De aquellos polvos vienen estos lodos. De una invasión ilegal no pueden derivarse más que un negro cúmulo de violaciones de derechos humanos, de rupturas del derecho internacional, de irregularidades, saqueos, expolios, etc. Las grandilocuentes palabras que sirvieron para ir justificando la desigual guerra que enfrentó al país más poderoso del mundo contra un país prácticamente desarmado, agotado y hundido, se van hundiendo en el lodazal pantanoso en que se ha convertido la guerra de Irak.
Ya nadie cree en las razones que se usaron como eufemismos para encubrir la intervención militar colonialista, máxime cuando los principios esgrimidos para argumentarla son sistemáticamente violados con total impunidad por la potencia ocupante. Y no me refiero sólo a que finalmente no se hallaron las famosas armas de destrucción masiva, que en todo caso venían dentro de los arsenales imperiales y se usaron contra la población iraquí, sino también al grave deterioro que está sufriendo la democracia en el seno de los países que encabezaron la invasión y, por ende, en todo el mundo.
El uso de armas prohibidas por la ONU contra personas de otras naciones (fósforo blanco, Estados Unidos) e incluso contra su propia población (balas expansivas, Gran Bretaña), la extensión de los recortes de derechos civiles a través de la Patriot Act o el semifallido intento británico de ampliar la detención sin garantías judiciales en casos de lucha contra el terrorismo están socavando incluso la poca credibilidad con la que contaba la coalición al inicio de las hostilidades. Si a ello unimos el descubrimiento de cárceles ilegales, la política de secuestros de supuestos terroristas en otros países, los vuelos de la CIA que salpican a media Europa, la impunidad y gratuidad con la que se practica la tortura y se terciarizan los interrogatorios en estados donde se violan sistemáticamente los derechos humanos más fundamentales, tenemos los ingredientes suficientes para comprender cómo ambos países no están en condiciones de convertirse en garantes de la defensa de ningún derecho.
Para colmo, otros datos van aflorando y siguen enturbiando el ya negro panorama. El saqueo de las cuentas iraquíes durante el virreinato de Bremer hace palidecer al fraude del programa «Petróleo por Alimentos», comienzan a salir datos del pago de comisiones para la adjudicación de contratos de reconstrucción de lo que anteriormente destruyeron.
El hartazgo de los propios republicanos se va haciendo cada vez más patente a causa de la sangría humana, económica y de votantes que la guerra provoca. Bush se encuentra en mínimos históricos de aprobación. De momento, ya la opinión pública norteamericana se opone a esta guerra de manera más tajante de lo que lo hizo durante la Guerra de Vietnam, lo que para los analistas quiere decir que hasta dentro de algunos decenios no podrán afrontar ninguna otra aventura colonial de estas características. Eso al menos sacaremos en positivo de todo este follón…
mmm…
Buen post. Lo has puesto crudo y con una rara visión de cansancio que contagia. Me ha gustado tanto como lo que me ha puesto a pensar.
Tan vez deberías encontrar un título en la misma onda. Tal vez deberías tomar prestado alguno de esos títulos geniales que de vez en cuando nos sorprenden; sugiero «Ça pourrit» de Roberto Hernández Montoya, en el que comenta sobre las revueltas en Francia.
Me alegro de que el post te haya inspirado algo bueno. Quería hacer una especie de recopilatorio que abordase temas que me ha sido imposible tocar en los últimos días por los problemas del blog y mis atascos personales laborales. Cierto que el título no acompaña, la verdad es que lo dejé para el final y andaba cuasi dormido, el que propones anda bastante mejor, así que lo sigo tu consejo y lo pongo en castellano. Esto se pudre.
Sobre el cansancio de la invasión, muchos piensan que es lo que salvó a Venezuela de una intervención de mayor calado. El cabreo gringo de la venta de España de fusiles de asalto y armas ligeras debe ser entendido dentro de ese contexto…
Hola y un cordial saludo.
Os facilito esta web que creo interesante, cuanto menos para hacernos
preguntas.
http://perso.wanadoo.fr/metasystems/ES/Topics2.html
El fin programado de la democracia
la verdad es que la tabla comparativa de las pelas de corporaciones y estados no tiene desperdicio… ðŸ™