El estado de las autonomías

0
413

Manuel Fraga ha osado decir frente a su pupilo Aznar que no hay que dramatizar cuando se habla de cambiar la Constitución. Nuestro todavía presidente tuvo que tragarse ese sapo sin pestañear. El, que alardea de partido unidimensional, donde no hay fisuras en temas fundamentales, ha tenido que ver cómo su fundador habla de reformar sin complejos la carta magna. Después del cambio de postura de los barones del PSOE, igual es que algo está pasando. Quizá esté cercano el día en el que el Senado se convierta en una cámara autonómica y no en una cámara de representación provincial ocupada por calientasillones ociosos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.