
Tras la victoria de Netanyahu, Mr. Irán como le conocen muchos en Israel, era un paso bastante predecible, sobre todo si EEUU dudaba o flaqueaba en el papel de sirviente de Israel en el mundo que lleva ejerciendo por décadas. Asà que los israelÃes, en manos de un gobierno de extrema derecha racista, teocrático y supremacista, van a tener que emplearse directamente contra las instalaciones nucleares iranÃes usadas supuestamente para obtener materiales para la fabricación de bombas atómicas, cosa que la inteligencia de EEUU ha negado una y otra vez inclusive durante la era Bush. Los locos sionistas pondrán el mundo del revés una vez más para evitar que en la región en la que habitan haya ningún otro paÃs que pueda hacerle sombra desde el punto de vista estratégico, económico o militar. USAmérica ya organizó la guerra Irán-Irak para debilitar a las dos potencias regionales, luego se ocupó de masacrar Irak en dos ocasiones para que, finalmente, Israel termine el trabajo que comenzaron juntos hace más de dos décadas.
Esta vez no son titubeos ni declaraciones con amenazas veladas, basta leer lo anunciado por un portavoz de defensa del gobierno judÃo para entender que la guerra se avecina:
ISRAEL QUIERE SABER SI SUS FUERZAS SON CAPACES DE ATACAR IR�N EN CUESTIÓN DE D�AS, DE HORAS. SE EST�N PREPARANDO A TODOS LOS NIVELES PARA ESTA EVENTUALIDAD. EL MENSAJE QUE SE QUIERE ENVIAR A IR�N ES LA AMENAZA DE ISRAEL ES MUCHO M�S QUE UN MONTÓN DE PALABRAS
Habrá que estar atentos a la respuesta de Hezbollah (aunque ya Israel colocó allà a fuerzas de la ONU para vigilar su retaguardia), de Hamas (cuyas fuerzas se han mermado recientemente tras la invasión de diciembre 08/enero 09) y de otros actores regionales. Rusia, jugando a dos bandas, ha paralizado la entrega de los sistemas de defensa antiaéreos prometidos y ha apoyado siempre las sanciones a la república islámica, por lo que no podrán contar con su apoyo aunque son sus socios comerciales más poderosos. La flota nuclear más importante del mundo está anclada frente a las costas iranÃes, aunque Irán cerrará el estrecho de Ormuz y podrá sumar a la profunda recesión económica una crisis energética de considerable magnitud y enormes consecuencias planetarias. Todo por obra y gracia del gobierno judÃo de Israel y los neocons que los apoyan.
Si, como respuesta a los ataques y al sufrimiento humano provocado, un Shahab-3 iranà acertara de pleno en la planta nuclear israelà de Dimona —cosa harto improbable—, creada para facilitar el programa militar atómico israelà ante las connivencias y apoyos occidentales, se habrÃa hecho justicia y lo que llaman pueblo israelà sufrirÃa en sus propias carnes el daño que llevan infringiendo al mundo desde que comenzó su existencia. Asà quizá se lo pensarÃan nuevamente antes de apoyar a gobiernos terroristas, genocidas y asesinos como todos los que siempre han gobernado ese conato de paÃs.





Se veia a venir, Israel es una grave enfermedad crónica que va empeorando por momentos y de forma inevitable.
Irán no dispone del armamento necesario para defenderse así que, pero joder, si yo fuera Iraní ya habria empezado a desarrollar la bomba atómica hace tiempo, ante la constante amenaza de Israel.
Veremos si Obama le da luz verde a Israel o si en cambio el monstruo que EEUU ha creado empieza a caminar solo.
Mensajes ambiguos de Washington podrían llevar a la catástrofe
¿Atacará Israel a Irán?
Roane Carey
Tom Dispatch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
Introducción del editor de Tom Dispatch
Algunas veces, al leer sobre Oriente Próximo, o por lo menos sobre Israel, Irán, y armas nucleares, uno siente como si acabara de ocurrir un fenómeno que supera todos los récords. Como recordó recientemente a sus lectores el columnista de la página editorial del New York Times, Roger Cohen, las predicciones israelíes de que pronto “dementes” iraníes – o más bien, “un mesiánico culto apocalíptico” como dijera recientemente el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, jefe de un nuevo gobierno asaz extremista, – van a tener armas nucleares en sus manos, no son nada nuevo. Las acusaciones y profecías sobre la inminente llegada de una bomba iraní ya datan de los años noventa y, sin embargo, a pesar del creciente programa de enriquecimiento nuclear de Irán, todavía no sabemos cuáles son las verdaderas predilecciones de sus dirigentes en el tema básico de su uso para producir armas nucleares. (Podrían, por ejemplo, tener la intención de optar por la “solución” japonesa, no producir armas, sino simplemente ser capaces de producirlas con una relativa rapidez.)
La otra parte de ese fenómeno de récords rotos, concierne al arsenal nuclear de Israel, sobre el que escribí en TomDispatch en 2003, ya que desde entonces ha cambiado notablemente poco. Uno de los aspectos realmente extraños de casi todo lo que se lee en EE.UU. sobre las armas nucleares y Oriente Próximo es lo siguiente: Todo el miedo y mucho papel (y tiempo en la televisión) Se concentra en si los iraníes llegarán algún día, en el futuro cercano o lejano, a tener un arma nuclear; es decir nos concentramos en un arma que todavía no existe, y que sepamos, puede no llegar a existir jamás.
Mientras tanto, nunca se menciona casi nada sobre el masivo arsenal nuclear de Israel, que incluye armas de destrucción de ciudades, y que convierte a ese minúsculo país en lo que es probablemente la quinta potencia nuclear del planeta. Además, por lo menos algunas de sus armas nucleares están montadas en submarinos en el Mediterráneo, lo que significa que el país es invulnerable a la locura de un ataque previo de eliminación de las armas por cualquiera otra nación. Es simplemente la realidad.
Los israelíes han adoptado desde hace tiempo una posición en la cual, como Jonathan Schell describiera una vez el asunto: “No confirman ni desmienten que tengan [armas nucleares], pero utilizan la siguiente frase curiosa: ‘No introduciremos armas nucleares a Oriente Próximo.’ Evidentemente, de alguna modo recóndito, poseerlas no es introducirlas.” Nuestros medios han aceptado, esencialmente, el enfoque israelí sobre su arsenal como si fuera una posición reporteril razonable sobre el tema. Cuando leemos sobre los peligros de la bomba iraní y las reacciones a ella, es siempre desde este mundo claramente desequilibrado de temor intensificado y silencio, lo que es en sí, para decirlo simplemente, peligroso.
Recientemente, se han multiplicado las advertencias desde Israel sobre posibles ataques futuros contra Irán. Roane Carey, editor jefe de la revista The Nation y coeditor de The Other Israel, está en Israel actualmente con una beca de periodismo en el Centro Chaim Herzog de Estudios de Oriente Próximo y Diplomacia. En su primer artículo sobre este sitio, le pedí que ofreciera una evaluación desde ese país sobre hasta qué punto son realmente peligrosas las más recientes advertencias y amenazas. Tom
¿Atacará Israel a Irán?
Los mensajes ambiguos de Washington podrían llevar a la catástrofe
JERUSALÉN – Israel ha aumentado continuamente la presión sobre EE.UU. respecto a la grave amenaza supuestamente planteada por Irán, que parece decidido a dominar el ciclo del combustible nuclear, y por lo tanto la capacidad de producir armas nucleares. El nuevo primer ministro israelí, el halcón del partido Likud,
Benjamin Netanyahu, ha advertido al presidente Barack Obama que si Washington no encuentra pronto un camino para clausurar el programa nuclear de Irán, Israel lo hará.
