
Ese es el tÃtulo de la editorial de ayer de El PaÃs. Reconozco que soy asÃsuo lector de ese periódico desde hace lustros, es lo único medianamente serio de la prensa española y asà está reconocido internacionalmente. Sin embargo, un sesgo escasamente profesional se hace patente a la hora de enjuiciar algunos temas que a su lÃnea editorial no le son de su agrado. El caso Chávez – Venezuela es uno de ellos. Las relaciones económico polÃticas del magnate golpista Gustavo Cisneros con su homónimo español Jesús Polanco son más que estrechas, por eso El PaÃs pierde toda su objetividad cuando se trata de enjuiciar lo que sucede en la República Bolivariana. La camapaña de propaganda lanzada contra Chávez no tiene precedentes. Veámos lo que se dice en ese texto:
LAS AFINIDADES DE CH�VEZ Y SU POL�TICA EXTERIOR SER�AN MENOS INQUIETANTES SI NO ESTUVIERAN ACOMPAÑADAS DE UN RECORTE DE LAS LIBERTADES EN VENEZUELA.
Y se quedan tan tranquilos. En España se cierran periódicos y revistas y en El PaÃs tan panchos, pero si se le exige a los periodistas que no mientan para alentar golpes de estado o actos terroristas, eso es un recorte de las libertades. Creo que Polanco o los suyos tienen el norte cambiado. Sigamos:
LA REVISIÓN DEL CÓDIGO PENAL EN MATERIA DE PRENSA Y LA ENTRADA EN VIGOR DE LA LEY MORDAZA (TÉCNICAMENTE, DE RESPONSABILIDAD SOCIAL DE RADIO Y TELEVISIÓN) HAN TENIDO POR EFECTO INSTAURAR UNA DESCARADA CENSURA, DENUNCIADA POR ORGANIZACIONES INTERNACIONALES Y PROFESIONALES DE LA INFORMACIÓN, QUE AGRAVA LA DISCRECIONALIDAD GUBERNAMENTAL PARA ACALLAR LA DISIDENCIA.
Me paro en eso de «denunciada por organizacones internacionales», comentario vago e impreciso, propio de la propaganda más que de la información. ¿A quién se refiere el editorialista? ¿Quizá a Reporteros sin Fronteras?. Imagino que sÃ, lo que sucede es que al periodista parece que le da cosa nombrar a una organización que recibe dinero de fundaciones auspiciadas por la CIA para ejercitar campañas mediáticas contra Cuba, Venezuela y otros paÃses, a la vez que calla cuando se trata de denunciar las atrocidades que, por ejemplo, han cometido los EEUU en la guerra de Irak contra medios de comunicación o contra periodistas incómodos que hoy están criando malvas por ejercer su profesión.
En Internet hay mucho que enncontrar sobre las relaciones entre Cisneros y Polanco, desde negocios de expansión de PRISA en latinoamérica, hasta su supuesta pertenencia a la misma logia masónica. En otros sitios se apunta a que Chávez ha frenado la entrada de Polanco en Venezuela en sectores de prensa y de editoriales escolares.
Para acabar, un final del tipo del famoso curso de ética periodÃstica de CQC. Atendiendo a su contenido, el titular de la editorial no deberÃa haber sido «Chávez se radicaliza», sino más bien «El PaÃs se ridiculiza». Como se siga extendiendo el fenómeno en el diario, creo que van a perder a otro lector.
Saludos Juanlu,
Siempre agradezco leer tus comentarios sobre Venezuela.
A cualquiera que quiera comprobar que en Venezuela no existe censura pueden “sintonizar” un programa que hace una disección de las matrices de opinión generadas por los medios privados venezolanos (pro USA) y lo hace manejando un lenguaje cotidiano, cercano al pueblo humilde de Venezuela.
La Hojilla en TV, Windows Media Player – http://streaming.impsat.net.ve/vtv – Lunes a Viernes a las 18:00 horas. Hora de Venezuela (GMT – 4)
También pueden sintonizar un excelente programa de análisis internacional que se llama Dossier, con Walter Martínez:
Dossier, Windows Media Player – http://streaming.impsat.net.ve/vtv – Lunes a Viernes a las 22:00 horas. Hora de Venezuela (GMT – 4)
VTV es el canal público del estado venezolano. En él pueden observarse 24 horas de información de noticias y opinión que cotidianamente se producen en Venezuela. Un país que se está reinventando, cambiando desde sus bases.
Saludos a todos.
La embajada venezolana protesta a El País
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Prosiguiendo con sus habituales editoriales, este 30 de abril El País calificó de “populista”, en su acepción despectiva, al Presidente constitucional de Venezuela, a pesar de tratarse de un mandatario que ha cumplido con sus promesas electorales, sin recurrir, con posterioridad a su victoria, a agendas ocultas negociadas con el poder económico; que jamás ha practicado la política de repartir dádivas públicas como sustitución de una auténtica justicia social, conducta ejercitada por los líderes políticos del pasado, y a los que jamás ningún editorialista les arrostrara populismo alguno; y que nunca ha utilizado su ingente apoyo popular en beneficio personal o de algún grupo específico de poder. Exaspera además observar el criterio discriminante utilizado al editorializar sobre el Presidente Chávez, un líder que denuncia persistentemente las injusticias mundiales y trabaja activamente por erradicarlas, tildándosele de “caudillo populista”, siendo probable que si aceptara el actual orden económico internacional, reformismo mediante, se le presentaría como un estadista, adjetivando como admirables las masivas misiones sociales que implementa su Gobierno.
El artículo, un lamento concatenado sobre acontecimientos mortificantes para el editorialista, obvia mencionar que la suspensión del acuerdo de cooperación militar con EEUU ocurre tras tres años de la controvertida actuación de oficiales de ese país en el golpe de Estado de abril de 2002, habiéndole sobrado tiempo a los cooperantes para mostrar su voluntad de enmienda; que la renovación de equipamiento en las Fuerzas Armadas venezolanas es una decisión soberana acorde con todos los tratados y leyes vigentes, por lo que desaconsejamos la retransmisión de propaganda pentagonal; que los acuerdos de integración firmados con la República de Cuba son un paso del proyecto solidario y continental contrapuesto al anexionismo multiplicador de miseria; que la aprobación de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, redactada con el concurso de propietarios, periodistas y usuarios, plasma el anhelo social de que los medios tengan no sólo derechos sino también deberes; y, por último, es conocida internacionalmente la censura impuesta a la población por la alianza orgánica entre oposición y medios, patente durante el golpe de Estado de 2002, cuando sólo la prensa extranjera informó de la recuperación popular de la democracia en Venezuela.
Gladys María Gutiérrez Alvarado
Embajadora de la República Bolivariana de Venezuela/Madrid
Gracias Antonio por tu comentario y por tus enlaces, los revisaré detenidamente. Todavía recuerdo como acusaban a la Nicaragua sandinista de censura cuando estaban en guerra contra los EUA y decían que los periódicos proyankees no podían publicar con tranquilidad. Vaya morro que se gastan.
Para conocer algo de quiénes son los reporteros sin fronteras, pichar aquí
++ http://www.rebelion.org/noticia.php?id=14960