
Las gestiones diplomáticas efectuadas por el gobierno Zapatero han dado sus frutos, Raúl Rivero y otros «disidentes» han sido liberados por el gobierno cubano. Hasta ahí todo normal, España mantiene muchas relaciones comerciales con Cuba, además de unirles los mismos lazos históricos que con el resto de países latinoamericanos. A Cuba le interesa que el Estado Español les abra las puertas de la Unión Europea. ¿Cuál es el problema?
La verdad, a pesar de que traten de hacernos creer lo contrario, suele ser bastante simple: las excarcelaciones demuestran que el uso de la diplomacia puede hacer mucho más que años de bloqueo, sabotajes o fomento de la emigración y el terrorismo. Por ello, en primera instancia trataron de negar la relación causa efecto entre ambas situaciones. Cuando fue el propio Rivero el que relacionó su liberación con las gestiones, pasaron a la acción declarativa. Roger Noriega, secretario de Estado adjunto para América Latina del gobierno Bush manifestó que «hacer concesiones a un régimen de esa naturaleza es realmente una política equivocada…» y que «España había ido de rodillas a Cuba», en otra clara injerencia en los soberanos asuntos internos de nuestro país. Ya tenemos otro casus belli con los USA que alimentarán hasta la saciedad los medios de la derechona nacional en los próximos días y semanas. Si siguen presionando en todos los frentes, creo que deberíamos amenazarles con el desmantelamiento de la Base de Rota, pieza clave para la VI Flota y el dominio del Medio Oriente. Así sí que tendrían algo por lo que preocuparse de veras.
Y mientras esto ocurre, cinco cubanos permanecen injustamente presos en Miami por haber estado investigando a los gusanos terroristas que, desde allí sabotean a la isla y realizan todo tipo de actos para desestabilizarla. Están incomunicados, no pueden recibir las visitas de amigos o familiares y en varias ocasiones diversas personas y organismos de los EEUU han denunciado las reiteradas violaciones de los derechos humanos que sufren en sus carnes los «5 héroes de Miami». Y todo eso en el país que pretende ser el reflejo de la democracia y que trata de exportar su modelo a sangre y fuego a todo el mundo.
Y encima le hemos ganado la «Davis»…
si… esto tiene pinta de empeorar
🙂