Hace tiempo osé criticar en los Bits un lamentable artículo de Amos Oz, el famoso escritor hebreo, aparecido en El País, alabando la guerra de Líbano y apoyando sin fisuras la brutal agresión sobre la población civil libanesa. Y digo osé porque para algunos lectores fue como si hubiera atacado a una intocable vaca sagrada, una especie de héroe del pacifismo izquierdista israelí situado por encima del bien y del mal.
También el ministro laborista de defensa Amir Peretz, en el que algunos teníamos depositadas ciertas esperanzas, era un destacado militante de los movimientos por la paz. Muy descentrada debe estar la política en aquel país para considerar pacifistas a gentes tan amantes de la guerra —replicaba yo en los comentarios— ¿cómo serían los belicosos «oficiales» del régimen?
Para aclarar la explicación de este extraño comportamiento, sale en nuestra ayuda un artículo de Uri Avnery que he encontrado en Crónica de Palestina y que, a pesar de mis limitaciones lingüísticas, no me he podido resistir a traducir. Uri es el responsable del movimiento pacifista Gush Shalom y forma parte del corto elenco de valientes personalidades de Israel que son verdaderamente independientes y llaman a las cosas por su nombre despojándolas de la pátina de mentiras y eufemismos con las que el sionismo trata de esconder o justificar sus frecuentes atrocidades.
Aquí os lo dejo, es realmente clarificador:
Izquierda, pero…
Por Uri Avnery
PalestineChronicle.com
Cuando los armas rugen y se iza la bandera, la «izquierda – pero» se pone firme y saluda.
UNA VEZ vi un bonito sketch en un teatro político: sobre el escenario varias personas hablaban con oraciones inconexas terminadas todas con la palabra «pero». Por ejemplo: «algunos de mis amigos mejores son judíos, pero… «, «no tengo nada contra los negros, pero… «, «realmente detesto el racismo, pero… »
Durante la guerra reciente, yo con frecuencia oía frases similares: » soy izquierdista, pero… » Estas palabras eran invariablemente —pero invariablemente— seguidas de una declaración propia de derechistas.
Parece que tenemos una comunidad entera de «izquierdistas – pero», que proponen la aniquilación de pueblos enteros libaneses, la conversión de Líbano en un montón de ruinas, la destrucción de los habitantes de cualquier edificio donde Hassan Nasrallah pudiera (o no) estar y, mientras, también barrer la Franja de Gaza de la faz de la tierra.
Cuando encuentro esas declaraciones en la TV, en la radio y en los periódicos, a veces me tienta rezar: Dios querido, déme a honestos fascistas en vez de a estos «izquierdistas – pero».
ANALIZANDO la segunda guerra de Líbano, es imposible ignorar el papel jugado por los izquierdistas, con o sin comillas, durante la lucha.
Anteayer vi por la TV una entrevista con el dramaturgo Joshua Sobol, una persona agradable conocida como de izquierdas. Él explicó que esta guerra nos ha traído ventajas importantes y alabó al Ministro de defensa, Amir Peretz.
Sobol no está solo. Cuando el gobierno comenzó esta guerra, una formación impresionante de escritores lo apoyó. Amos Oz, A.B.Yehoshua y David Grossman, quienes con regularidad aparecen como un trío político, se unieron otra vez en su apoyo al gobierno y usaron sus considerables talentos verbales para justificar la guerra. Pero no satisfechos con eso, algunos días después del inicio de la guerra, los tres publicaron un anuncio conjunto en los periódicos con la expresión de su entusiasta apoyo a la operación.
Su apoyo no era puramente pasivo. Amos Oz, un escritor con el prestigio literario considerable en todo el mundo, escribió un artículo a favor de la guerra, que apareció en varios respetados periódicos extranjeros. No me sorprendería si «alguien» hubiera ayudado a distribuirlo. Sus dos compañeros también permanecían activos en el apoyo a la guerra, junto con una larga fila de escritores como Yoram Kaniuk, artistas variados e intelectuales, reales o imaginarios. Todos ellos se ofrecieron para la propaganda sin esperar siquiera a ser reclutados.
