Se agrian las relaciones entre EEUU e Irak

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Dicho así puede sonar como si se tratara de relaciones de igualdad entre dos países soberanos. Nada más lejos de la realidad, Estados Unidos actúa en Irak como si de un virreinato del imperio se tratara, por eso está enojando tanto a los supuestos gobernantes del país que tienen que vender a sus súbditos que realmente ejercen el poder emanado de las elecciones, tarea que se está evidenciando más difícil a cada día que pasa.

Ya son bien conocidos algunos de los episodios discordantes, las relaciones con Irán, las torturas, el mantenimiento sine die de la ocupación militar, el papel de los ejércitos mercenarios que operan impunemente en su suelo, algunas matanzas de civiles, etc.,etc. A ellos se han añadido dos situaciones recientes realmente sangrantes que demuestran el verdadero cariz de la ocupación y que están íntimamente relacionadas: las presiones para aprobar la Ley de Hidrocarburos y la resolución del Senado imperial de hace un par de días a favor de la partición definitiva del país.

La archifamosa Ley de Hidrocarburos esencial para, una vez ya privatizado el petróleo, poder ponerlo en manos de las corporaciones estadounidenses. Así se cumpliría definitivamente aquella consigna de las manifas de sangre (iraquí) por petróleo (también iraquí). Pero claro, esa ley contempla el reparto para cada área del país donde una etnia o confesión es mayoritaria de todos los beneficios del crudo que no sean saqueados por las potencias extranjeras, en la práctica los únicos ingresos que llegarán a cada región. Y como las fronteras entre kurdos, suníes y shiíes no están claras del todo, no es descartable que la citada Ley podría ser el comienzo de una guerra civil.

Así las cosas, es necesario hilar muy fino antes de promulgar una norma tan trascendental. Pero EEUU hace tiempo que perdió la paciencia. Moviendo sus hilos (mejor dicho, sus cadenas) ha conseguido que los kurdos publiquen una ley por su cuenta y comiencen a regalar concesiones petroleras al entorno tejano del propio Bush a través de contratos bien desequilibrados. Para darle el último empujoncito aprobaron el miércoles en el Senado una resolución apoyando la descentralización del país en un acto de injerencia absolutamente despreciativo a la soberanía nominal del gobierno del payasete de Maliki. Hasta ahora las protestas han llegado de los suníes, los perdedores en el reparto, y de los shiíes de Sadr que quedarían en minoría en la región centro. Veremos qué dicen los miembros del gobierno, pero esta resolución apoyada por demócratas y republicanos puede ser el principio del fin de Irak tal y como lo hemos conocido hasta ahora. Y quién sabe si el comienzo de una guerra civil y de brutales limpiezas étnicas…

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  1. Repudio en Irak al plan del Senado de EEUU de dividir en zonas étnicas el país ocupado
    Internacional – 30/09/2007 11:54 | La Jornada

    Fuente: La Jornada

    El embajador de EEUU en Iraq Ryan Crocker
    La propuesta presentada el miércoles anterior por el Senado estadunidense de dividir Irak en una federación de zonas étnicamente homogéneas generó fuertes reacciones en el país ocupado.

    Uno de los hombres de confianza del máximo líder espiritual chiíta, Alí Sistani, llamó este viernes “a todos los hermanos a oponerse a este plan”. Entre los sunitas se produjo el mismo rechazo, y el Consejo de Eruditos de esta rama del Islam aclaró que quien preste oídos a esta propuesta es “un traidor a su religión y a su patria”.

    Desde el gobierno se escucharon voces en el mismo sentido. De regreso de la Asamblea General de Naciones Unidas, el primer ministro, Nuri Maliki, reprochó a los legisladores estadunidenses que propusieran un plan semejante y dijo que “ellos deberían estar trabajando con Irak para solidificar su unidad y soberanía”.

    Por su parte, el vicepresidente iraquí, el chiíta Abdel Abdul Mahdi, advirtió de que “esas son decisiones que solamente puede tomar el pueblo de Irak”.

    Mientras tanto, dos mujeres, cuatro niños y siete hombres murieron a consecuencia de un ataque lanzado por helicópteros del ejército estadunidense contra el barrio de Al Dura, en el sur de Bagdad.

