Acaban de publicarse nuevos datos sobre el poderío militar israelí. Nada que no se intuyese o sospechase, pero sorprende la oportunidad de la misma. Es quizá una llamada de atención a Siria, aunque quizá también sirva de balón de oxígeno a Irán. Por la procedencia de la noticia, seguramente más bien se trata de lo primero. Israel está dispuesta a atacar con armamento nuclear por tierra, mar y aire; y como estado terrorista que es, gobernado por militares agresivos y fundamentalistas religiosos, todo es posible. Lo que si van a tener más difícil es tratar de impedir que Irán trate de montarse su propio programa nuclear. La famosa resolución por la que, tras una libre interpretación, Aznar y sus compañeros justificaron la guerra, decía que había que eliminar las ADM de todo Oriente Medio, no sólo las de Irak, esas que estaban seguros de que aparecerían. Las únicas que existen con certeza son las judías y, evidentemente, ni Bush, ni Blair ni Aznar, les van a a exigir que las destruyan: es lo que tiene esto de la coherencia política de los poderosos.