Informe de la ONU sobre las armas químicas en Damasco. El mandato era saber si se habían usado y eso es lo que han concluido. No obstante, no acusan a nadie ni pueden hacerlo al no disponer de ninguna prueba concluyente de ello. El resto de afirmaciones son valoraciones personales interesadas y obediencias a sus patronos. Sin embargo, el informe habla de que, mientras se estaba realizando la investigación en el área mencionada, “algunos individuos llegaron llevando municiones sospechosas, lo que indica que ciertas evidencias ha sido movidas y posiblemente manipuladas”. No podemos fiarnos en absoluto de las pruebas que estaban en el escenario del crimen porque es probable que fueran cocinadas.
Aún más, tenemos que recordar las denuncias de la ONU a los rebeldes sirios por el uso de armas químicas en el verano pasado, los vídeos que ellos mismos mostraron en Youtube amenazando con emplearlas, las detenciones en Turquía de mercenarios en posesión de armas químicas, los laboratorios hallados en Irak, los soldados del Ejército Árabe Sirio y de Hezbollah afectados por ataques químicos rebeldes y por los muchos depósitos de estas armas hallados en terrenos reconquistados por el gobierno. La publicación de un informe secreto de la inteligencia en días atrás, demuestra que EEUU sabía fehacientemente que los rebeldes disponían de cantidades significativas de gas sarín que llegaban al país desde los laboratorios de Irak pasando por Turquía.
Siria ha recopilado pruebas del uso de armas prohibidas por los rebeldes y se las ha entregado a Rusia, quien ha preparado un informe propio que va a presentar al Consejo de Seguridad de la ONU para confrontarlo con las pruebas secretas que ni EEUU ni Francia quieren mostrar y que pretenden que creamos como si se tratara de un acto de fe, algo increíble si nos atenemos a mentiras y manipulaciones anteriores provenientes de estados con tanta tradición de invasiones y ataques exteriores.
Crímenes de guerra de los rebeldes. Llevamos dos años mostrando imágenes de decapitaciones, fusilamientos, lanzamientos al vacío, degüellos, profanaciones, masacres de civiles, etc. Los medios occidentales las han estado tapando deliberadamente todo este tiempo y han mostrado hasta la saciedad las operaciones de bandera falsa montadas para incriminar al gobierno de Assad que, una tras otra, eran desmontadas sistemáticamente con pruebas determinantes que nunca alcanzaban los mismos medios que difundían sistemáticamente la propaganda de los autodenominados rebeldes cocinada desde Londres con el apoyo claro de la inteligencia británica.
Sin embargo, aunque muy tímidamente, medios de comunicación norteamericanos, británicos y españoles (La Sexta) se han dignado a mostrar algunas imágenes de las brutalidades de los terroristas y mercenarios de la OTAN. Y sobre ellas no cabe ninguna duda en lo que a la autoría se refiere, ya que son grabadas y publicadas por los terroristas o subidas a los foros y redes sociales donde los islamistas radicales suelen operar.
El rol de Israel. Siria era un país invadido por Israel antes de que comenzara la agresión internacional islamista apoyada por Estados Unidos y sus aliados. En más de una ocasión el régimen sionista se permitía lanzar ataque aéreos sobre su país vecino y, de manera permanente, estaba siendo amenazado cuando reclamaba lo que dictaban las resoluciones internacionales: la devolución de los Altos del Golán. En este sentido, la posesión de armas químicas, las bombas atómicas de los pobres, era la manera de contrarrestar el arsenal nuclear de Israel (cifrado en un documento de la CIA dado a conocer estos días en 80 bombas). En el momento que desaparezca para tratar de calmar los ánimos bélicos de EEUU y Francia, el país quedará a merced total del estado judío. Es una obligación de sus aliados el proveer a Siria de las armas defensivas necesarias para preservar la integridad de su territorio y de reivindicar la devolución íntegra de los territorios ocupados.
Un dato curioso más de Israel, se le ha escapado a Shimon Peres, actual presidente del país, en unas declaraciones al diario Yediot Aharonot que la agresión a Siria se debe a que no ha querido alcanzar un acuerdo de paz con su país (que equivale a decir que nunca ha aceptado la anexión sionista del suelo ocupado en 1967). Lo revelador de su mensaje es que desarbola a aquellos que aún creen que lo que aconteció en Siria es la degradación de una revolución pacífica y democrática por causa de la represión del gobierno.
Un efecto colateral del acuerdo de destrucción de armas químicas impuesto a Damasco es justamente que pone de manifiesto el doble rasero de la comunidad internacional, que mientras permite que Israel use las armas químicas en sus guerras de agresión a Líbano o Palestina, prohíbe su posesión a estados que no son sus aliados. Sin embargo, esta circunstancia está siendo denunciada ampliamente por buena parte de la comunidad internacional y por periodistas independientes.
El misterio de los misiles de EEUU. Desde hace un par de días circulan extrañas explicaciones sobre el lanzamiento de dos misiles sobre Siria por parte de las fuerzas de EEUU e Israel en unas maniobras conjuntas. Parecía que los lanzaron para probar las frecuencias de los radares sirios antes del ataque masivo previsto y se admitía que fueron derribados por ellos mismos. Ahora algunos medios sostienen que fue Rusia quien los destruyó y que fueron lanzados ¡desde la base de Rota! En fin, todo suena muy extraño. Habrá que estar pendientes…