  2. Irak no quiere dividirse en tres

    El Parlamento iraquí bajó el pulgar a una resolución aprobada por el Senado de los EEUU que prevé la división del país en zonas étnicas. Hoy, una nueva ola de violencia dejó al menos 27 muertos y 39 heridos

    Todas las fracciones del Parlamento iraquí rechazaron hoy una resolución no vinculante aprobada por el Senado norteamericano que prevé la división de Irak en tres zonas étnicas, informó la agencia Aswat al Irak.

    A pesar de los diferentes enfoques con que abordan el tema del federalismo, todos los partidos votaron en contra de la división.

    La resolución norteamericana, aprobada el miércoles pasado por el Senado por 75 votos a favor y 23 en contra, propone dividir Irak en una región kurda, otra chií y una tercera sunní, con un gobierno federal en Bagdad que asuma el control de seguridad en las fronteras y la administración de los beneficios petroleros.

    También el primer ministro Nuri al Maliki rechazó esa posibilidad y pidió hoy a su homólogo británico, Gordon Brown, que apoye la postura del país árabe en este tema.

    «Pedimos su apoyo contra una división que no sirve a Irak ni a la región», dijo Al Maliki tras reunirse en Bagdad con Brown, que esta mañana inició una visita sorpresa a Irak.

    Violencia en todo el país

    En una localidad próxima a Bakuba, capital de la provincia norteña de Diyala, un suicida hizo detonar la carga explosiva que llevaba en su vehículo frente a un punto de control policial. El atentado dejó diez muertos, entre ellos seis policías, e hirió a otras diez personas.

    En el distrito de Jalis, 62 kilómetros al este de Bagdad, un suicida hizo estallar contra un control policial el vehículo cargado de explosivos que conducía. El atentado costó la vida a cuatro policías y a dos civiles, e hirió a otras diez personas, entre ellas mujeres y niños.

    En Bagdad perdieron la vida al menos otras cuatro personas y otras 15 resultaron heridas por tres explosiones en diferentes zonas de la capital, informó una fuente policial a la agencia independiente Voces de Irak.

    En uno de los incidentes, una bomba que estalló esta madrugada cerca de una zona comercial en Al Rashid, sudeste de Bagdad, mató a tres civiles e hirió a cinco.

    Otra explosión dejó un policía muerto y cinco heridos en el barrio de Al Zaafaraniya. El tercer atentado con bomba abatió a tres policías y produjo heridas a dos civiles en Zayouna, barrio en el este de la capital.

    En Bakuba, extremistas mataron a tiros hoy a un matrimonio con su hija pequeña, informó la agencia de noticias Aswat al Irak citando a fuentes de seguridad. Se desconoce cuál fue el motivo del asesinato.

    Aparte de Bagdad, la provincia de Diyala es actualmente la región iraquí donde se registra el mayor número de enfrentamientos, ataques, atentados terroristas y secuestros.

    En Kirkuk, 250 kilómetros al norte de Bagdad, una fuente policial informó a dpa que un civil murió y otros dos fueron heridos por un atentado con bomba.

    Cerca de esta ciudad, en el distrito de Huweiya, un civil y un policía perdieron la vida en un intenso tiroteo entre insurgentes y fuerzas de seguridad.

    También en Kirkuk la policía encontró cinco cadáveres en diferentes zonas de la ciudad.

    El Ejército de los EEUU informó hoy que la fuerzas de la coalición mataron a un rebelde, capturaron a dos que permanecían bajo orden de búsqueda y captura y detuvieron a ocho sospechosos.

    Cerca de Mandali, al este de Bakuba, tropas iraquíes y norteamericanos detuvieron a 18 presuntos extremistas, según Aswat al Irak. En Jalis, personas no identificadas dinamitaron una gasolinera.

    El Ejército norteamericano informó entre tanto que uno de sus soldados murió el pasado domingo durante un enfrentamiento en el centro de Bagdad. Otros dos soldados norteamericanos, dos soldados iraquíes, un traductor y un civil iraquí resultaron heridos.

    Fuente: DPA

  3. Un viejo sueño sionista: la partición de Iraq

    Gabriela Zamparini
    The Cat’s Dream

    Traducido del inglés por Sinfo Fernández

    Finalmente, el Senado Imperial exige la partición de Iraq.

    Los legisladores estadounidenses votaron el miércoles pasado la partición de Iraq en una frágil federación de regiones de base sectaria y urgieron al Presidente George W Bush para que presionara a los dirigentes iraquíes a fin de que manifestaran su acuerdo.

