Las cárceles secretas de Bush

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Comienzan a confirmarse los datos que venimos contando desde hace tiempo en la blogosfera alternativa. En estos Bits he hablado en varias ocasiones sobre la existencia de cárceles donde EE.UU. mantiene fuera del control de organismos internacionales, de las ONGs en defensa de derechos humanos y de la opinión pública mundial de una serie de presos sometidos a torturas so pretexto de obtener información contra su particular guerra contra el supuesto terrorismo enemigo saltándose a la torera incluso las laxas leyes norteamericanas.

Esta vez las informaciones vienen del propio seno de la prensa conservadora proBush. El Washington Post ha sido el que ha destapado el affaire gracias a las declaraciones de altos funcionarios del gobierno americano, aunque de los cinco países donde se tiene constancia de prisiones secretas sólo han nombrado a Afganistán, Tailandia y a varios estados del este de Europa en algunas instalaciones ya usadas por la Rusia comunista. De estos últimos no se han querido dar datos, ya que podrían convertirlos en objetivo de Al Qaeda. Human Rights Watch habla de Polonia y Rumanía, basándose en vuelos de la CIA desde Afganistán usados para el transporte de presos. También se tienen informaciones sobre el intento de ubicar una prisión en Chequia y de la negativa de su gobierno a acceder a las peticiones de EE.UU. de resucitar el gulag.

El establecimiento de prisiones secretas, conocidas en el argot como lugares negros en los EEUU está prohibida por su legislación, esa es la razón por la que la CIA ha optado por instalarla en otros países. En su día, dentro del mismo Guantánamo había uno de estos centros, pero fue cerrado el pasado año cuando se consideró que estaban demasiado a la vista del poder judicial. A los prisioneros no se les permite verlos por nadie que no sea de la Agencia, están aislados totalmente del mundo exterior, en ocasiones en celdas subterráneas, carecen de derechos legales y, como mínimo, son sometidos a interrogatorios reforzados, eufemismo que incluye métodos de tortura según la legislación internacional.

La Unión Europea ha afirmado que investigará estas informaciones, ya que la existencia de los centros secretos de detención “no sería compatible� con las convenciones internacionales en la materia ni con su propia carta de derechos fundamentales. Por su parte, Cruz Roja internacional ha pedido visitar a los presos, potencialmente mantenidos en condiciones “medievales� según informaciones de la justicia militar estadounidense. De igual manera se han levantado ampollas —pocas para la gravedad del asunto— por los sistemas de secuestro y detención de presuntos terroristas en operaciones encubiertas en Canadá, Italia, Francia, Suecia y Países Bajos, que han abierto investigaciones sobre operaciones secretas de la CIA para capturar a ciudadanos o residentes de estos países y transferirlos a las prisiones ilegales.

Una nueva oleada terrorismo recorre todo el planeta, pero esta vez, como tantas otras, es terrorismo de estado y tiene su origen en el imperio.

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3 Comentarios

  1. Washington Post criticado por no revelar ubicación de prisiones secretas de la CIA
    Los editores del Washington Post son blanco de críticas por el informe del periódico sobre la red de prisiones secretas de la CIA en el extranjero. La semana pasada el Post reveló que la CIA utilizaba cárceles secretas en varios países de Europa del Este, pero el periódico aceptó, a pedido del Pentágono, no identificar los países. Peter Kornbluh, de los Archivos de Seguridad Nacional, dijo al Columbia Jornalism Review: “Esta es probablemente la capitulación más importante de un periódico desde que (el New York Times) accedió al pedido de JFK de que no publicara la historia completa de la planificación para la Bahía de Cochinos”. Y agregó: “Al ocultar el nombre de los países, el Post está directamente permitiendo que continúe el traslado, la detención secreta y la tortura de los prisioneros en estos lugares. Esta es una terrible responsabilidad. Human Rights Watch identificó a Polonia y a Rumania como dos posibles ubicaciones de las prisiones secretas, pero funcionarios de ambos países negaron las acusaciones.
    Democracy Now!

  2. La CIA mantiene una red de centros antiterroristas en más de 20 países de Europa y Asia

    The Washington Post’ revela un entramado financiado por EE UU con base en París que decide a quién detener y a qué país trasladarle para ser interrogado

    La CIA ha establecido, junto a los servicios secretos de más de una veintena de países de Europa, Oriente Próximo y Asia, una red de centros secretos para la lucha contra el terrorismo, según desvela en su edición de hoy el diario hoy The Washington Post. De acuerdo con esta información, estos organismos deciden cuándo y cómo detener sospechosos y también sobre su traslado a otros países para ser interrogados.

    El Post, que asegura haber contrastado la información con una docena de agentes estadounidenses, otros tantos responsables de servicios de inteligencia extranjeros y fuentes diplomáticas y legislativas, señala que la red tiene un centro multinacional en París en el que hay representantes de Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá y Australia. Además, ofrece detalles sobre sus operaciones en países asiáticos como Yemen o Indonesia.

    La CIA está “buscando desesperadamente” formas para unir fuerzas con otros Gobiernos en la lucha contra Al Qaeda y otros grupos terroristas, indica el diario. Fruto de ese empeño, estos Centros de Inteligencia Antiterrorista (CTIC, por sus siglas en inglés) están detrás de la práctica totalidad de las detenciones de sospechosos de terrorismo desde el 11-S (sin tener en cuenta las efectuadas en Irak): unas 3.000.

    Dinero y tecnología

    La red está financiada por la agencia estadounidense que ha puesto al servicio de estos centros la mejor tecnología de que disponen los servicios de inteligencia de EE UU, incluidos equipos de comunicaciones seguros, ordenadores conectados con las bases de datos centrales de la CIA y acceso a información clasificada sólo compartida con los aliados occidentales más próximos.

    El periódico destaca que la red no es ilegal sino que se enmarca en la cooperación entre servicios de inteligencia, pieza clave en la política exterior durante décadas. Tampoco está vinculada, dice el diario, con las cárceles secretas que EE UU ha establecido en ocho países incluyendo Tailandia, Afganistán y varios de Europa oriental. Pero las detenciones sin cargos y las deportaciones sin autorización judicial a que se refiere el Post violan toda la legislación vigente sobre Derechos Humanos.

    Origen en el narcotráfico

    Estos CTIC tienen su origen, explica el diario, en los centros de la lucha contra el narcotráfico que se crearon en Latinoamérica y Asia en los años 80. Siguiendo este modelo, la CIA creó los dos primeros centros anti terroristas en los 90 para vigilar y capturar los islamistas que viajaban desde Arabia Saudí, Yemen, Egipto y Chechenia para luchar en Bosnia.

    Tras el 11-S, el entonces responsable de la agencia de espionaje, George Tenet, diseñó una campaña mundial contra el terrorismo que incluía invadir Afganistán para destruir la base operativa de Al Qaeda y una serie de operaciones en otros 80 países. El 17 de septiembre de 2001, seis días después de los atentados de Nueva York y Washington, el presidente George W. Bush firmó un documento secreto que autorizaba un abanico de operaciones cuya amplitud no tenía precedentes.

    En este contexto, para cubrir las nuevas necesidades, la CIA desplegó una amplia red de agentes por Europa, Oriente Próximo y Asia, revela el Post. Además, amplió la pequeña División de Actividades Especiales con equipos paramilitares y dio orden de que se aumentaran los efectivos de las Fuerzas de Operaciones Especiales.

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