Faltan 15.000 soldados para cubrir todas las plazas ofertadas por el ejército profesional. Y ello aun cuando se les han abierto las puertas a mercenarios extranjeros de países en vías de desarrollo siguiendo el modelo de los EEUU, que tienen un 40% de extranjeros alistados. Recuerdo que durante los tiempos de las luchas en favor de la objeción de conciencia y la insumisión no pretendíamos que la salida a todo el conflicto fuera la profesionalización del ejército, sino la desmilitarización de la sociedad. Sin embargo, un efecto colateral de todas las movidas antimili, unida a un secular rechazo a lo castrense como recuerdo de 40 años de dictadura, ha sido la falta absoluta de popularidad de esta institución. Movidas como la de Irak no están haciendo sino aumentar el distanciamiento del ejército con la sociedad. De seguir así, igual dentro de unos años tendrán que disolverlo. Mientras tanto, y si estás en paro… ya sabes, haz turismo invadiendo un país.