    La propuesta partió del Senador Joseph Biden, el sabihondo que encabeza el comité de relaciones exteriores de la Cámara y que se ha presentado a las nominaciones presidenciales del Partido Demócrata de 2008.

    Hace unos cuantos meses, el Senador Biden, entrevistado por la cadena de TV Shalom, una importante red judía de televisión por cable en Estados Unidos, llamó a Israel “la mayor y única fortaleza de EEUU en Oriente Medio”. “Soy sionista”, declaró el Senador Biden. “No necesitas ser judío para ser sionista”.

    Sabemos que el lobby israelí no tiene una tesis muy convincente sobre el particular, al menos para Noam Chomsky. Por eso, hablemos de coincidencias.

    En 1982, Israel Shahak, profesor de la Universidad Hebrea en Jerusalén y presidente de la Liga Israelí de Derechos Humanos y Civiles, escribió:

    La idea de que Israel debería desbaratar en pequeñas unidades a todos los Estados árabes se encuentra una y otra vez en el pensamiento estratégico israelí. Por ejemplo, Ze’ev Schiff, el corresponsal militar de Ha’aretz (y probablemente el más entendido en el tema) escribe acerca de lo “mejor” que puede ocurrir en Iraq para los intereses israelíes: “La disolución de Iraq en un estado chií, un estado sunní y la separación de la zona kurda” (Ha’aretz 6.2.82). Actualmente, este aspecto del plan resulta ya muy antiguo.

    El Plan Sionista para Oriente Medio de Israel Shahak se basa en “A Strategy for Israel in the Nineteen Eighties”, un ensayo que apareció originalmente en hebreo en KIVUNIM (Direcciones), Revista para el Judaísmo y el Sionismo, Número 14 –Invierno- 5742, febrero de 1982, Editor: Yoram Beck. Comité Editorial: Eli Eyal, Yoram Beck, Amnon Hadari, Yohanan Manor, Elieser Schweid. Publicado por el Departamento de Publicidad del The World Zionist Organization, Jerusalem.

    Hay dos pasajes de interés en “A Strategy for Israel in the Nineteen Eighties” de Oded Yinon:

    (…) Iraq no es, una vez más, diferente en esencia de sus vecinos, aunque su mayoría sea chií y la minoría gobernante sunní. El 65% de la población no tiene opinión política y una elite del 20% controla el poder. Además, hay una gran minoría kurda en el norte, y si no fuera por la fortaleza del régimen gobernante, el ejército y los ingresos del petróleo, el futuro del estado iraquí no sería diferente del de Líbano en el pasado o del de Siria hoy. Las semillas de un conflicto interno y guerra civil existen ya, al parecer, especialmente tras la llegada al poder de Jomeni en Irán, un dirigente al que los chiíes de Iraq contemplan como su líder natural. (…)

    (…) Iraq, por una parte rico en petróleo y por la otra internamente dividido, tiene todas las garantías para convertirse en candidato para integrar la lista de blancos israelíes. Su disolución es para nosotros incluso más importante que la de Siria. Iraq es más fuerte que Siria. A corto plazo, es la potencia iraquí la que constituye la amenaza mayor para Israel. Una guerra entre Iraq-Irán destrozaría Iraq y causaría su derrumbe interno antes de que pueda organizar una lucha de frente amplio contra nosotros. Todos los tipos de confrontaciones internas árabes nos ayudarán a corto plazo y reducirán el camino hacia el objetivo más importante de romper Iraq en confesiones religiosas, al igual que en Siria y en Líbano. En Iraq es posible una división en provincias con fronteras religioso/étnicas como las de Siria durante la época otomana. De esa forma, habrá tres (o más) estados alrededor de las tres principales ciudades: Basora, Bagdad y Mosul, y las zonas chiíes en el sur se separarán de la zona sunní y del norte kurdo. Es posible que la actual confrontación entre Iraq e Irán profundice esa polarización (…)

    Sólo son coincidencias, por supuesto…

    Enlace con el texto original en inglés:

    http://thecatsdream.com/blog/

  4. Los kurdos iraquíes pactan al margen de Bagdad acuerdos con cuatro petroleras extranjeras

    ÁNGELES ESPINOSA – Teherán – 05/10/2007

    El Gobierno regional del Kurdistán iraquí ha anunciado esta semana cuatro nuevos acuerdos petroleros en contra de los deseos tanto del Gobierno de Bagdad como de EE UU. Ambos habían pedido a los responsables kurdos que esperaran a la aprobación de la ley federal sobre el petróleo, pero ésta se encuentra atascada en el Parlamento desde febrero, y el progresivo deterioro de la seguridad en el resto de Irak parece estar empujando a los kurdos a una política de hechos consumados que les permita mantener su oasis de estabilidad.