Algunos analistas argumentan que es histeria prefabricada, no tanto un reflejo de auténticos temores israelíes como una diversión intencional de otras inminentes dificultades. El gobierno de Netanyahu está repleto de partidarios de la línea dura que se oponen inflexiblemente a la retirada de, e incluso a una interrupción temporal de la construcción de, asentamientos en los territorios ocupados, para no hablar de alguna aceptación de un Estado palestino. En su primer día como primer ministro, el demagogo extremista
Avigdor Lieberman, anunció, en una de sus bravatas características, que Israel ya no se siente obligada por los acuerdos de Annapolis de 2007, negociados por Washington, que requerían negociaciones aceleradas hacia una solución de dos Estados.
Semejantes declaraciones amenazan con llevar directamente a los israelíes a un choque con el gobierno de Obama. En lo que sólo puede ser interpretado como un rechazo de los más recientes pronunciamientos del gobierno de Netanyahu, Obama reafirmó deliberadamente en su discurso ante el parlamento turco el compromiso de Washington con una solución de dos Estados y con los acuerdos de Annapolis. De modo que ¿qué mejor forma de evitar un desagradable choque con un presidente popular de EE.UU. tiene Netanyahu que distraer convenientemente la discusión mediante una amenaza existencial de Irán – especialmente si la puede presentar con éxito como una amenaza no sólo para Israel sino para todo Occidente?
Todo esto equivale a un argumento plausible contra indebida alarma por las últimas advertencias israelíes sobre un ataque contra Irán, pero falla por diversos motivos. En Israel existe una paranoia generalizada respecto a Irán, la creencia de que hay que detener a sus dirigentes antes de que avancen mucho en su programa de enriquecimiento de uranio. (Este punto de vista no es compartido por la izquierda israelí, pero ahora ésta no es más que un fantasma de lo que fue un día.)
En una entrevista para TomDispatch, Ephraim Kam, director adjunto del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional en Tel Aviv y especialista en el tema de Irán, comentó: “Por cierto hay diferentes opiniones, pero existe un consenso general, entre los expertos en seguridad y los dirigentes políticos, desde el partido laborista hasta la derecha. No es un tema controvertido: Si Irán adquiere armas nucleares, planteará una profunda amenaza. Será la primera vez en la historia en la que otro país pueda asestar un golpe importante a Israel.”
Kam se apresura a agregar que, a su juicio, el panorama que propone Netanyahu – que Irán es dirigido por fanáticos irracionales que atacarían con armas nucleares a Israel a la primera oportunidad, incluso a sabiendas de que un contraataque nuclear israelí sería rápido y catastrófico – es falso. “Irán es un protagonista pragmático y lógico,” dice Kam. Sigue convencido de que “incluso un régimen fundamentalista radical” no atacaría a Israel, pero agrega, “Es sólo mi evaluación, y las evaluaciones pueden equivocarse. Escribí un estudio sobre evaluaciones erróneas, de modo que sé algo al respecto.” En otras palabras, si las afirmaciones de Kam sobre el consenso israelí son correctas, la dirigencia del país da por sentado que Irán ciertamente está resuelto a producir un arma nuclear y no se siente inclinado a dejar al azar que un Irán nuclear juegue según las reglas de MAD (como en las siglas en inglés para destrucción mutuamente asegurada) elaboradas por las dos superpotencias de la Guerra Fría hace décadas, y que nunca la use.
Esta actitud refleja un antiguo principio estratégico de Israel: que no se debe permitir que ningún Estado vecino o combinación de Estados logre algo que se parezca remotamente a la paridad militar, porque si lo hacen, tratarán de destruir el Estado judío. Siguiendo esa lógica, la única opción de Israel es establecer y luego mantener una superioridad militar absoluta sobre sus vecinos; aceptarán, según ese punto de vista, la presencia de Israel sólo si saben que es seguro que serían derrotados, o por lo menos vastamente aventajados.
Es el famoso “muro de hierro,” concebido hace más de 80 años por el dirigente sionista de la primera hora, Vladimir Jabotinsky, mucho antes de la fundación del propio Israel. (Jabotinsky fundó el movimiento Revisionista, que en oposición a la tendencia dominante laborista se negó a aceptar todo compromiso territorial respecto a objetivos sionistas, como ser la partición. Aunque él y sus seguidores fueron excluidos durante años de la dirigencia política, sus puntos de vista sobre los vecinos de Israel se grabaron profundamente en la psique pública.) Si Irán adquiriera aunque sea sólo la capacidad de construir una bomba nuclear – (se estima que el propio Israel tiene entre 150 y 200) – se consideraría que ese muro de hierro ha sido seriamente destruido, y el país ya no podría dictar sus condiciones a sus vecinos. En vista del apoyo de Irán a Hezbolá en el Líbano y a Hamás en Gaza, Israel tendría que recalibrar su estrategia en su frente septentrional y de cara a los palestinos.
Los recientes acontecimientos en Israel ciertamente dan la impresión de una nación que se prepara para la guerra: el comando del Frente Interior, una de las cuatro divisiones regionales del ejército israelí, acaba de anunciar el mayor ejercicio de defensa en la historia del país. Durará toda una semana y tiene el propósito de preparar a la población civil para ataques con misiles con ojivas convencionales e inconvencionales (sean químicas, biológicas o nucleares). Mientras tanto, el país acelera sus pruebas de sistemas de defensas contra misiles, y acaba de anunciar el lanzamiento exitoso del interceptor Arrow II.
¿Puede Israel actuar independientemente?
¿Atacaría realmente Israel a Irán sin tener por lo menos la aprobación tácita de Washington? ¿Podría hacerlo Israel sin una tal aprobación? Por lo menos, Israel necesitaría aprobación simplemente para conseguir permiso para volar sobre Iraq, cuyo espacio aéreo es controlado por los militares de EE.UU., no por el gobierno iraquí en Bagdad. Como lo describió el columnista Aluf Benn en el periódico israelí Ha’aretz: “Expertos en defensa dicen que sin luz verde de Washington, Netanyahu y Barak no podrán enviar la fuerza aérea.” Kam agrega: “A mi juicio, es casi entre difícil e imposible que Israel actúe independientemente, por razones técnicas y políticas.”
La mayor parte de los analistas en Israel creen que un ataque israelí a solas atrasaría, en el mejor de los casos, el programa nuclear de Irán por varios años – pero eso no significa que sea un disuasivo para Netanyahu y Cía. Se cree en general que, a su juicio, incluso una demora temporal de la capacidad nuclear de Irán sería una mejora respecto a la situación actual. Vale la pena recordar que Israel solicitó un “¡sigue adelante!” explícito del gobierno de Bush para un ataque el año pasado, que fue sensatamente rehusado por el presidente Bush – presumiblemente por temor a una represalia convencional masiva de Irán tanto en Iraq como en Afganistán, un momento poco común en su gobierno en el que no accedió a los deseos israelíes.
También es evidente que el presidente Obama trata de resolver el enfrentamiento con Irán mediante medios diplomáticos. Ha abandonado la retórica antagónica de su predecesor y sigue extendiendo tanteos pacíficos a la República Islámica. La reacción de Teherán ha sido mixta, pero por lo menos hay otro ambiente de negociación.
Los estrategas israelíes, no obstante, ven ese nuevo ambiente como amenaza, no como esperanzador. Todo acercamiento de EE.UU. con Irán – especialmente si se realiza bajo términos que reconocen el estatus de Irán como potencia regional – podría, temen, debilitar la “relación especial” de Israel con Washington. Como lo describió el analista de Irán Trita Parsi en un reciente artículo en Huffington Post, Irán “ganaría en importancia estratégica en Oriente Próxima a costa de Israel.”
No se puede excluir, por ejemplo, que Washington pueda llegar a un gran convenio con Teherán según el cual terminaría su política de cambio de régimen y las sanciones a cambio del compromiso de Teherán de nunca producir armas en su programa nuclear. Inspecciones internacionales intrusivas presumiblemente garantizarían un tal convenio, pero el orgullo nacional de Teherán seguiría intacto, ya que se le permitiría mantener el derecho a enriquecer uranio y a desarrollar una infraestructura nuclear pacífica.