Dudo que la guerra hubiera alcanzado sus monstruosas dimensiones sin el apoyo masivo de los «izquierdistas – pero», que hizo posible formar «una doble pared para emparedar el consenso» haciendo caso omiso a las protestas constantes del movimiento pacifista. A este acuerdo general se sumó el partido Meretz, cuyo gurú es Amos Oz, y Paz Ahora, en cuyos mítines populares Amos Oz solía ser el orador principal (cuando ellos eran todavía capaces de organizar manifestaciones de masas).
Algunas personas fingen ahora que aquel este grupo estaba realmente contra la guerra. Para muestra un botón: algunos días antes del final ellos publicaron un segundo anuncio tripartito, esta vez pidiendo su terminación. Al mismo tiempo, Meretz y Paz ahora también cambiaron el discurso. Pero ninguno de ellos pidió perdón o mostró remordimiento por su apoyo previo para la matanza y la devastación. Su posición nueva era: la guerra era buena en verdad, pero ha llegado el tiempo de acabarla.
¿CUÁL ES la lógica de esta posición?
El gobierno decidió el ataque en respuesta evidente a la acción de Hizbullah, que capturó a dos soldados israelíes sobre el lado israelí de la frontera y propuso de cambiarlos por prisioneros libaneses encarcelados en Israel. En esta acción, varios compañeros de los soldados capturados murieron y unos pocos más murieron cuando su tanque pisó una mina persiguiendo a los captores en el lado libanés de la frontera.
La opinión pública israelí reaccionó, desde luego, con furia y gritos pidiendo venganza. Pero uno habría esperado que intelectuales, y sobre todo «izquierdistas», mantuvieran la cabeza fría, hasta —y quizás especialmente— durante los tiempos de agitación emocional. En circunstancias similares, incluso Ariel Sharon evitó reacciones extremas y acordó intercambiar prisioneros.
Aquellos que no poseyeron el coraje para hacerlo («Oz.» en hebreo significa fuerza y coraje), o los que realmente creyeron que la acción de Hizbullah debía ser respondida con una reacción fuerte, podrían haber justificado una represalia militar limitada. Aquel día era legítimo unirse a los que exigieron una reacción tan razonable. Pero ya después de 48 horas estaba claro que la reacción era masiva y no era proporcional. No estaba diseñada para «enviar un mensaje» a Hizbullah y a toda la gente libanesa de que la provocación no quedaría impune. Tenía objetivos bastante diferentes.
Sobre el segundo o tercer día de la guerra, ya estaba bastante claro para cualquier persona de pensamiento —¿y los intelectuales no están orgullosos de ser justamente eso?— que se trataba de una guerra verdadera, que iba más allá del problema de los dos soldados capturados. El bombardeo sistemático de la infraestructura libanesa atestiguó el hecho que fue preparada mucho antes y que su objetivo era la aniquilación de Hizbullah y el cambio de la realidad política en Líbano. Para darse cuenta de ello bastaba con escuchar las declaraciones de Olmert, Peretz y Halutz.
ESA ERA la verdadera prueba de fuego para los intelectuales. Uno puede perdonarles su primera reacción. Uno puede decir que se dejaron llevar, como le sucede a la gente en el principio de una guerra. Uno puede decir que ellos no entendieron el contexto (una acusación terrible, cuando se lanza ante intelectuales). Pero desde el tercer día, tales justificaciones y excusas no se justifican más.
Los jefes de ejército no ocultaron la devastación horrible que estaban causando en Líbano —al contrario, se jactaron de ella. Estaba claro que el terrible sufrimiento se causaba a cientos de miles de personas, que los civiles eran asesinados en gran número, que muchas, muchas personas perdían todos sus bienes en los pueblos y las ciudades que sistemáticamente estaban siendo destruidas. Al mismo tiempo, se infringieron grandes sufrimientos a la población de Norte de Israel.
¿Cómo pudieron escritores con conciencia, y hasta más tan «izquierdistas» y humanistas, callarse mientras se cometían estas atrocidades? ¿Cómo podían continuar sirviendo a la máquina de propaganda de la guerra?
