¿Son las propuestas de nombramientos de Obama una declaración de intenciones de cambio en polÃtica exterior?
En polÃtica americana, suele decirse que un presidente da su verdadera cara durante su segundo mandato. Obama llegó al poder en medio de una serie de promesas de cambio en polÃtica exterior e interior que apenas si se ha dignado si quiera en tratar de cumplir. Fueron tantos sus compromisos por la paz, la multilateralidad y el respeto al ordenamiento internacional que hasta le dieron un premio Nobel de la paz «preventivo» por lo que anunció que harÃa y nunca hizo. Guantánamo sigue abierto, la retirada de Irak se pospuso para adaptarla a los planes de Bush, se reforzó el contingente de tropas de ocupación de Afganistán y se llevaron a cabo —en la medida de lo posible— los planes de remodelación de Oriente Medio trazados años atrás. Su gran discurso en Egipto sobre la superación de la cuestión palestina y de una nueva relación con el pueblo musulmán se quedó sólo en eso, es un bonito juego de palabras. Ya no queda un lugar fÃsico donde establecer el estado palestino y Estados Unidos se ha negado incluso a condenar tibiamente en Naciones Unidas la polÃtica ilegal de asentamientos de Israel o apoyar la declaración oficial de Palestina como miembro de pleno derecho de la ONU. Justamente como muchos anunciamos que sucederÃa.
Sin embargo, una serie de señales apuntan a que Obama al menos va a tratar de dar un giro a la polÃtica de «defensa» y seguridad y que va a intentar tomar las riendas desde una óptica propia. Probablemente no lo consiga, hay muchas fuerzas entre bambalinas que escapan al control democrático que marcan muchas de las pautas de polÃtica exterior norteamericana, pero al menos hay que reconocerle cierta dosis de intencionalidad. De hecho asà ha sido interpretado por algunas cancillerÃas tradicionalmente enfrentadas a Washington. Me estoy refiriendo a los nombramientos de Chuck Hagel y John Brennan como jefes del Pentágono y de la CIA, respectivamente.
Chuck Hagel
Hagel, el propuesto para el cargo de Secretario de Defensa como sucesor de Panetta, es un ex miembro del partido republicano, veterano y héroe de la guerra de Vietnam que podrÃa ser —si Israel no logra impedirlo— el primer soldado que llega a la jefatura del Pentágono. Sin embargo, no lo tendrá fácil, sus declaraciones sobre la influencia del lobby israelà (la AIPAC) en las dos cámaras estadounidenses irritaron a sus señorÃas de ambos bandos hasta el punto en que le pondrán complicada la confirmación en el Senado. Sus palabras fueron:
“EL LOBBY JUD�O INTIMIDA A MUCHA GENTE AQU�… YO SOY SENADOR DE ESTADOS UNIDOS, NO SENADOR DE ISRAEL�. �MI PRIMERA PRIORIDAD ES A LA QUE JURO LEALTAD EN MI CARGO: JURO LEALTAD A LA CONSTITUCIÓN DE ESTADOS UNIDOS. NO AL PRESIDENTE. NO A NINGÚN PARTIDO. NO A ISRAEL�
Ya se sabe que osar si quiera mencionar al lobby en público en estos términos en EEUU te puede costar ser tachado de anti israelÃ, o incluso de antisemita y puede hasta truncar una prometedora carrera polÃtica. Muchos, sobre todo en el bando republicano, han considerado su nominación como una provocación deliberada, ya que lo consideran una especie de tránsfuga por pasarse al bando contrario a la guerra de ocupación de Irak, a la que calificó como una operación «lamentable». En el mismo sentido se ha pronunciado contra una guerra con Irán, con la que ha aconsejado normalizar sus relaciones diplomáticas. Como conocedor en sus propias carnes del significado real de una guerra, se opone a usarla como medio polÃtico salvo en casos muy excepcionales y siempre como último recurso, lo que ha hecho enfadar a los más belicosos y radicales de sus señorÃas.
Muy crÃtico con Netanyahu, opina que sus polÃticas no favorecen la coexistencia de los dos estados y se ha pronunciado muy vehementemente contra los asentamientos judÃos en tierras palestinas. Es partidario de entablar relaciones con Hezbollah, favoreciendo a sus sectores polÃticos moderados frente a los dirigentes más radicales o militares. Muy fino tendrá que hilar Obama para conseguir su nombramiento contra los sectores más conservadores del Senado y el lobby judÃo de la AIPAC, al que obedecen como perrillos falderos en una y otra bancada. Pero además, tampoco es plato de gusto para los más progresistas de los demócratas, que no se fÃan de él ni le perdonan algunas declaraciones claramente homófobas que profirió hace ya algunos años contra un nombramiento de un embajador por ser abiertamente gay.
