Católicos de pacotilla y el Código da Trillo

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La hipocresía de los dirigentes del PP parece no tener límites. Dicen que un tal Jesús dijo un día que «es más difícil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos». Si le aplicamos la cantinela a los cuadros del PP —y a buena parte de sus bases—, veríamos cómo esa gentuza de comunión diaria, como decía el maestro José Menese, por muchos golpes de pecho que se den, por muy bajo palio que hayan desfilado, o por muy amigos que sean de los obispos, no tienen ninguna categoría moral para hacerse valedores de la ideología que subyace tras las enseñanzas de Jesús el cristo. Claro que tampoco la tiene la curia que les apoya, esos que dicen que la homosexualidad es una anormalidad psicológica mientras tienen su iglesia llena de gays refugiados en un mundo de hombres que niegan la sexualidad humana de cara a la galería pero miran para otro lado cuando salen a la luz pública casos de pederastia y homosexualidad. Tampoco la tengo yo, no en vano soy ateo practicante y militante. Pero lo que más me jode son esos salvapatrias que tratan de dar lecciones una moral que no practican en su vida cotidiana privada y pública.

Estos señores y señoras de la derechona son los que han tratado de convertir la democracia en plutocracia —o el gobierno de los ricos. Se jactan de que apenas si han tenido corrupción en los 8 pasados años de gloria aznarista, pero si sumásemos el montante de recalificaciones de suelo que han afectado a insignes familias peperas y juntásemos las plusvalías obtenidas de los convenios urbanísticos, dejarían a los corruptos socialistas del periodo anterior como aprendices de brujo jugando con el Magia Borrás. Que se lo pregunten a Espe, por poner un sólo ejemplo de los más conocidos.

Pero mi indignación me ha subido hoy con dos noticias de actualidad. La primera de ellas, y hablo por orden de importancia o sorpresa, son las declaraciones de la Comisaria Europea de Transportes, Loyola de Palacio, hija del Marqués de Matonte, quien ha dicho «espero que Castro se muera cuanto antes». Muy buena cristiana la señora, considerando que Manuel Fraga fue su mentor y quien la introdujo  en política, considerando que su gobierno apoyó un golpe de estado en Venezuela que anuló en cuestión de minutos las garantías democráticas, considerando el tácito apoyo a Pinochet cuando la imputación de Garzón, considerando su amistad con Saddam que tantos beneficios les reportó, considerando la amistad de su jefe con el genocida de Putín, considerando… tantas y tantas cosas, suena al menos rara su preocupación por Cuba, que nada tiene que ver con su apoyo a la democracia o a los derechos humanos planetarios. Cansa ya esa fijación de los fachas por esta pequeña isla y la amistad con la mafia terrorista de Miami. ¡Cómo si no hubiera más problemas en el mundo que el sistema cubano!. Claro, como mamporreros de los neocons siguen la sucia estrategia marcada desde los Estados Unidos para desestabilizar la isla y convertirla en una república bananera sin escolarización, sin sistema sanitario, sin protección social… o con los estándares comparables a los países de su orbe. Pero da igual que en Guatemala maten a sindicalistas, o se maten de hambre y miseria mientras que abracen al liberalismo y pongan sus pocos recursos al servicio del amo del norte.

Y ya para rematar la tarde de noticias, el ínclito de Trillo y su culebrón del Yakolev. Reconozco que de sinvergüenza y caradura que es me hace hasta gracia, aunque maldita sea la gracia que le hará a las familias de las víctimas del accidente ver el desparpajo con el que miente una y otra vez. Numerario de la secta psicodestructiva e integrista del Opus Dei, se permite saltarse su código deontológico por antonomasia—los 10 mandamientos— sólo por salvar su culo, que hace mucho que debería haber dejado de mancillar el hemiciclo. Y para colmo se dedica a jugar con pobres acrósticos, emulando al genial Fernando de Rojas para decir entre bromitas lo que no tuvo el valor de contar en público. ¡Manda güevos!

Copyleft Juanlu González
Bits RojiVerdes

1 Comentario

  1. Es off-topic, peeero:

    Dicen que un tal Jesús dijo un día que “es más difícil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos». Los filólogos no se ponen de acuerdo en si se refería a kámelos (camello) o a kámilos (soga). Pero claro, ¿quién se atreve a corregir la frase?

    Sobre el artículo, poco puedo añadir. Creía que el PP obligaría a dimitir a Trillo (sea inocente o no), pues que siga ahí les perjudica. ¿Dónde están esos políticos que dimitían para no hacerle daño al partido, aunque no tuvieran nada que ver (ej, Borrel)?

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