Ha habido un cierto cambio en el lenguaje de Washington cuando tiene que ver con las demandas hechas a Irán – al reemplazar evidentemente su insistencia en el fin de todo enriquecimiento nuclear por una insistencia en que no se desarrollen armas. Para Israel, sería un compromiso totalmente insatisfactorio, ya que sus dirigentes temen que Irán pueda en algún momento abandonar un tal acuerdo y producir armas nucleares dentro de un plazo relativamente corto.
En vista del nuevo enfoque de Obama, podría parecer que Israel se vea momentáneamente bloqueado. Después de todo es difícil imaginar que Obama dé su acuerdo para un ataque. Precisamente en esta semana, el vicepresidente Joe Biden dijo a CNN que piensa que un ataque israelí “sería imprudente.”
Otros factores, sin embargo, juegan a favor de los partidarios de la línea dura: El nuevo enviado especial para Irán del gobierno de Obama, Dennis Ross, es él mismo un partidario de esa línea. El año pasado, Ross formó parte de un grupo de tareas ultrabelicista que predijo el fracaso de toda negociación y casi llegó a llamar a la guerra contra Irán. Ross es un sujeto que no sólo sabe cómo jugar el juego burocrático en Washington, sino tiene poderosos apoyos en el gobierno, y sus puntos de vista tendrán mucho apoyo de los halcones favorables a Israel en el Congreso.
La actitud de otro sector clave en la toma de decisiones, el alto comando de las fuerzas armadas de EE.UU., también podría estar en desarrollo. El dilema de Washington en Iraq no es ni de cerca tan calamitoso como hace dos años. La pesadilla prevista por los generales estadounidenses a cargo de la campaña en Iraq en los recientes años: que, como reacción ante un ataque contra sus instalaciones nucleares, Irán podría enviar a decenas de miles de comandos bien entrenados a través de la frontera e infligir graves daños a las fuerzas de EE.UU., se ha debilitado de cierto modo. Los militares del gobierno iraquí tienen actualmente mucho mejor control del país, y la violencia de la insurgencia es mucho más limitada. El Ejército Mahdi chií y los “grupos especiales” conectados en Irán, se muestran en general más inactivos.
La situación en Iraq sigue siendo, ciertamente, inestable, y todo ataque contra Irán podría fácilmente devolver al país a un caos ingobernable. A pesar de todo, considerando el papel jugado por comandantes estadounidenses en los años de Bush al vetar un ataque semejante, la pregunta sigue siendo: ¿Ha disminuido la resistencia a un tal ataque entre los militares? No está claro, pero es un aspecto que vale la pena considerar, porque los comandantes estadounidenses fueron las voces más consecuentes y persuasivas a favor de la moderación durante el gobierno de Bush.
Debiera ser innecesario decir que un ataque israelí contra Irán tendría consecuencias desastrosas. No importa lo que Washington pueda afirmar, o con cuánta virulencia los funcionarios en este país lo denuncien, un tal ataque sería visto ampliamente en todo el mundo musulmán como una operación conjunta de EE.UU. e Israel.
Para comenzar, serviría como un poderoso instrumento de reclutamiento para grupos islamistas extremistas. Además, Irán indignado podría ciertamente enviar comandos a Iraq, ayudar a grupos armados iraquíes determinados a atacar a fuerzas de EE.UU. y del gobierno, disparar misiles hacia los campos petrolíferos saudíes o kuwaitíes, e intentar de bloquear los Estrechos de Ormuz por los que pasa un porcentaje importante del petróleo del mundo. Washington tendría que despedirse de una cooperación desesperadamente necesitada en la guerra contra los talibanes y al-Qaeda en Afganistán y Pakistán. Cualquier ataque sólo fortalecería el reino de los mullahs en Irán y reforzaría la determinación del país por adquirir una fuerza disuasiva nuclear que impidiera ataques futuros. Y hay que recordar que el programa nuclear de Irán tiene un abrumador apoyo público, incluso de los que se oponen al actual régimen.
Ante la visible determinación del gobierno de Netanyahu de atacar, una señal ambigua de Washington, algo mucho menos que una luz verde, sería mal interpretada en Tel Aviv. Todo lo que no sea una negativa categórica, incluso enérgica, de EE.UU. de aprobar un ataque israelí podría tener consecuencias catastróficas. Por lo tanto lo que sigue es un mensaje a Obama de un observador en Israel: ¡No ponga el semáforo en amarillo – ni una sola vez!
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Roane Carey, con permiso como editor jefe de la revista The Nation, está en una beca de periodismo en el Centro Chaim Herzog para Estudios de Oriente Próximo y Diplomacia en la Universidad Ben-Gurion en Beer-Sheva, Israel. Es coeditor de The Other Israel (New Press).
Copyright 2009 Roane Carey
http://www.tomdispatch.com/post/175058/roane_carey_will_israel_attack_iran
juanlu,israel amenaza , amenaza…creo q hay cuestiones secretas , como desviar la atencion de la crisis economica global, q ponen en primera plana , el supuesto ataque a iran q puede ser cierto o no .la cuestion es q el capitalismo se quiere salvar como sea , aun con una poco probable conflagracion nuclear o convencional con iran.apuesto mis fichas a q no sucedera absolutamente nada , a no ser un cambio de gobierno en iran .los dirigents dee israel dicen q pueden atacar iran con o «sin permiso «de usa ….iran tambien podria defenderse con o «sin permiso»de rusia …
creo que esta vez puede ir en serio… e Irán se defenderá, de eso no hay duda
Este artículo contiene las claves de lo que puede estar pasando, parece que hay una lucha interna para mezclar Palestina con Irán, si Netanyahu reconoce a Palestina, les ayudará a acabar con Irán. Por otro lado, para firmar algún acuerdo de paz quieren que la AP declare a Israel como estado judío para así renunciar al derecho al retorno de los refugiados. La cosa es bien compleja…
Is Obama turning up the pressure on Israel?
Si algún alma caritativa tiene a bien traducirlo, creo que merecerá la pena. Yo ando un poco mal de tiempo y mi inglés no es muy bueno…
En mi modesta opinión, la lógica con la que Irán trabaja es muy distinta a la que se expone en el artículo de Roane Carey ¿Atacará Israel a Irán?.
Irán ha repetido y repíte hasta la saciedad, algo que nadie quiere escuchar:La ética de la guerra en el Islam prohibe la agresión y sólo permite la violencia como respuesta a una agresión en primera persona o a un oprimido al que moralmente se debe defender por estar siendo agredido. Eso se traduce en el derecho islámico en leyes como las que impiden fabricar armas más mortíferas que las construidas por el enemigo y también armas que maten indiscriminadamente y que puedan matar a personas que no participen en la supuesta agresión. Seyed Ali Jameneí, máxima autoridad en Irán, ha declarado la construcción de armas atómicas contrarias a la ley. Irán es firmante del protocolo de la Agencia Internacional sobre Control de la Energía Atómica, lo cual evidencia que no tienen problemas para que su programa de desarrollo atómico sea vigilado y controlado. Cosa que por ejemplo no permite el Ente Sionista.
En mi opinión, la política que Irán sigue es ayudar a los movimientos de resistencia anti imperialistas y dejar que la misma lógica imperialista agudice las contradicciones.
Los medios, presentan siempre a Irán desde la perspectiva de una teocracia fundamentalista, pero escamotean el hecho de que Irán vive, desde hace treinta años un proceso revolucionario, consecuencia de la lectura que el Islam shiita hace del Corán, y que les lleva, entre otras cosas, a mantener una política internacional, claramente anti imperialista y de apoyo a los movimientos nacionales de liberación, las resistencias antiimperialistas y anti sionistas, valga la redundancia, y las revoluciones emergentes, como es el caso de los procesos revolucionarios que hoy vivimos en A.Latina y ayer en Sudáfrica, por ejemplo.
Aquí, (escribo desde Irán) se espera que El Ente sionista al que denominan Israel ataque este próximo verano al Líbano.