John Brennan
El otro nombramiento, el de jefe del espionaje, tampoco escapa a la polémica, a John Brennan lo están crucificando en la prensa conservadora gringa tildándolo incluso de partidario o defensor de Hezbollah y de Hamas. Sustituirá a Petraeus, quien fue obligado a dimitir tras unas acusaciones de infidelidad, según todos los indicios, orquestadas desde dentro del propio establishment. EspÃa de carrera, inició su andadura desde abajo hasta llegar a dirigir la estrategia antiterrorista durante los últimos 4 años. Experto en Oriente Medio, habla perfectamente árabe y ha sido responsable, entre otras cosas, del operativo del supuesto asesinato de Bin Laden en 2011 y de los ataques con aviones no tripulados. Por contra, Brennan ha calificado a Hezbollah como una organización «interesante» y es partidario de considerarla como actor relevante para tratar con ella desde el punto de vista polÃtico y diplomático.
La derecha americana está repitiendo en sus medios afines y con objetivos descalificadores algunas de las palabras que dirigió a una audiencia de estudiantes islámicos de derecho en la Universidad de Nueva York organizada por la Sociedad Islámica de Norteamérica. Allà afirmó que los terroristas son las verdaderas vÃctimas de “las fuerzas polÃticas, económicas y socialesâ€� de la región, dijo que los terroristas islámicos no eran yihadistas, se refirió “Al-Qudsâ€� en lugar de Jerusalén y describió que el 20 por ciento de los ex detenidos de Guantánamo que regresan a las actividades terroristas, “no está tan malâ€� en comparación con la reincidencia de los criminales ordinarios (sic).
En otra ocasión afirmó que la doctrina islámica de la jihad, como “una guerra santaâ€�, era “un principio legÃtimo del Islamâ€�. También ha sido acusado de reunirse con cineastas de Hollywood para hacerles rodar una pelÃcula sobre la muerte de Bin Laden, proporcionando información reservada y descubriendo la identidad de un comandante SEAL que participó en el asesinato.
¿Qué puede indicar todo esto? ¿Marcará un cambio dependencia real en la polÃtica exterior? Como decÃa antes, no es fácil que asà sea pero hay otras señales que indican que el camino va por ahÃ. Hay intentos reales de acercamiento a Irán y de iniciar un diálogo bilateral que hace unos meses era impensable. El probable nuevo secretario de estado en sustitución de la sionista Clinton, John Kerry, parece que ha propuesto a Irán el inicio de conversaciones a dos bandas e incluso restablecer las relaciones diplomáticas anulando todas las sanciones impuestas en el seno del Consejo de Seguridad a cambio de cesar el enriquecimiento a niveles cercanos al 20% pero manteniéndolo a purezas inferiores, algo que hasta la fecha nunca se habÃa puesto sobre la mesa de diálogo. Un claro triunfo para Ahmadineyad, pero que puede también calmar a Netanyahu al asegurar que Irán nunca podrá usar el combustible poco enriquecido para armar una bomba atómica, algo que desde hace bastantes años no figura en los planes de Irán como nadie ha podido contradecir con pruebas fehacientes.
Thierry Meyssan insiste en que en febrero se pondrán en marcha los acuerdos de Ginebra para solventar la crisis Siria dejando a los rebeldes en la estacada. La inclusión de al Nusra en el catálogo de organizaciones terroristas serÃa otra señal en tal dirección, es la manera más clara de deslegitimar al principal grupo de la resistencia. Personalmente no sé qué creer, pero de todas maneras queda muy poco para comprobarlo…





Hagel y las ideas propias
Eugenio García Gascón
09 ene 2013
Chuck Hagel, nominado por el presidente Obama para el cargo de secretario de Defensa, tiene ideas propias sobre Oriente Próximo, y lógicamente esto no sienta bien en Israel. La televisión hebrea ha proyectado anuncios del lobby judío que se están pasando en los canales americanos en los que se denuncia esas ideas de Hagel con vistas a las vistas que pronto tendrán lugar en el Congreso antes de la nombramiento definitivo del senador republicano.
