Ya dijimos que se trataba de una novela por entregas, pero si va a tener un final feliz, la espera tendrá su recompensa. Y si el tiempo de dilación va a discurrir sin cobrarse nuevas víctimas, miel sobre hojuelas. ETA por fin ha declarado un alto el fuego permanente, de carácter general y verificable por la comunidad internacional. Ha tardado un poco más de la cuenta en hacerse realidad, pero es ya un hecho que ha sido recibido con gran satisfacción por los mediadores internacionales. Cierto que aún falta el anuncio del fin definitivo de la violencia, pero su declaración se vincula en el marco de un compromiso con un proceso de solución definitivo y con el final de la confrontación armada. Desde septiembre del pasado año, ETA no ha cesado de dar pequeños pasos unilaterales para propiciar la solución del conflicto vasco pero, en esta ocasión, ha acatado las demandas internacionales y las de buena parte de la sociedad vasca expresadas en las declaraciones de Bruselas y Gernika.
Ahora la pelota está claramente en el tejado del gobierno del estado español, que ya no puede permanecer por más tiempo anclado en la inacción sin incurrir en graves responsabilidades históricas. Es hora de que se pongan al frente de un proceso de paz en el que ETA no ha pedido estar presente ni siquiera condicionarlo de ninguna manera, dejando esos temas a los agentes políticos y sociales vascos y respetando la decisión soberana de la ciudadanía expresada libre y democráticamente; algo que debería, obviamente, hacer también el estado de manera recíproca.
Sin embargo, no es el mejor momento para que esto suceda. El PSOE necesita desesperadamente algún resultado positivo que presentar antes de las próximas elecciones, dado que la economía, sobre todo el paro, no va a mejorar ostensiblemente antes de 2012. Si Rubalcaba pilotara ese proceso y este tuviese un final satisfactorio, los socialistas podrían soñar con no perder las elecciones o hacer que el PP no obtuviera la mayoría absoluta. Un buen sector del socialismo español está ya directamente apostando por Rubalcaba dado el brutal desgaste que ha sufrido Zapatero y que previsiblemente va a seguir padeciendo en los próximos meses.
Pero la derecha, por su parte, va a tratar por todos los medios a su alcance —con la inestimable colaboración de la mayoría de los medios de comunicación y el ultramontano TDT Party— abortar cualquier solución y dilatar el posible acuerdo hasta que ellos alcancen el poder. Ya han hecho fracasar conscientemente anteriores procesos y no les va a temblar el pulso en denunciar contraprestaciones políticas, traicionar la memoria de las víctimas, regalar Navarra a los etarras o cualquier otra invención de esas que, multiplicada y amplificada hasta la saciedad, pueda hacer dudar al PSOE de emprender el camino hacia la pacificación y normalización definitiva del País Vasco.
Todo indica que, sin más garantías entre bambalinas, el PSOE ni se va a molestar en subirse al carro, eso es lo que han manifestado sus portavoces. De momento, han abjurado de la verificación internacional y han apostado por una única verificación efectuada por las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado español, absolutamente denostados por estar implicados en casos de represión y torturas como el recientemente sentenciado por la Audiencia Provincial de Guipúzcoa que no los ha dejado precisamente en buen lugar y ha salpicado especialmente a Rubalcaba. Se espera pues un periodo especialmente complejo y con múltiples combinaciones, con posibles repercusiones en el pacto antinatura del País Vasco, con una IA decidida a recuperar el terreno político perdido (o más bien robado), con un PNV pillado en fuera de juego, etc, etc. Sin duda tiempos realmente apasionantes que pueden desembocar en la superación de uno de los problemas más graves que arrastramos desde hace ya demasiados años en Euskadi y en el resto del estado español.
Dudo mucho que ante la que les cae ahora (por la economía) y les ha caído (por la otra tregua), el PSOE acepte algo menos que el cese definitivo y la entrega de armas.
Por otro lado ante el diferente grado de «benevolencia» esperable del PSOE y del PP a los «vencidos», debería hacerles ver que el mejor momento para ellos es ahora.
Para el resto de nosotros (o al menos para las personas de paz), el mejor momento siempre es «hoy mejor que mañana.
Esa declaración de ETA es, únicamente, la contestación a la «declaración de Bruselas» y a la del «Acuerdo de Gernika» (Quienes no conozcan las mismas, que busquen por google), Que son quienes ya han dicho que la respuesta ha sido positiva.
http://www.noticiasdealava.com/2011/01/12/politica/euskadi/entrevista-en-onda-vasca
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=120172
Ahora bien, hay que añadir al respecto que, tanto los firmantes de la «Declaración de Bruselas» como los del «Acuerdo de Gernika», han emplazado, también, al Estado. Así que, independientemente de lo que el Estado tenga Ha bien contestar, el resto seguiremos trabajando en el desarrollo de lo firmado.
Esperemos que esta vez ETA no vuelva a obcecarse y sea capaz de tomar conciencia de que lo mejor es abandonar definitivamente la vilencia.
El PSOE con Rubalcaba a la cabeza va a ser tan populista o más que el PP con este tema pero estratégicamente le conviene facilitar el final definitivo de ETA. Zapatero debe tener muy presente desde hace unos meses una idea en la cabeza: Pasar a la historia como el presidente que acabó con ETA es la más digna de las salidas a la que puede aspirar, máxime dada la situación política en la que se encuentra. No creo que deje pasar la ocasión, pero ETA puede también ser consciente de esto y puede intentar aprovechar esa baza.
Veremos como juega cada uno sus cartas. Es una variante del dilema del prisionero: si los dos colaboran, los dos ganan, pero si uno de los dos intenta presionar en exceso pierden los dos y gana el PP.
De lo más lucido que he leido estos días sobre el tema es el artículo de Ignacio Sanchez Cuenca en El País
http://www.elpais.com/articulo/opinion/dilema/elpepiopi/20110112elpepiopi_5/Tes
Vamos a ver si nos aclaramos:
Quien realmente este convencido de que el PSOE y/o PP, osease: el Estado esta luchando contra la violencia y los asesinatos de ETA por mor de la democracia, es que no se ha enterado absolutamente de nada.
PSOE y/o PP (El Estado) no reconocen la existencia del pueblo vasco ni su territorialidad, ni pretenden hacerlo. Por lo tanto, tampoco van a aceptar lo que el pueblo decida, salvo que hicieran un pucherazo imposible de realizar por estos lares (la experiencia de Iniciativa Internacionalista lo demuestra) ya que la disidencia vasca está en todas las mesas electorales.
El caso es que, su única intención, pasa por la renuncia a la reivindicación independentista por parte de la I.A.(izquierda abertzale). De hecho, la dirigencia derechista del Estado en Euskal herria (PP) introduce, entre la mayoria de sus intervenciones, que son así: «Los terroristas (ETA-Batasuna dicen) deberán rechazar todos los motivos de su causa terrorista». A buen entendedor…
* No incluyo (por si alguien se lo pregunta) a IU, CIU, PNV… en las estructuras decisorias de Estado, ya que los considero figurantes y/o bufones de la farsa que se está representando para dar brillantina a un escenario podrido.
[…] Euskadi, más cerca de la paz�, de Juanlu González, en Bitsrojisverdes.org […]