Los generales israelies se hartan de decir que, esta vez, el objetivo será arrasar totalmente el Líbano, no como en 2006 que fue sólo un ataque preventivo. Seyed hasan Nasrul´´ah, por su parte, les ha respondido que esta vez también les van a tirar la viación, no sólo la infantería, la marina y la caballería acorazada, como la vez anterior, que de 40.000 soldados que invadieron el Líbano, 30.000 regresaron con «problemas sicológicos» según fuentes israelíes.
No me quiero alargar, pero la lógica fundamental es que, para atacar a Irán, primero tienen que neutralizar a la resistencia libanesa, porque de lo contrario, Hisboláh está en condiciones, según ellos, de tomar lo que llaman Israel, en una semana.
Por otro lado, Seyed Ali Jameneí ya dijo hace tiempo que, si A Israel se le ocurre bombardear Irán, antes de que el polvo de las bombas se asiente, habran destruido Tel Aviv.
La cosa no es broma, porque Irán reperesenta el primer país del mundo islámico que se liberá, en nombre del islam, del control imperialista, tanto Americano como Soviético (en su día) y eso ha provocado el despertar del mundo islámico y (posiblemente) permitido a continentes como en Latino Americano, iniciar sus procesos de liberación.
El Islam iraní (pensamiento Jomeiní, como antes decíamos pensamiento Mao-Tse-Tung) representa una alternativa al conjunto del sistema capitalista y al comunista, alternativa desconocida por occidente, que sigue analizando, incluida su izquierda,en términos etnocentrista, pero no por eso inexistente y rápidamente descodificable por el en-general-oprimido pueblo musulmán del resto de los países islámicos, a corto plazo por países como Cuba, Venezuela, Bolivia, ………… y a medio por el resto de los pueblos (es decir de los oprimidos) del mundo, incluido el llamado primer mundo. Ese es el peligro. Esa es la razón para querer acabar con Irán. Esa es la razón que hace imprescindible acabar con Irán. Una razón de vida o muerte para «Occidente».
El artículo dice más o menos:
The New ForeignPolicy.com.
¿Está Obama cambiando la presión sobre Israel?
04/16/2009-
Un informe en el periódico israelí Yedioth Ahronoth está hoy recibiendo un montón de atención. Dice que la administración de Obama está seriamente decidida por la solución de dos Estados, y que está «aclarando su garganta» para dirigirse al Gobierno de Netanyahu.
En particular, los Estados Unidos han informado haber dicho a Israel que «cualquier tratamiento del problema nuclear iraní depende del progreso en las negociaciones y una retirada israelí del territorio de la Banda Occidental.”
Se dice que el Gobierno de Netanyahu «ha decidido mostrar un frente unido respecto a que la vía para alcanzar una solución sería la hoja de ruta, aclarando que la flexibilidad israelí en la cuestión palestina depende del enfoque estadounidense sobre la manera de resolver la amenaza iraní, así como su actitud hacia Hamas y Hezbolá.»
La noticia dice:
Altos funcionarios de administración
USA son plenamente conscientes de la vinculación que el Primer Ministro Netanyahu y el Ministro de defensa Barak han establecido entre la voluntad israelí de hacer avances en la cuestión palestina y sus expectativas de que los Estados Unidos hagan frente a la amenaza iraní, y altos funcionarios de Estados Unidos han comenzado a hablar de Bushehr a cambio de Yitzhar.
Es decir: Si desean que nosotros les ayudemos a mitigar la amenaza iraní, incluyendo la cuestión del reactor nuclear en Bushehr, prepárese para evacuar los asentamientos en la Franja Occidental, con Yitzhar (un asentamiento en la Franja Occidental) incluido, considerando que retirarse de Yitzhar sería el símbolo de la retirada israelí del territorio de la Franja Occidental. »
Este informe ha sido colgado por un buen número de bloggers—incluido M.J. Rosenberg del Foro de Política de Israel (Israel Policy Forum) y Matt Yglesias del Centro para el progreso americano (Center for American Progress) como un signo alentador de que la administración de Obama pretende lograr una solución de dos Estados durante el primer mandato del Obama, como el Presidente indicó que haría durante su campaña electoral.
Suponiendo que el informe sea cierto, es una noticia alentadora, pues sugiere que la administración de Obama no va a arrastrarse ante Israel y que Estados Unidos usará su influencia en ambos lados para avanzar hacia una solución de dos Estados.
Pero vincular esto tan enérgicamente a la cuestión iraní me parece un error, porque podría dar a Teherán un veto de facto sobre el proceso de paz.
Si el comportamiento israelí se vincula directamente a la solución de programa nuclear de Irán en términos aceptables para Israel, y si Irán decide frenarlo, entonces el Gobierno de Netanyahu tendrá una excusa para cavarse su propia tumba. Irónicamente, ese resultado no crearía problemas al Gobierno iraní, que explota las debilidades del conflicto israelo-palestino para mejorar su propia influencia, para ejercer más presión sobre los Estados Unidos y para que los regímenes árabes como Arabia Saudita queden fuera de juego, destacando su incapacidad para hacer algo tangible para ayudar a los palestinos.
El punto clave a entender es que una solución de dos Estados sería buena para los Estados Unidos e Israel cualquiera que sea el estado de las relaciones Irán-Estados Unidos o del programa nuclear del Estado de Irán.
El control israelí de la Franja Occidental no supone una defensa contra los misiles de Irán y la paz entre Israel y los palestinos podría eliminar uno de los puntos de influencia de Irán y hacer más fácil que los Estados Unidos, Israel y el mundo árabe unan sus fuerzas contra Irán y cambiar así el amenazante equilibrio de poder en el Golfo.
Las cuestiones están conectadas en términos estratégicos, pero vincularlas de la forma sugerida por el artículo podría hacer más difícil los progresos de cualquiera de ellas.
Gracias ABD, magnífico!
los mayores evasores impositivos y previsionales (decenas de miles de millones de dolares en los ultimos 50 años)en el pais ,toman medidas en el suyo….http://noti.hebreos.net/enlinea/2009/04/13/4559/
juanlu,en un comentario habias dicho, y hablando de ataques ,q desde las paginas de Sion se llamaban a hacer furibundos ataques a los bits.recien ahora me acuerdo y me causa mucha intriga .¿cuales son esas paginas?quizas en algo pueda ayudar.
jajaja, gracias compañero, pero creo que ya los aburrí y ya ni me acuerdo de que existen, te dejo unos ejemplillos que encontré con Google:
http://bellaaurora.blogspot.com/2007/02/bits-rojiverdes.html
http://desde-sefarad.blogspot.com/2005/08/red-progresista-y-el-conflicto.html
http://buenaprensa.blogspot.com/2008/02/sesgo-de-confirmacin-y-lobby-judio.html
🙂 Muy amiguitos de los sionistas no somos…jajajajajaja y Juanlu ha hecho méritos de sobra para que le hagan budú. 🙂
De todas formas tranquilos San Obama o San Martin de Porres va a pacificar el planeta.
al loro con nuestra central nuclear de Almaraz, que va a dar guerra…. mañana me enteraré bien de lo que ha pasado, pero a priori parece grave
El Mundo vuelve a relajarse 🙂
La UE da la espalda a Ahmadineyad por tachar a Israel de racista…
http://www.publico.es/internacional/220171/ahmadineyad/abucheado/iniciar/discurso/conferencia/racismo/onu
Anatema…
Obama no concreta nada…
El presidente iraní se niega a negociar con EE.UU. si no se fija una agenda
The Lobby Wants War
With Iran
Y a mi que me importa que Iran cierre el estrecho de ormuz? si en méxico tenemos petroleo a lo pendejo. A los mexicanos no nos asusta eso ya que abastecemos un importante y considerable volumen mundial. A méxico más bien le hiría bien ya que subiría el petróleo y habrían grandes emtradas de divisas para el país.
Pobres de los petróleo-dependientes como Europa ellos si que deberían tener miedo.