Es cierto que los escritores no podían saber que ya sobre el sexto día de la guerra los jefes de ejército habían dicho al gobierno que todos los objetivos de la guerra habían sido alcanzados y que nada más podría lograrse (como la vuelta de los prisioneros, la restauración del poder de disuasión del ejército, el desarme de Hizbullah etc.). En otras palabras, que hasta desde el punto de vista puramente militar, no había ninguna razón para seguir con el horror que, sin embargo, continuó durante otros 27 días y noches más. Pero cualquier protesta de los escritores famosos, hasta una débil, habría sido oída y podría haber inducido a los líderes políticos y militares a pensárselo otra vez. Pero no hubo ninguna protesta.
Cuando los escritores realmente se despertaron después de todo, en la 5ª (¡quinta!) semana de la guerra y pidieron su terminación, ya era demasiado tarde. Ya no había ninguna necesidad más de ellos. La maquinaria incómoda de las Naciones Unidas fue contratada para alcanzar del cese de hostilidades.
Un acontecimiento trágico fue la muerte en combate del hijo de David Grossman, Uri, en aquellas horas últimas de la guerra.
¿QUÉ PROVOCÓ que la «Izquierda – pero» se comportarse así?
Uno puede encontrar motivos superficiales. Es muy difícil para izquierdistas ponerse en contra de un gobierno en el que el partido laborista juega un papel importante. Esto era también verdad en el 2000, cuando el líder laborista, Ehud Barak, arruinó la cumbre de Camp David y volvió con aquel lema fatal: «¡No tenemos ningún socio! ¡No hay nadie con quien hablar! »
Pero esto no era así en la primera guerra de Líbano, en 1982, cuando el Likud estaba en el poder. Porque incluso entonces la «izquierda – pero», bajo el mando de Shimon Peres y Yitzhak Rabin, realmente apoyó la guerra. Durante el sitio de Beirut, Rabin era el invitado de Sharon, y, estando de pie sobre las ruinas, propuso el corte de suministro del agua y medicinas a la población de la parte Occidental sitiada de la ciudad (donde yo me encontraba con Yasser Arafat al mismo tiempo). Sólo después de la tercera semana de guerra, Paz Ahora se unió a las protestas.
Después de la masacre de Sabra y Shatila, Paz Ahora convocó la manifestación de protesta sobre la que ha descansado su reputación desde entonces —la reunión con 400 mil fabulosos participantes. Este fue su momento más brillante y el principio de su declive. Para asegurar las dimensiones de la manifestación, Paz Ahora hizo un pacto, no con el diablo, pero sí con la hipocresía. A cambio de la ayuda del Partido Laborista, ellos invitaron a Peres y Rabin a ser los oradores principales a pesar de que en vísperas de la guerra, los dos se habían encontrado con Menachem Beguin y públicamente solicitaron que invadiera Líbano.
PERO hay causas más profundas para explicar el comportamiento de las «izquierdas – pero» en los momentos de guerra.
Desde el principio del Movimiento Laborista Judío en el país, la Izquierda ha sufrido una contradicción interna: era a la vez socialista y nacionalista. De los dos componentes, el nacionalismo era con mucho el más importante. De ahí que, la afiliación al sindicato laborista (Histadrut) estuviera basada en una clasificación estrictamente nacionalista: no permitían a ni solo árabe hacerse miembro de una organización cuyo nombre oficial era «Organización General de Trabajadores hebreos en Eretz-Israel». Sólo años después de la fundación del Estado Israel se les permitió a los árabes la sindicación.
Una de las tareas más importantes del Histadrut era impedir de cualquier manera, incluyendo la violencia, la contratación de árabes en lugares de trabajo judíos. Para lograrlo, se derramó sangre.
Esto sucedió también con la más gloriosa de las creaciones socialistas: el kibutz. A ningún árabe le permitieron nunca hacerse miembro. Y no fue por casualidad: los kibbutzim se veían a sí mismos no sólo como la realización de un sueño socialista, también como fortalezas en la lucha judía por el país. La creación de un kibutz nuevo, como Hanita en la frontera libanesa en 1938, fue celebrada como una victoria nacional.
