Acabo de visitar por primera vez la mezquita de Córdoba. Y digo bien, la mezquita. Por más que se hayan empeñado en estropearla y cristianizarla siempre será la mezquita de Córdoba. Basta ver si no los souvenirs que venden en los alrededores del monumento para darse cuenta que las referencias a la catedral son prácticamente nulas.
En cualquier cafeteria cercana es posible degustar un te árabe con pastelitos marroquíes. No es difícil comer una harira y un plato de humus con falafel, como tampoco lo es comprar pufs, babuchas o faroles importados de nuestro vecino del sur.
Antiguos oficios medievales mantienen talleres abiertos en la judería y en los alrededores, los clásicos cordobanes y guadamecís conservan y desarrollan una identidad basada en el grafismo geométrico que el califato cordobés llevó a cotas inimaginables de esplendor y belleza.
Parece que el complejo por haber prostituido uno de los monumentos cumbre de la cultura andalusí aún perdura en las mentes de los católicos gestores del magno edificio. De ahí que se hayan afanado en montar un pequeño museo visigodo con los restos de la antigua basílica del siglo VI que se alzaba en el solar, mientras que apenas pueden verse piezas de la cultura islámica, aquella que convirtió a Andalucía en la más floreciente civilización del medievo, que tantos nombres ilustres aportó a la Historia con mayúsculas dentro del orbe cristiano, judío y musulmán. Obviamente, podrá argumentarse que todas las civilizaciones se han construido sobre los restos de las que venían a sustituir, pero lo normal es que con el paso del tiempo, cada cultura superpuesta sobrepasase a la anterior. Pero en Al Andalus, la conquista cristiana fue todo lo contrario, un retraso de muchos decenios en las letras, las ciencias, la agricultura, etc. La mezquita de Córdoba y la Alhambra de Granada son ejemplos claros de lo que digo.
Pero por encima de todo, todavía hoy muchos tendrían que tomar buena nota de la tolerancia y apertura de ideas que, a pesar del paso del tiempo, aún destilan las calles y edificios del casco histórico cordobés, recientemente declarado Patrimonio de la Humanidad.

wow!
gracias kede impresionado con la fotografIa..
estoy realizando una investigacion y estudio
sobre la religion islamica y a detalle en la
mezquita de cordoba …
y la fotografia me fue de ayuda al igual ke
el texto …
gracias …
pues de nada, a mandar 🙂