La prensa hebrea ha recogido un ramillete de declaraciones que ha hecho Hagel en los últimos años sobre Oriente Próximo. En una ocasión recordó que no era un senador israelí sino de Estados Unidos. Los senadores americanos han sido acusados a menudo de defender los intereses israelíes antes que los de su propio país, mientras que Hagel ha acusado al “lobby judío” de intimidar al Senado.
Hagel aboga por iniciar un diálogo político con Hamas, lo cual es anatema en Israel, y también defiende un cambio de política con respecto a Irán, que se ha convertido en la bestia negra del Estado judío, entre otras cosas porque aparta la atención de la ocupación de los territorios palestinos y de su constante y sistemática expansión colonial, una expansión que viola la legislación internacional.
Otra idea propia de Hagel tiene que ver con la obsesión neoconservadora de exportar la democracia a países como Irak o Afganistán. En 2006 dijo: “En mi opinión no se puede imponer una forma de gobierno democrática en un país que no tienen historia, cultura y tradición de democracia”. Desgraciadamente, las dos últimas administraciones, la de George Bush hijo y Obama, se han empeñado en llevar la democracia por Oriente Próximo al coste que sea, y el coste ha sido y está siendo muy alto en algunos países.
Además, Hagel en 2009 pidió al presidente Obama que sacara las tropas de Afganistán al considerar que la presencia del ejército americano en ese país está siendo contraproductiva.
La nominación de Hagel es para el Yediot Ahronot una “venganza de Obama” contra el primer ministro Netanyahu, pero es posible que Hagel cambie de opiniones pronto. De hecho, en las últimas 48 horas ha empezado a renunciar a sus principios y a hacer declaraciones conciliatorias respecto a Israel.
12-01-2013
¿Está Arabia Saudí modificando su posición sobre Siria?
Daoud Rammal
As-Safir/Al-Monitor
Traducción para Rebelión de Loles Oliván.
Las autoridades y destacadas personalidades de Líbano no fueron ajenas al discurso del presidente sirio Bashar al-Assad. Algunas fueron incluso informadas sobre algunos de sus elementos más importantes y contaron con información militar que afirmaba que la dirección siria no haría ninguna declaración antes de que resolviera la batalla sobre el terreno en Daraya. Todo ello sucedió horas antes del discurso del presidente sirio.
Según un informe diplomático, cabe señalar que Assad no mencionó a Arabia Saudí a pesar de que se refirió a los países que financian, arman y apoyan a los insurgentes. El informe explica que ello se debió a las posiciones de Arabia Saudí y Egipto, según lo expresado por sus ministros de Economía al reclamar una solución política a la crisis siria. Esto representa un “cambio en el enfoque de los dos países respecto a los acontecimientos en Siria”, añade el informe.
¿Por qué Assad evitó mencionar a todos los países, y no sólo a Arabia Saudí? Un veterano diplomático en estrecha comunicación con los embajadores árabes y extranjeros en Líbano declaró a As-Safir que el contacto saudí con la capital siria ha sido constante y que la información diplomática y los informes lo han indicado así en más de una ocasión. También añadió que una delegación de la inteligencia egipcia visitó Damasco recientemente.
La fuente diplomática afirmó que “el liderazgo saudí ha vuelto a abrir canales de comunicación con las autoridades sirias a nivel de seguridad debido a la equivocada predicción de los saudíes sobre la caída del régimen sirio. Por ello, temían que los grupos fundamentalistas y extremistas que ellos han financiado y armado para derrocar a Assad y a su régimen tomasen represalias dentro de Arabia Saudí, especialmente tras la explosión que tuvo lugar cerca del Ministerio del Interior de la capital saudí. Además, un grupo de países encabezados por Emiratos Árabes Unidos en el seno del CCG anunció explícitamente lo que parecía ser una guerra contra los Hermanos Musulmanes en un intento por perseguir sus células. Ello viene a sumarse a una actitud marcadamente positiva por parte del sultanato de Omán y al creciente rechazo por parte de Kuwait de los grupos extremistas sirios en la vanguardia de la oposición siria”.
La misma fuente señalaba que “todo ello movió a Riad a retomar la conexión con Damasco bajo la supervisión del hijo del monarca saudí, el príncipe Abdul Aziz bin Abdulá, y encomendar esta labor a agentes de la seguridad saudí”, y agregó que las reuniones se desarrollaron en Jordania en presencia de agentes de la inteligencia jordana.