La parte izquierdista del movimiento kibutz, Hashomer Hatsa’ir, (la base del partido Mapam, ahora Meretz) tenía un lema oficial: «por el Sionismo, el Socialismo y la Hermandad de Pueblos». Los objetivos no eran tampoco accidentales: expresaban las prioridades verdaderas. Hashomer Hatsa’ir realmente de verdad adoró a Stalin, «el sol de los pueblos», hasta su muerte, pero sus creaciones principales fueron los asentamientos, generalmente sobre tierra comprada a terratenientes ausente ricos, después de que los árabes, quienes los habían tenido durante generaciones, hubieran sido desahuciados. Después de la fundación de Israel, los kibbutzim de Hashomer Hatza’ir fueron establecidos en las tierras de los refugiados y en las tierras expropiadas a los ciudadanos árabes de Israel. El kibutz Bar’am se asienta sobre la tierra del pueblo Bir’am, del que los habitantes árabes fueron expulsados después del final de la guerra de 1948. Mucho Sionismo, muy poca Hermandad de Pueblos.
En cada prueba verdadera, esta contradicción interna de los «Sionistas de Izquierda » (como les gusta llamarse) se hace obvia. Esta es la raíz de la doble personalidad de la «izquierda – pero «.
Cuando los armas rugen y se iza la bandera, la «izquierda – pero» se pone firme y saluda.
Se nota un poco de envidia en las palabras de Avneri. Las descalificaciones a Amos Oz, A.B.Yehoshua y David Grossman (uno de sus hijos murio en esta guerra y el se ha reconocido como uno de los verdaderos perdedores de esta guerra) Demuestran la categoria de este personaje. Simplemente cual es el prestigio que tiene Avneri como escritor y el que tienen estos tres.
Al contrario que Avneri, el cual nunca se equivoca y siempre entona el ya lo dije yo, es normal en este personaje porque como en su vida ha dicho y hecho una cosa y su contraria. Estos escritores tienden a escuchar, pensar, polemizar, equivocarse, pero nunca pontifican como Avneri.
Pasando al tema Shalom Ajshav, tampoco son ellos los verdaderos pacifistas, el unico grupo verdaderamente pacifista israelo para Avneri es el suyo, Gush Shalom. Simplemente hay que ver el numero de simpatizantes de uno y otro grupo en Israel, pero claro cuando Gush Shalom hace una mani en Israel moviliza a todo el pueblo.
Y ahora el tema que mas me gusta cuando habla de politica, para este tipo Meretz no es verdadera izquierda, Avoda tampoco, vamos el ejemplo de verdadera izquierda es Avneri, el pluscuamperfecto, el unico pacifista, el unico escritor importante y el unico izquierdista de Israel.
Por que sera que este exmiembro de la Knesset no ha vuelto a ser reeligido??? Sera que sus compatriotas saben la clase de tipo que es y nunca depositarian su confiaza en este personajillo???
Desde luego, los pacifistas que apoyan guerras dejan inmediatamente de ser pacifistas, poco me voy a creer yo (ni nadie) ya de las palabras de Paz Ahora, del Meretz, de Peretz o de Amos Oz, con sus hechos han demostrado lo que son. Todos tienen las manos llenas de sangre y ese estigma los acompañarán de por vida.
Pero sigues con la descalificación insulsa, tiene envidia… y demás tonterías, no he visto ni un sólo argumento refutando nada.
Mira un poco la biografia de Avneri y veras que el tambien tiene las manos manchadas de sangre. Yo no lo descalifico lo descalifican sus acciones y escritos a lo largo de su vida. Este hombre sabe que en Israel todo el mundo lo conoce y pasan de el y sus opiniones e intenta que en el resto del mundo alguien le haga caso, escribiendo cosas que alegran los oidos a la gente que odia a Israel, asi que no generalices Juanlu que tu compartas las opiniones de Avneri no quiere decir que todo el mundo las comparta (ese nadie te delata). Simplemente compara el numero de idiomas al que se traducen los libros de Oz y los de Avneri, por no hablar de las ventas. Tambien se puede comporar los lugares donde Oz da conferencias y donde las da Avneri, en los periodicos y revistas donde escribe a menudo Amos Oz y donde escribe Avneri (tanto en Israel como fuera de Israel)
Simplemente cuando Avneri escriba algo como Contra el Fanatismo que pontifique sobre el pacifismo. Simplemente Avneri puede decir lo que quiera, el resto del mundo gira y solo una exigua minoria sabra que existe este tipo.