Que manga de enfermos,tienen qe estar bien al pedo para hacer comentarios de esta mierda.Seguro qe son unos enfermitos de esos qe estan todo el dia en la pc,anda a clavarte una paja qe es mas productivo la concha de tu madre bolivianos de mierda ,abd puto tiragoma chupa coños.chaparro ya se qe te gusta la pija admitilo,y vos gonzales me podes hacer un buen tronco cabeza hijo de una gran camionada de putas.
Con toda sinceridad y respeto(?,Nicolas pulleiro.
Gracias.
PD:Se pueden ir bien la puta qe los pario,memenmela perras.
😆 🙂 😆 🙂 😆 🙂 😆 🙂 😆 🙂
jony,hermano argentino¿por q esa agresion cargada de homofobia?estas obsesionado con lo de las pijas por eso deduzco q sos judio …shalom.
juanlu,te metiste en un gran quilombo con los sionistas , hacete cargo ……
El Jony ese parece que hace mucho que no echa un polvo porque ese humor solo puede tener una explicación.
Además, como si dijésemos alguna mentira, solo nos dedicamos a contar la verdad, aunque parece que a los sionistas no les guste mucho eso, excepto cuando lo que se oculta es el holocausto, entonces les encanta que se sepa la verdad.
Además se piensa que somos bolivianos ? por cierto jony, cuantos centímetros te cortaron al nacer ?
El soplapollas del rabino seguro q se le fue la mano kon la cuchilla
Uno ya está curtido con los sionistas, por aquí ha pasado de lo peorcito de su clase…
… que ya es decir
juanlu, en la pagina del pais mas democratico del cercano oriente ,me siguen censurando,parce q no les gusta la idea de indemnizar a las victimas palestinas y q los responsables vayan a la carcel…..
qué esperabas del faro democrático del mundo libre? 😆 🙂
4000 sionistas consiguen rechazar a 30 piqueteros sin armas de fuego ,jamas en mi vida lei un articulo tan absurdo y cargado de miedo por nada ….http://noti.hebreos.net/enlinea/2009/05/19/4788/
juanlu,vos fijate q los sionistas , en el escandalo de buenos aires , ponen el grito en el cielo cuando son ameenazados por un puñado de 30 piqueteros acusandolos de antisemitas .mataron e hirieron a miles de palestinos , destruyeron un pueblo y ellos no son antisemitas …ademas de reducir casi a la nada los sucesos en sus medios de comunicacion ….
los sionistas como son el pueblo elegido por dios, se creen con derecho a hacer lo que quieran, sin embargo no soportan ni que nadie le levante la voz, ni siquiera que se los llame por su nombre, otra manifestación del racismo inherente al sionismo, lo de siempre
Chaparro lo que comentabas sale hoy en Rebelión:
Portada :: Opinión
25-05-2009
¿Antisemitismo?
Néstor Kohan
A la memoria de Simón Radowitzky y Raymundo Gleyzer
Los hechos
Se sabe. Salió publicado en la tapa de Clarín y en varios canales de televisión. En Argentina hubo un acto pequeñísimo —algunos pocos cientos de personas que no llegaban al medio millar— en conmemoración del estado de Israel organizado por la embajada de ese país junto con el gobierno porteño de la derecha neoliberal clásica vinculada al empresario Mauricio Macri. Un pequeñísimo grupo de manifestantes —que no llegaba a dos decenas— intentaron disentir con el sionismo repartiendo volantes en el acto y se armó una trifulca. Represión policial. Los manifestantes críticos del sionismo golpeados y presos. Una brutal campaña mediática para ilegalizar a la izquierda piquetera. La acusación central: “antisemitismo”. Persecución, allanamientos, encarcelamientos, judicialización. Intento de eliminar planes sociales, cuestionamientos a todo el movimiento piquetero no oficialista.
Bajo presión de la embajada del estado de Israel y de la embajada de los Estados Unidos en Argentina, el gobierno de Cristina Kirchner y los jueces allanan un local piquetero en la provincia de Buenos Aires, encarcelan a otros diez militantes además de los que ya estaban presos por el acto. Histeria mediática que acusa a toda la izquierda no institucional—principalmente de origen marxista— de… “antisemita”.
¿Quién escribe y quién opina?
Algunos antisemitas disimulan y esconden sus prejuicios con el ajetreado y manoseado “tengo un amigo judío”. Yo no tengo un amigo judío. Simplemente parte de mi familia fue torturada y masacrada por los genocidas nazis (genocidio que no tuvo nada de “holocausto”. No fue “un castigo de Dios”, sino una empresa política bien mundana y terrenal, planeada y ejecutada en forma burocrática a partir de un proyecto de reordenamiento y contrarrevolución capitalista, de factura europeo occidental pero cuyas pretensiones imperialistas apuntaban a todo el planeta). Y si mi familia no hubiera sufrido ese genocidio en carne propia igual tendría derecho a opinar.
Nuestro vínculo con los presos
Conocemos a muchos de ellos y ellas. Con algunos hemos compartido militancia, formación política y estudio durante años y años, décadas. En barrios de la periferia de la provincia de Buenos aires, Argentina. También en escuelas de formación política del Movimiento Sin Tierra (MST) de Brasil. Igualmente en actividades conjuntas junto a los pueblos originarios e indígenas de Bolivia. Nos conocemos bien, principalmente con los compañeros del Movimiento Teresa Rodríguez (MTR).
Ellos asistieron a nuestra Cátedra Che Guevara durante años. En la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, primero, en el Hotel Bauen, después.
Precisamente en el local que fue allanado por la policía, conocido en el barrio de Florencio Varela (uno de los más humildes de la provincia de Buenos Aires) como el cabildo de Castelli, con estos compañeros que hoy están en prisión acusados de “antisemitas” hemos desarrollado una escuela de formación política piquetera y barrial. Lo hicimos en forma totalmente gratuita, absolutamente voluntaria, sin cobrar jamás un solo peso.
Con la gente de los barrios leíamos y estudiábamos a Antonio Gramsci y al Che Guevara. ¡Gravísimo! ¡Terrible! También discutíamos sobre historia argentina. Mirábamos con la gente de los barrios, amas de casa, obreros ocupados, obreros desocupados, muchachos y chicas humildes, de la clase trabajadora, películas. Por ejemplo vimos y discutimos “Los traidores” de Raymundo Gleyzer (¿Quiénes hoy encarcelan a estos compañeros se habrán sentido aludidos por esa película?). Incluso alguna vez con estos compañeros hicimos un taller de filosofía en los barrios donde, junto con trabajadores y trabajadoras, amas de casa y muchos jóvenes analizamos el capítulo séptimo del libro Cosmos del investigador, profesor y astrónomo de la NASA (institución norteamericana…, señor embajador de los Estados Unidos… Sí, norteamericana… ¡horror!), Carl Sagan: “El espinazo de la noche”. ¡Gravísimo! ¡Peligro! ¿Clases de filosofía en los barrios? ¿En medio de la calle de barro? ¿En medio de los chicos corriendo y con los perros ladrando alrededor? ¡Inconcebible! ¡Gravísimo! La filosofía es para los niños de la elite, no para la gente humilde y los trabajadores de los barrios. ¡Terroristas!¡Inadaptados! ¡Autoritarios! ¿Cómo se les ocurre socializar el saber? ¡Subversivos! ¡Deberíamos volver a hablar en latín y que la cultura sea para pocos! ¡Loquitos sueltos!
La demonización mediática es tremenda. Presentan a estos compañeros como si fueran oscuros y monstruosos “terroristas” de las películas más baratas de Hollywood. Los conocemos bien. Si no fuera trágico… nos daría risa. Es más, ya nos reiremos juntos cuando estos compañeros salgan de la cárcel…
¿El estado de Israel defiende al pueblo judío?
¿Los acusan de “antisemitas”? ¿Israel protege al pueblo judío? ¿La embajada de Israel y la embajada yanqui en Argentina son los «papás» del pueblo judío?
El estado de Israel habla hoy en nombre de las víctimas del genocidio nazi, de los sobrevivientes y de sus familias. Para legitimarse, se autopostula “protector” de los judíos y representante de los familiares y las víctimas del nazismo.