    De acuerdo con la página web del Gobierno kurdo, dos de los contratos de producción compartida (PSC, en la jerga del sector) ya se han firmado con Heritage Energy Middle East Limited, una subsidiaria de la empresa canadiense Heritage Oil and Gas, y con Perenco, SA, una filial de la compañía francesa del mismo nombre. «La firma de los otros dos PSC con compañías internacionales reconocidas tendrá lugar pronto», añade el comunicado, que estima los proyectos en 355 millones de euros y anuncia también la construcción de dos nuevas refinerías.

    «Se trata de proyectos de exploración en la parte más septentrional del país», explica el delegado de una multinacional del sector en la región, que los relaciona con el acuerdo firmado el mes pasado con Hunt Oil. La multinacional de Tejas, propiedad de un íntimo amigo y aliado del presidente George W. Bush, logró a finales de septiembre el primer contrato para buscar petróleo de una empresa extranjera en el Irak pos-Sadam.

    Esa concesión, que se localiza en Dohuk, junto a la frontera con Turquía, fue tachada de «ilegal» por el ministro iraquí de Petróleo, Husein Shahristani. Según el Gobierno de Bagdad, los kurdos deberían haber esperado a la aprobación de la ley federal del petróleo antes de firmar ningún acuerdo. A pesar de la amistad de Ray Hunt con Bush, también los portavoces de EE UU en Irak se han mostrado críticos. Tras el fracaso de los sucesivos mojones políticos que fijaron desde la ocupación, contaban con esa ley como una última baza para reconciliar a las distintas comunidades (árabes chiíes, árabes suníes y kurdos).

    Reparto de ingresos
    Además de abrir a la inversión extranjera el sector del gas y el petróleo, hasta ahora en manos del Estado, el proyecto de ley da garantías de que los ingresos se repartirán de forma equitativa entre las 18 provincias. Sin embargo, las rivalidades intercomunitarias y el deseo de cada grupo de maximizar sus beneficios han retrasado su tramitación parlamentaria. La crisis del Gobierno de unidad nacional de Nuri al Maliki sólo añade otra dificultad a su aprobación cuando se presente ante la Cámara este mes.

    Entretanto, los kurdos han empezado a perder la paciencia. Por mucho que, como señalan fuentes petroleras, no sean una entidad nacional soberana, disfrutan de una independencia de facto desde que a raíz de la guerra de 1991, EE UU estableciera sobre la región una zona de exclusión aérea para el Ejército de Sadam. Aun así, sus dirigentes mostraron un gran pragmatismo al no exigir el reconocimiento tras la invasión de 2003 y mostrar su disposición a trabajar por un Irak unido. Uno de los dos líderes históricos kurdos, Yalal Talabani, preside el país desde la transferencia de soberanía en 2004.

    Sin embargo, esa contención no está dando frutos. Al contrario, el norte kurdo teme verse arrastrado por el caos en el que está sumido el resto del país. Y la diferencia es tangible. Mientras que en Bagdad los aviones aterrizan y despegan en barrena para evitar el fuego antiaéreo de los insurgentes, en Erbil la mayor molestia que sufren los pasajeros son las colas del control de pasaportes. En la capital kurda apenas se ven armas de fuego y los soldados que vigilan los edificios oficiales lo hacen de forma relajada.

    Es la única región de Irak adonde está llegando capital extranjero y los negocios salen adelante sin el sobresalto de los atentados cotidianos. De ahí el interés de las autoridades kurdas por construir su propia industria petrolera. De momento, sus portavoces dicen que sólo se trata de no demorar la firma de acuerdos para evitar retrasos en los ingresos y que repartirán los eventuales beneficios con todas las regiones del país.

    Sin embargo, los observadores interpretan que los kurdos quieren poner al Gobierno central ante un hecho consumado. Aunque el volumen de las operaciones es aún pequeño, la firma de numerosos contratos con empresas extranjeras le obligaría a tener que aceptar las provisiones que los kurdos reclaman en la ley del petróleo.

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