«A este acuerdo general se sumó el partido Meretz, cuyo gurú es Amos Oz, y Paz Ahora, en cuyos mítines populares Amos Oz solía ser el orador principal (cuando ellos eran todavía capaces de organizar manifestaciones de masas)»
Cuando Gush Shalom haga una sola manifestacion de masas en Israel que hable, pero este hombre simplemente no reconoce a la gente que mas ha hecho en Israel por llegar a un acuerdo con los arabes (apoyo a los acuerdos de Oslo, promocion de los acuerdos de Ginebra…) Alguien puede decirme que ha hecho Avneri por la paz? Bueno antes del 48 militaba en el Irgun de tu querido Beguin a lo mejor su contribucion a la paz es la paz de los cementerios, porque su ideologia es la terrorista ora judia (irgun) ora arabe (apoyo a la OLP en los 70 y a Hammas actualmente)
¿Pero qué descalificas de este escrito? sigo sin saberlo. Vuelves a confundir la gimnasia con la magnesia, Chiquito de la Calzada es el que mas entradas de cine a vendido en la historia de nuestro cine, ¿por eso sus opiniones son más respetadas?, mil millones de moscas no pueden estar equivocadas, pos nada a comer mierda todo el mundo… me encantan tus argumentos peregrinos.
Y un militar que se civiliza, pues eso que ganamos, pero un civil que se militariza en Israel…. ya sabemos a donde nos lleva, a ser cómplices de asesinos, o sea asesinos.
¿Y me dices dónde Uri apoya a Hamas? esas acusaciones tipo Bush me suelen gustar bastante, de hecho las colecciono. ¿La puedes postear a los comentarios y las compartimos con todos? Porfi…
Genial artículo, por los datos reveladores (además de que algunos no son los más conocidos y habituales) y por lo certero del análisis.
Por cierto, si se recurre a eso del prestigio internacional, la maestría en la escritura o el número de idiomas al que uno es traducido, ¿no se está dando la razón a los planteamientos de izquierdas y antisionistas? Lo digo porque hay por ahí un tal Chomsky… Pero vamos, que no seré yo el que caiga en esa especie de elitismo estúpido. Por supuesto que nunca le darán bola en Israel: a nadie le gusta que le muestren sus miserias tan a las claras, y menos que la gente las pueda conocer.
«Avnery tampoco vendrá con la condena de rutina de la violencia palestina, ni siquiera después de un fin de semana en el que 25 israelíes, muchos de ellos adolescentes, fueron muertos por una serie de ataques suicidas. Al contrario, dice que comprende a los asesinos; incluso se identifica un poco con ellos. «Después de todo,» dice, «yo también solía ser terrorista.» »
Entrevista en el Guardian hecha por Jonathan Freedland.
Yo no descalifico nada del texto critico la actitud de un tipo que sabe que para que se le haga minimamente caso sabe que tiene que decir este tipo de cosas, porque si no no lo leeria nadie. Critico el aroma que transmite este, como muchos de sus articulos de soberbia y autoorgullo, el es la verdadera izquierda, el es verdadero pacifista, el es el verdadero lider que necesita Israel. Lo unico malo es que excepto su familia y cien personas mas todo el mundo pasa de el y su organizacion. Pero claro es el comodin de las personas que leen un poco y odian a Israel para escudarse. Las palabras de Avneri no son palabras de Dios, lo mismo pasa con las palabras de Amos Oz, el problema es que Oz lo sabe y Avneri no.
«Y un militar que se civiliza, pues eso que ganamos, pero un civil que se militariza en Israel…. ya sabemos a donde nos lleva, a ser cómplices de asesinos, o sea asesinos».
Beguin era un terrorita, hasta que murio por pertenecer al Irgun grupo al que pertenecio Avneri, Dayan fue un militar que en la ultima epoca de su vida fue el arquitecto de los acuerdos de paz con Egipto que los firmo Beguin con Sadat. Me puedes decir donde estaba Aveneri en aquella epoca??? estaba apoyando esos acuerdos de paz??? Por que el es un militar reconvertido y estos dos personajes son terroristas y piratas????
Pues nada Juanlu te juntas con el abogado de Leon y a ponerle una demanda a la izquierda israeli por complicidad en crimenes de guerra, y si quereis podeis seguir hasta el 85% de la poblacion israeli que apoyo la guerra.