La fuente señaló, además, que en el curso de las reuniones, Siria indicó a Arabia Saudí que el liderazgo sirio no aceptaría ninguna discusión sobre acuerdos, ya fuera con Arabia Saudí o con cualquier otro país, hasta que estos países dejen de financiar y armar a los extremistas. Quieren que retiren a dichos grupos de todo el territorio sirio ocupado “pues el Estado sirio está decidido a eliminar todas las células terroristas y salafistas”. La fuente afirma que esta posición “la respaldan varios países árabes que no han cortado sus no declarados vínculos con dirección siria”.
La misma fuente se refirió al rol político y de seguridad jugado por Jordania. La dirección jordana mostró recientemente una manifiesta parcialidad hacia los dirigentes sirios debido a los crecientes temores de que la caída del régimen sirio allane el camino para el ascenso de los Hermanos Musulmanes en Jordania con el apoyo de círculos del Golfo —más específicamente de Qatar— y el peligro resultante que ello puede suponer para el trono hachemí.
La fuente indica que “[…] la decisión saudí de volver a abrir canales de seguridad para comunicarse con el liderazgo sirio se debe a varios factores:
• La determinación de Assad y de su ejército durante los últimos 22 meses.
• El papel creciente de las fuerzas salafistas en Siria y el temor a que se propague dicho papel a Arabia Saudí y a otros países.
• La posición adoptada por varios países del Golfo, especialmente Emiratos Árabes Unidos, para hacer frente a la propagación de los Hermanos Musulmanes.
• La posición de Estados Unidos tras la renovación del mandato del presidente Barack Obama. John Kerry, conocido por su amistad con Assad, ha sido designado para hacerse cargo del Departamento de Estado como sucesor de la secretaria Hillary Clinton. Ello ha coincidido con una destacable posición del Reino Unido al expresar el gobierno británico su temor a una nueva generación de salafistas —al-Qaida en Siria— y el temor de que se infiltren en países europeos para llevar a cabo actos de terrorismo.
• El anuncio del canciller ruso, Sergei Lavrov, de que Occidente está rogando para que Rusia y China sigan ejerciendo su veto contra cualquier intento de intervención occidental en Siria. Arabia Saudí se ha dado cuenta de que Lavrov no habría declarado tal cosa si no hubiera estado seguro de la incapacidad de Occidente para intervenir militarmente en Siria y de su insistencia en una solución política y no militar.
• Assad no hubiera convocado elecciones parlamentarias anticipadas si no hubiera estado seguro de que su ejército controla la mayor parte del territorio sirio y en particular las ciudades. Por otra parte, Assad sabe muy bien que un sector de población siria que antes simpatizaba con la oposición siria ya no la apoya debido a las prácticas de los salafistas y, en particular, del Frente al-Nusra, rama de al-Qaida que pretende establecer un emirato islámico en las zonas rurales que rodean a Alepo”.
La fuente afirmó que “basta sencillamente con reflejar el contenido del discurso de Assad para concluir que el régimen controla en buena parte el territorio”, y añadió que el régimen está adoptando un nuevo enfoque de campo que consiste en reducir el área de despliegue militar para centrarse en el control de las ciudades, limitando el tamaño de la expansión en las zonas rurales y creando una especie de cinturón de seguridad alrededor de Damasco para impedir que los adversarios se acerquen.
Fuente: http://www.assafir.com/Article.aspx?EditionId=2353&ChannelId=56557&ArticleId=510&Author=%D8%AF%D8%A7%D9%88%D8%AF%D8%B1%D9%85%D8%A7%D9%84 y en inglés: http://www.al-monitor.com/pulse/politics/2013/01/saudi-syria-security-communication.html?utm_source=&utm_medium=email&utm_campaign=5762#ixzz2Hf7ntRiT
“Obama dispuesto a reconocer uso de energía nuclear por Irán”
James Dobbins, diplomático estadounidense y exasesor en asuntos internacionales de los gobiernos de los expresidentes Bill Clinton y George W. Bush, urgió a los diálogos directos entre Washington y Teherán, y aseguró que Barack Obama está preparado para reconocer el derecho de Irán a usar pacíficamente la energía nuclear.