Pensemos un poco. Hagamos memoria.
Si Israel nos protegiera, no entiendo porque el estado de Israel fue un aliado estrecho y fiel de Videla y Massera, dictadores simpatizantes de Adolf Hitler (como todas las Fuerzas Armadas argentinas, según lo demuestra el documental «Panteón militar» del historiador y periodista Osvaldo Bayer). El general Videla era un católico ultramontano, que preconizaba la guerra contrainsurgente como si fuera una guerra santa contra los ateos marxistas. Todos los manuales de la escuela secundaria de aquella época así lo prueban. El almirante Massera, a su vez, era integrante de la logia neonazi P2. ¿Por qué el estado de Israel tenía una alianza tan estrecha con esta dictadura militar?
En su época el Movimiento Judío por los Derechos Humanos (MJDH) había calculado que de los 30.000 desaparecidos y desaparecidas en Argentina, aproximadamente entre 1.500 y 2.000 eran de origen judío. Una proporción bastante mayor (en realidad corresponde a 16 veces más) si se la compara con la relación cuantitativa de la comunidad judía con el conjunto de la población total de nuestro país. No fue casual.
Eso se explica al menos por dos razones. En primer lugar, por la activa militancia del judaísmo progresista y de izquierda en las organizaciones revolucionarias argentinas (incluyendo las político-militares PRT-ERP, FAR, Montoneros y otras similares). En segundo lugar, por el carácter brutalmente antisemita de los militares argentinos. Hay numerosísimos testimonios, por ejemplo en el Nunca más (un libro que no tiene posiciones de “ultraizquierda” precisamente… ya que el prólogo de Ernesto Sábato fortaleció la tristemente célebre “teoría de los dos demonios”) sobre el ensañamiento especial de los torturadores militares con los prisioneros y secuestrados de origen judío, las torturas “especiales”, las marchas nazis que les hacían escuchar en las cámaras de tortura, etc.,etc. El general Camps, jefe policial que se responsabilizó de la desaparición y asesinato de 5.000 prisioneros, era un confeso antisemita. Su odio a los judíos lo expresaba cada vez que podía. No era el único, sólo uno de los más conocidos y cínicos.
¿Qué hizo el estado de Israel para proteger no ya a los 30.000 desaparecidos y desaparecidas en general, sino especialmente a los 1.500 ó 2.000 desaparecidos judíos?
Según reconoce Pinjas Avivi, el entonces cónsul de la embajada del estado de Israel en Argentina (entre 1978 y 1981), cuando acompaña al periodista Jacobo Timerman (uno de los pocos, quizás el único, que logró salvarse) al aeropuerto de Ezeiza le pide… no que denuncie a la dictadura y las tremendas torturas que sufrió… ¡sino todo lo contrario…! “Le pedí que no atacara al gobierno militar porque corría peligro nuestro trabajo” (Página 12, 8/9/2001). El funcionario israelí reconoce que este tipo de actitud respondía a que: “no queríamos dañar las relaciones diplomáticas entre Israel y la Argentina”. El mismo funcionario reconoce que “hubo detenidos que rechazaron nuestra ayuda. Ellos nos espetaron: «Ustedes son colonialistas, genocidas y conquistadores. No queremos vuestra ayuda. Ustedes son peores que los generales»” (http://www.hagshama.org.il [1/2/2000]). Iosi Sarid, uno de los diputados de Israel del Frente de Izquierda Meretz reveló que en los archivos de la cancillería israelí y en el ministerio de Defensa de Israel hay pruebas que niegan la versión acerca de la supuesta “ignorancia” del estado israelí respecto a las masivas desapariciones, secuestros y torturas de judíos en Argentina, “pruebas que se trataron entonces de ocultar para no molestar a las «buenas relaciones», y entre ellas la venta de armas” (18/11/2003, http://www.wzo.org.il).
La colaboración del estado de Israel —venta de armas, votos de la dictadura a favor de Israel en Naciones Unidas, etc.— con la dictadura militar, genocida y antisemita del general Videla no fue una excepción. Lo mismo hizo con otros regímenes fascistas o de extrema derecha como los de Augusto Pinochet (que usaba el uniforme nazi) en Chile, Anastasio Somoza en Nicaragua o el régimen neonazi del apartheid en Sudáfrica. Todos estrechos aliados, como Israel, de la cabeza madre de la serpiente extremista, el estado norteamericano: USA. ¿Una casualidad?
¿El apoyo entusiasta a Somoza tenía que ver con “la defensa del judaísmo”? Comandos israelíes hoy combaten a la insurgencia marxista de las FARC-EP o asesoran a los narco-militares de Uribe en las selvas y montañas de Colombia… ¿para “defender a los judíos”? ¿Cuáles son los judíos que viven en las montañas o selvas de Colombia? ¡Queremos conocerlos para compartir algunas comidas o mirar juntos algunas películas de Woody Allen!
Cuando el famoso intelectual estadounidense Noam Chomsky (de origen judío, quien vivió varios años en Israel y se marchó sumamente decepcionado y amargado) afirma que las FARC-EP de Colombia no son terroristas y que, en cambio, la política oficial del estado de Israel es de extrema derecha, no sólo en medio Oriente sino en todo el mundo… ¿será acaso un “terrorista antisemita”?
Lejos de la tradición humanista de Sigmund Freud, Albert Einstein y Karl Marx que supiera defender el entrañable escritor judío Isaac Deutscher, hoy Israel hace culto de la limpieza étnica y la discriminación, construye un muro de intolerancia (por el que nadie se “ofende” como ocurriera hipócritamente con el muro de Berlín…), legaliza la monstruosidad de la tortura (llamándola con el mismo eufemismo del que hacen gala los “demócratas” norteamericanos.. “interrogatorios fuertes”) y practica sobre los demás lo mismo que alguna vez sufrió en carne propia el pueblo judío. Como bien alertó en su época el pensador judío Martín Buber: “Deberemos enfrentar la realidad que Israel no es inocente ni redentora. Y que en toda su creación, y expansión, nosotros como judíos hemos causado lo que hemos sufrido históricamente: una población de refugiados en la diáspora”.
Como alguna vez escribió en su libro Ser judío el filósofo judío y marxista argentino León Rozitchner: “¿Qué extraña inversión se produjo en las entrañas de ese pueblo humillado, perseguido, asesinado, como para humillar, perseguir y asesinar a quienes reclaman lo mismo que los judíos antes habían reclamado para sí mismos? ¿Qué extraña victoria póstuma del nazismo, qué extraña destrucción inseminó la barbarie nazi en el espíritu judío? ¡Qué extraña capacidad vuelve a despertar en este apoderamiento de los territorios ajenos, donde la seguridad que se reclama lo es sobre el fondo de la destrucción y dominación del otro por la fuerza y el terror? Se ve entonces que cuando el estado de Israel enviaba sus armas a los regímenes de América Latina y de África, ya allí era visible la nueva y estúpida coherencia de los que se identifican con su propios perseguidores. Los judíos latinoamericanos no lo olvidamos. No olvidemos tampoco Chatila y Sabra”.
¿Quién es el enemigo?
¿Nos permiten un consejo? A los muchachos del MOSSAD y las Fuerzas Armadas de Israel, humildemente, les sugerimos que si lo que buscan es adrenalina y venganza por los feroces asesinatos nazis del pasado contra el pueblo judío… pues bien… entonces… ¿por qué no planificar y prepararse para atacar en forma mortífera y demoledora a las grandes empresas europeas y estadounidense que se enriquecieron con el genocidio nazi? Como bien explica el formidable libro Negocios son negocios. Los empresarios que financiaron el ascenso de Hitler al poder del escritor judío Daniel Muchnik, el nazismo no fue una “anomalía”.
Los jerarcas políticos, militares e ideológicos del nazismo son conocidos: Hermann Göring, Joseph Goebbels, Ernst Röhm, Alfred Rosemberg, Ulrich F.J.von Ribbentrop, Heinrich Himmler, Rudolf Hess, Gottfried Feder, Josef Mengele, entre otros. Mucho menos lo son, en cambio, los empresarios beneficiarios-cómplices, socios de intereses, aliados o colaboracionistas del nazismo en Alemania.
