¡Todos a por Cuba!

0
480

Hoy, la Unión Europea, en la práctica adopta sanciones contra Cuba. Realmente lo que hace es frenar los programas de ayuda que no vayan encaminadas a la adopción de reformas “democráticas”. La excusa, la represión política y los juicios sumarísimos acaecidos en 2003, con el restablecimiento de la pena de muerte para tres secuestradores considerados en los medios occidentales como disidentes.

Da igual que en suelo cubano ocupado —Guantánamo— haya cientos de prisioneros hacinados en perreras, prisioneros de guerra a los que se les niega el poder ser acogidos a la Convención de Ginebra, sin ningún tipo de derecho humano reconocido, que no conocen los cargos que se les imputa, que serán juzgados por tribunales militares secretos y probablemente muchos serán condenados a la pena capital sin posibilidad de apelación.

Pero claro, nadie pone en duda que los EE.UU. son un sistema democrático. Nadie le exige reformas internas a pesar de que la pena de muerte se aplique a menores, a discapacitados psíquicos o a una gran mayoría de gentes de color, verdadera carne de cañón. Da igual que para ser presidente sólo se necesite un 18% de los votos, o que se amañen elecciones.

Tampoco importa que no se rubriquen tratados como los que ponen en práctica el Tribunal Penal Internacional, los acuerdos de Kyoto, que mantengan programas de armas nucleares, químicas y biológicas… o que se invadan países para robarles sus riquezas asesinando a decenas de miles de personas con total impunidad.

¿A qué juega la Unión Europea? En la profunda involución liberal de los últimos tiempos, vuelve a bailar el son que le tocan los norteamericanos, demostrando una pobre capacidad de decisión propia en materia de política internacional. Si el caso que nos ocupa fuera de veras un asunto dc puro respeto a los derechos humanos y a la legalidad internacional habría miles de prioridades antes que un pequeño país que enfrenta un embargo inhumano, un bloqueo económico brutal, y diversos tipos de acoso que van desde la liberación de plagas para destruir cosechas, hasta la organización de grupos terroristas para atentar contra Castro, sabotear la actividad turística… o simplemente desestabilizar el país.

La Unión Europea acaba de dictar sentencia tras un juicio sumarísimo contra Cuba donde no se ha dejado actuar a los abogados de la defensa porque el dueño del tribunal —los Estados Unidos— no lo permite. Si así hubiera sido, igual se habrían conocido las vinculaciones de los “disidentes” con la Oficina de Intereses de la Habana, esa especie de embajada desde la que se planifica el asalto a la isla y que permanece inexplicablemente abierta a pesar de sus conocidas actividades.

Cuba sigue molestando a los intereses coloniales de Norteamérica. Y todo porque a pesar de los pesares, el grado de bienestar que se respira en Cuba es bastante superior al de muchos de los países de su entorno. La educación, la sanidad, el trabajo, la vivienda, la seguridad, etc. son derechos humanos más importantes que la libertad de prensa, que deja de existir cuando recae en las manos de dos o tres empresas; o que la libertad de asociación política, que desaparece cuando un par de grupos de oligarcas títeres de lobbys empresariales se hacen depositarios de la voluntad popular. No engañan a nadie.

21/7/03
Copyleft Juan Luis González

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.