El embajador James Dobbins, actual director del Centro de Política de Defensa y Seguridad Internacional RAND, recordó que las recientes declaraciones del mandatorio estadounidense sobre la existencia de una posible solución para el dossier nuclear iraní muestran la disposición de Obama para admitir el derecho de Irán a usar la energía nuclear pacífica.
El encargado de la corporación RAND hizo estas declaraciones en una entrevista exclusiva con IRNA, agencia de noticias persa, publicada este lunes.
Creo que el Gobierno de Estados Unidos reconocerá directamente el derecho de Irán a enriquecer uranio en el momento en que Washington y Teherán lleguen a un acuerdo global sobre los principales temas en discordia, añadió Dobbins.
En alusión a la carta recién enviada al presidente Barack Obama donde distintos políticos norteamericanos apuestan por conversaciones serias entre Irán y Estados Unidos, Dobbins, uno de los responsables del texto, calificó dicha iniciativa de crucial y sensible, ya que la situación regional es “muy peligrosa” y se está intentando calmar el ambiente.
“El progreso de las conversaciones bilaterales entre nosotros e Irán es muy importante para conseguir reducir las tensiones y podría evitar un conflicto militar”, aventuró Dobbins.
Un acuerdo entre Irán y Estados Unidos, según el diplomático, parte de que Washington revoque las sanciones antiraníes. Teherán, por su parte, debería detener el enriquecimiento de uranio de alto nivel, intercambiar uranio de alta pureza y postergar el proceso de enriquecimiento de uranio en las instalaciones nucleares de Fordo.
Agregó que “estos casos, por supuesto, serían un principio hacia un acuerdo integral que devendría en la prescripción de todas las sanciones y de una normalización de las relaciones entre la sociedad internacional e Irán”.
Las sanciones antiraníes, según el diplomático estadounidense, alertan a Turquía, Egipto e Irak de las consecuencias que podrían arrostrar de seguir los pasos de Irán.
EE.UU., junto a sus aliados occidentales, acusa a Teherán de perseguir objetivos bélicos en su programa de energía nuclear y con tal pretexto ha impuesto duras sanciones al país.
Irán, amén de rechazar esas acusaciones, señala que como miembro de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y signatario del Tratado de No Proliferación (TNP) tiene derecho legítimo a adquirir y desarrollar la energía nuclear con fines pacíficos, y ha advertido en reiteradas ocasiones sobre la negativa repercusión que dejarán las sanciones antiraníes en la economía mundial.
Hagel 1 – Israel 0
RED VOLTAIRE | 27 DE FEBRERO DE 2013
El Senado estadounidense confirmó al republicano Chuck Hagel como secretario de Defensa con 58 votos a favor y 41 en contra, el 26 de febrero de 2013.
Chuck Hagel es conocido por sus críticas en contra del «lobby judío» y en el pasado se desmarcó de sus pares del Senado al precisar que él no era «un senador israelí». Como senador votó en contra de la invasión de Irak, en contra las sanciones anti-iranies y en contra de la inclusión de los Guardianes de la Revolución iraníes en la lista de organizaciones terroristas.
El voto del Senado pone fin a 7 semanas de controversias y de acciones de obstrucción orquestadas por los defensores de Israel en Washington, como el AIPAC (American Israel Public Affairs Committee) y el recién nacido Emergency Committee for Israel.
Hace años que el grupo de presión proisraelí ejerce una influencia decisiva sobre la vida política estadounidense, amenazando a los políticos que se le resisten con bloquear sus carreras y financiar a sus oponentes.
La confirmación de Chuck Hagel a la cabeza del Departamento de Defensa representa una grave derrota para el AIPAC, cuya conferencia anual debe desarrollarse en Washington del 3 al 5 de marzo. Pero varios oradores ya anunciaron su renuncia a participar en ese encuentro. Por su parte, el presidente Obama no participará y será representado por el vicepresidente Joe Biden. Por el lado israelí, Benjamin Netanyahu y Ehud Barak habían anunciado su participación pero es posible que el primer ministro israelí opte finalmente por la discreción y acabe anulando su viaje.
Los neoconservadores, que participaron masivamente en el fracaso del AIPAC, crearon el Emergency Committee for Israel (ECI). Según ellos, la decadencia del AIPAC es consecuencia del declive de los Cristianos Sionistas que le sirven de apoyo. El ECI está buscando por lo tanto el respaldo de un grupo social cuya influencia esté en alza y ha decidido, por esa razón, financiar varias organizaciones gays.