La lista es larga y Muchnik la recorre minuciosamente. Entre otros incluye a las empresas Siemens (eléctrica), a BMW y Volkswagen (automotrices), a Fritz Thyssen (industrial siderúrgico que murió en 1951 en Buenos Aires), a Gustav Krupp (dueño del gigante del acero alemán), a Ernst Heinkel (desde 1938 “führer económico-militar”) y a Emil Kirdorf (empresario del carbón). Estos empresarios, recuerda amargamente Muchnik, aun habiendo utilizado mano de obra esclava de los prisioneros judíos, comunistas o gitanos salieron airosos de los juicios de Nuremberg… ¿Una mera casualidad?
¿Acaso hoy en día —vuelve a preguntarse Muchnik— no siguen operando con total impunidad empresas de origen nazi (derivadas de la IG Farben, que fabricaba el raticida de las cámaras de gas) como la Bayer, la Hoesch o la BASF, demandadas por sobrevivientes del genocidio nazi?
Muchnik aporta entonces una cantidad enorme de datos sobre la colaboración sistemática, los negocios o incluso la simpatía ideológica que mantuvieron con Hitler—aún durante la segunda guerra mundial— empresas como la General Motors (asociada con IG Farben), la General Electric, la Brown Boveri (filial de Westing House), el británico Unilever, la Shell, la United Steel, el Chase Manhattan Bank de Rockefeller, la Standard Oil, la TEXACO, la ITT (la del golpe de estado de 1973 en Chile), el National City Bank, el grupo editorial Bertelsman, dueño de RCA y accionista mayoritario de American On Line (el principal proveedor de Internet de EEUU) y la Ford. ¡Todos ellos se llenaron de dinero con el nazismo y hoy, en pleno siglo XXI, siguen abultando sus cuentas bancarias y sus acciones con total impunidad!.
Ahí tendrían que atacar y dirigir su violencia mortal, muchachos de MOSSAD y las Fuerzas Armadas de Israel, no a los refugiados palestinos, no a las escuelas palestinas, no a los hospitales palestinos, no a las familias palestinas… El enemigo tampoco son los piqueteros de Argentina, la insurgencia de Colombia, los negros de Sudáfrica. El enemigo son las grandes empresas que amasaron fortunas con el nazismo.
¿Se confundieron de enemigo, muchachos, o ustedes son amigos y cómplices de ese enemigo? Lean ese libro, “desinformados” muchachos del MOSSAD…
¿Los revolucionarios son “terroristas antisemitas”?
La literatura sionista, la gran prensa del poder (monopólico), la embajada de los Estados Unidos y la embajada de Israel han logrado construir un gran sofisma. Todo revolucionario es… “un terrorista”. Si cuestiona la política de estado de Israel o Estados Unidos es, además, un “terrorista antisemita”.
¿Cómo llamarían los dirigentes sionistas y los monopolios de (in)comunicación a uno de los principales fundadores de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) de la Argentina de los años ‘70, el militante de origen judío y comunista Marcos Osatinsky? Marcos Osatinsky no sólo era guevarista, promovía una opción político-militar, era aliado de Cuba y defendía la causa palestina. Estuvo prisionero por la dictadura militar en la cárcel de Rawson, se fugó en tiempos de la “masacre de Trelew”, pasó por el Chile de Salvador Allende y llegó a Cuba, donde además de hacer trabajo voluntario se fotografió con Mario Robi Santucho y otros revolucionarios antiimperialistas de aquella época. Este gran revolucionario de origen judío hoy está desaparecido. ¿Marcos era un “terrorista antisemita”?
¿Cómo llamarían los dirigentes sionistas y los monopolios de (in)comunicación al joven obrero judío libertario Simón Radowitzky que a comienzos de siglo ajustició con un explosivo al feroz coronel de la policía Ramón Falcón, luego de que este último masacrara a obreros indefensos en un acto por el primero de mayo en una plaza porteña? Simón Radowitzky fue castigado con más de dos décadas de torturas, vejámenes y reclusión en las peores cárceles del sur argentino, tras cuya deportación a Montevideo marchó a combatir con las armas en la mano en los batallones internacionalistas en la guerra civil española. ¿Simón era un “terrorista antisemita”?
¿Cómo llamarían los dirigentes sionistas y los monopolios de (in)comunicación a Teresa Israel, joven abogada de guerrilleros y militantes populares? Esta joven judía comunista abogada de presos políticos, una de las más audaces que incursionó en el tenebroso cuartel militar de Campo de mayo denunciando las torturas a los detenidos, se metía en los años ’70 en los cuarteles para intentar salvar la vida de los revolucionarios secuestrados y torturados por los militares argentinos (aliados del estado de Israel). Hoy está desaparecida. Muchos centros culturales y barriales llevan el nombre de Teresa, joven judía revolucionaria. ¿Teresa era una “terrorista antisemita”?
Cómo llamarían los dirigentes sionistas y los monopolios de (in)comunicación a Raymundo Gleyzer, joven militante judío, primero comunista y luego combatiente del guevarista Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP). En casa familiar de Raymundo se fundó el teatro IFT, uno de los baluartes culturales del judaísmo progresista argentino, hoy ubicado en el barrio de Once. Raymundo, brillante y apasionado, dirigió el grupo Cine de la Base y fue el gran cineasta de la insurgencia argentina, amiga de la causa palestina. ¿Raymundo era un “terrorista antisemita”?
La lista de ejemplos sigue y es incontable. No sólo de Argentina sino de toda América Latina y el mundo.
¿El joven dirigente uruguayo Jorge Zabalza, que comenzó militando en la agrupación judía Hashomer Hatzair, visitó Israel, vivió en un kibbutz y luego al regresar se convirtió en uno de los comandantes y uno de los nueve rehenes históricos en Uruguay pertenecientes al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, organización amiga de la causa palestina? ¿El «tambero», como lo llaman en Uruguay, es un “terrorista antisemita”?
¿Y Mauricio Rozencof, igualmente judío, otro de los fundadores de Tupamaros en Uruguay? ¿Era un “terrorista antisemita”?
Y Enrique Oltusky, joven militante judío cubano, que se convirtió en estrecho colaborador del comandante Ernesto Che Guevara (Oltusky, junto con su amigo Orlando Borrego, fue el organizador de las Obras Completas del Che conocidas por el título El Che en la revolución cubana. Los tres, Oltusky, Borrego y Guevara, estudiaron juntos El Capital en Cuba). Como su jefe Guevara, Oltusky era amigo de la causa palestina. ¿Era Enrique un “terrorista antisemita”?
Y si nos vamos aún más para atrás… ¿El joven guerrillero socialista Mordejai Anielevich, que mientras los grandes popes del sionismo negociaban con los nazis, organizaba en el guetto de Varsovia el único camino para enfrentar a los fachos, es decir, la lucha armada… ¿Era un “terrorista antisemita”?
La criminalización macartista de los revolucionarios —especialmente de aquellos que tienen o asumen posiciones radicalizadas— y la falacia de homologarlos con el brutal y monstruoso antisemitismo de origen nazi no reviste el menor análisis histórico. Únicamente a condición de borrar, no sólo la heroica resistencia palestina sino incluso la propia historia de honor y valentía del judaísmo revolucionario y socialista —impulsor de la lucha armada— se puede aceptar la propaganda oficial del MOSSAD, el estado de Israel y la embajada de Estados Unidos.
¿La izquierda piquetera “antisemita”?
