecer de manera obligatoria a los vehculos que se vendan en el estado espaol poseer un limitador de estas caractersticas ajustado a 120 o 130 Km/h. Cul es el verdadero problema? Pues que eso significa chocar con la industria automovilstica y con el argumentario de ventas basado en mayor velocidad, potencia y poder, precisamente la infraccin mayoritaria y la que ms muertes produce. Y con la debilidad subordinacin de los estados ante los intereses de las multinacionales, no es algo que podamos esperar ni a corto ni a medio plazo. Ni si quiera con los beneficios que conllevara en la cada de emisiones de gases invernadero ni en la disminucin del desequilibrio de la balanza de pagos.