Así, recordando a la amante de su marido, ha acabado el viaje de la Clinton preparado para defender los intereses de Israel y asegurarse el apoyo de los islamistas a los acuerdos de Camp David. Difícil papeleta le dejan a Mursi, el pueblo egipcio ve como un enemigo de su pueblo a EEUU a pesar de que de facto es el mayor aliado del islamismo radical en todo el mundo, pero una cosa es la agenda pública manifiesta y otra la maniobras orquestales en la oscuridad del imperio…