Todavía hoy sigue sin resolverse el atentado a la AMIA. Mientras la dirigencia oficial del sionismo se abrazaba con los políticos del sistema y aplaudía al presidente Carlos Saúl Menem, todo el mundo sabía que había una “pata local” en el atentado. Atentado que no se hizo en los barrios donde viven los judíos ricos, chetos y millonarios sino en el barrio de Once, uno de los más populares de la ciudad de Buenos Aires (precisamente el mismo barrio donde a principios del siglo XX tuvo lugar la “semana trágica”, cuando los hijos y los “niños bien” de los empresarios y las bandas parapoliciales salían a reprimir obreros insurrectos y a cazar “judíos-bolcheviques”, vejando mujeres y niños y asesinando a mansalva en nombre de “la patria”). En la “pata local”· del atentado a la AMIA, todo el mundo sospechaba que había puesto su garra sucia y corrupta la policía de la provincia de Buenos Aires, popularmente conocida como “la bonaerense”. También se sospechó que los militares carapintadas —ex instructores en contrainsurgencia en las escuelas yanquis del canal de Panamá— habían colaborado.
Pero a nadie, absolutamente a nadie, ni siquiera a los más delirantes o fantasiosos, se le ocurrió que el movimiento piquetero estuvo mezclado con el atentado a la AMIA.
¿Por qué entonces ese odio y esa histeria que ahora vemos en todos los monopolios de la incomunicación contra la izquierda piquetera?
Pedimos permiso para contar una anécdota. Resulta que hace unos años, una de las organizaciones de víctimas del atentado a la AMIA, los compañeros de APEMIA, organizaron un acto en la calle Corrientes y Pasteur, barrio de Once, Capital Federal de Argentina. Hubo bastante concurrencia. Cuando un trabajador morocho y muy humilde del Polo Obrero intentó subir al estrado a solidarizarse con las familias de las víctimas, algunos sionistas que estaban en el público comenzaron a insultarlo, abuchearlo e intentaron echarlo. Casi nos agarramos a golpes.
¿Por qué ese odio de clase? ¿Al sionismo le interesa el pueblo judío o en realidad defiende sus propios intereses, incluso contra los propios judíos? Si de verdad le interesara el bienestar de los judíos NUNCA, repito, NUNCA hubiera apoyado una dictadura antisemita como la de Videla y Massera.
¿El sionismo nos protege?
Pido permiso para contar otra anécdota personal, esta de la adolescencia. Resulta que en la escuela secundaria militábamos en el centro de estudiantes. Algunos de nuestros amigos eran judíos, otros católicos y un compañero era de origen árabe, aunque de fe católica. Sin renegar de nuestro origen, nosotros éramos (y somos) ateos. Sin embargo, aprovechando el “día del perdón” (no nos ponían inasistencia), faltamos a clase, como gran parte de los adolescentes intentando escapar de la disciplina escolar. Junto con los de apellido judío también faltaron nuestros amigos de origen católico y el de origen árabe. ¿Qué se encontró la barra de amigos al día siguiente al regresar a clase? En cada uno de nuestros bancos de madera había pintada una inmensa cruz svástica (nazi) de color rojo con cada uno de nuestros nombres. La primera reacción, instintiva, fue irnos a los puños. Pero rápidamente, pensando políticamente, como militantes del centro de estudiantes hicimos una denuncia pública de este gravísimo hecho antisemita. Como dirigentes del centro de estudiantes recorrimos muchísimos diarios. Nadie publicó nada. El único periódico que publicó la denuncia fue Nueva Presencia, órgano periodístico que había sido en tiempos dictatoriales baluarte cultural de la resistencia popular. Dirigido por el periodista Herman Schiller (a Herman lo conocimos personalmente muchos años después militando con las madres de plaza de mayo), Nueva presencia le dio lugar en sus páginas a la colorida familia de la izquierda argentina, judía y no judía.
Inmediatamente después de la denuncia vinieron a la escuela dirigentes sionistas. No recuerdo ahora si eran de la OSA o de la DAIA. Pero era un dirigente entonces de peso y renombre. Vino a averiguar y a pedir explicaciones por el hecho antisemita. El rector de la escuela, facho disfrazado de liberal, jurista legitimador de los golpes de estado y columnista del diario de extrema derecha La Prensa, nos llamó a los estudiantes agredidos y también al agresor (quien vino junto con su padre) que había pintado las cruces nazis. En medio de la discusión, el rector le dice al dirigente sionista, señalándome con el brazo extendido: “Porque este estudiante es marxista y milita en el fascismo rojo”. Automáticamente al dirigente sionista se le cruzaron los ojos. Se olvidó al instante del joven neonazi, de las cruces svásticas, de la agresión antisemita y empezó a insultarme. Yo no entendía nada. ¿No venía a defendernos de los nazis? ¿Nosotros no éramos los atacados? ¡No! Para el dirigente sionista, que no era un muchacho ignorante sino un alto dirigente del sionismo argentino, era más peligroso un estudiante marxista judío que un nazi que pintaba svásticas… ¡¡¡Increíble!!! En aquella época yo era muy chico. No entendí nada. La situación me parecía un absurdo y absolutamente ridícula. De agredido y denunciante yo había terminado siendo acusado… ¡Nada menos que por otro judío! Años después lo comprendí muy bien…
¿Los palestinos nos odian?
¿Los palestinos nos odian? No es cierto. Gravísimo error confundir judaísmo con sionismo. Confusión que resulta falsa a todas luces, si se la esgrime en defensa del estado de Israel como si se lo hace en contra de Israel. La resistencia palestina —al menos en sus vertientes y organizaciones más lúcidas, las que provienen de un tronco antiimperialista laico y socialista— lucha contra la política de estado de Israel, no contra todos los judíos en general.
Si se me permite, quisiera contar una tercera anécdota para ilustrar este pensamiento.
Cuando se inauguró la Escuela Nacional «Florestan Fernandes», cerca de San Pablo, a iniciativa del Movimiento sin Tierra (MST) de Brasil, allí nos encontramos militantes de muchas partes del mundo, todos unidos por las mismas banderas y los mismos ideales, los más nobles que ha conocido la humanidad hasta el momento. Había, entre muchísima otra gente, judíos no israelíes. También había marxistas israelíes. Igualmente estaban presentes madres palestinas. Estas últimas vestidas con sus pañuelos y túnicas tradicionales. Todavía recuerdo con una emoción indescriptible el inmenso abrazo internacionalista y fraterno que estas madres nos dieron a todos y todas por igual, incluyendo a los judíos no israelíes y a los marxistas de Israel, sabiendo perfectamente quien era cada uno. No me lo contó nadie. No lo leí en ningún libro. No lo vi en ninguna película. Ese abrazo entrañable, afectuoso y fraternal de palestinas y judíos, palestinos y judías, simbolizó para nosotros un adelanto de cómo se podría vivir y convivir si este mundo cruel y mezquino, no lo gobernaran el imperialismo y las burguesías, con todo su abanico de primitivismo político, odio racial, opresión nacional y fanatismo religioso sino los pueblos organizados sobre un proyecto socialista de alcance mundial. No es un sueño delirante, es algo posible y al alcance de la mano, con la condición de sacarnos de encima a los dueños del poder burgués, del mercado, del capital y de la guerra fraticida.
Por todo esto, les pedimos a los señores defensores del sionismo que hagan toda la propaganda que quieran y se les antoje, pero…
¡Basta ya! ¡No la hagan en nuestro nombre!
¡No usen la memoria de nuestros abuelos y bisabuelos torturados, perseguidos, y masacrados por el nazismo para fines mezquinos, egoístas e indefendibles!
¡Viva la causa de los hermanos y hermanas palestinas!
¡Viva el socialismo!
¡Libertad a todos los presos y presas políticas!
juanlu,los piqueteros ,con sus miserias y grandezas a nivel politico son una banana en el culo para la clase media.provienen de lugares muy pobres y con poca educacion,la clase media culta los acusa de vagos ,drogadictos y borrachos.pero resulta q en la crisis del 2001,fueron los piqueteros y los pobres ,NO LA CLASE MEDIA CULTA ,la q puso los muertos , heridos , torturados y detenidos para q a la clase media se le devolvieran sus ahorros en el corralito ……… la inmensa mayoria de los judios argentinos son de clase media,ademas de cobardes ,ingratos …..como toda la clase media,sin distincion de credos ….