P.D: Dime lo que has leido de Amos Oz anterior al escrito de la guerra del Libano que es lo que mas te ha gustado y lo que menos???
Has leido el primer libro de Avneri??? Te gusto???
Creo que sigues teniendo problemas con los comentarios lo he intentado esta mañana y no sale
Han publicado el artículo en Rebelión:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=37438
Kfar, el porcentaje de aceptación de la guerra en Israel sólo denota dos cosas: lo bien que funciona la maquinaria de propaganda sionista y lo enferma que está su sociedad, en la que muchos de sus políticos son o han sido militares, que vive de la guerra, donde las IDF son la organización más influyente del país…
Y ello, no porque el estado de Israel esté en peligro de nada, sino porque quiere mantener por la fuerza las tierras de sus vecinos robadas también por la fuerza. Pero claro, para mantenerse como un ladrón es necesario estar armado e inventarse zarandajas religiosas o políticas para creerse con el derecho a robar y matar sin siquiera remordimientos de conciencia a todos sus vecinos.
Y si la ultraderecha, los partidos religiosos y la izquierda-pero son todos aliados en una guerra, todos son responsables de lo que allí ha sucedido. Ya se sabe que en el 6º día los objetivos militares habían sido alcanzados, el resto fue una orgía de destrucción y muerte con la que se corren de gusto los sionistas que no servía en nada a la supuesta guerra contra Hezbollah. Sois cómplices de una masacre por pura diversión.
Y prefiero mil veces a un pacifista que a los terroristas y asesinos que tu defiendes, aunque ese pacifista tuviera un pasado militar o terrorista, la gente puede civilizarse y renunciar a aquello que defendía antes por la fuerza. Lo malo es ser un terrorista inicialmente, disfrazarse luego de político y seguir practicando, apoyando o justificando el terrorismo de estado, los crímenes de guerra, los asesinatos sin juicio, el robo a otros países, masacres de civiles… hay una diferencia significativa. El mismo perro con diferente collar, como apunta nuestro refranero.
Mira lo que decía un dirigente israelí sobre cómo llevar a la gente a la guerra:
“Es natural que la gente común no quiera la guerra… pero después de todo son los dirigentes de un país los que determinan la política, y es siempre algo simple arrastrar consigo a la gente, trátese de una democracia, o de una dictadura fascista, o de un parlamento, o de una dictadura comunista. Tenga voz o no, la gente siempre puede ser llevada a hacer lo que quieren los dirigentes. Es fácil. Basta con decirle que está siendo atacada, y denunciar a los pacifistas por su falta de patriotismo y por exponer al país al peligro. Funciona del mismo modo en todos los países.”
«Sois cómplices de una masacre por pura diversión»
Tienes mi correo si quieres mis datos personales y se los mandas tambien al abogado de Leon para que me incluya en la denuncia que ha puesto contra los gobernantes de Israel.
«Y prefiero mil veces a un pacifista que a los terroristas y asesinos que tu defiendes»
A ver me puedes decir a que terrorista y asesino he defendido?? Me puedes decir a quien ha matado Amos Oz, Grossman o Yehoshua ?? me puedes decir a que grupo terrorista han pertenecido??? yo te he dicho que para mi Beguin fue un terrorista en una epoca de su vida aunque despues tuviera el suficiente valor para llegar a la paz con Egipto.
Desde el dia 6 hasta el dia 33 solo ataco Israel o Hizballah lanzo algun cohete contra Israel???
Creo que las palabras entre Chirac y Zapatero captadas furtivamente clarificaron un poco la situacion de la «victoria» de Hizballah
No me refería a los escritores, ¿acaso has criticado la guerra?
Yo acuso: al estado de Israel por apartarse del legado ético de pueblo judío a la humanidad.
Yo acuso: al sionismo por instaurar un estado teocrático, racista, terrorista y genocida.
Yo acuso: a los hijos de los perseguidos y humillados por perseguir y humillar.
Yo acuso: a los dirigentes judíos de todo el mundo por sostener
sin ninguna diferenciación la monstruosa idea de que ser judío equivale
a ser sionista.
Yo acuso: a los dirigentes judíos de Argentina por negociar a los
muertos de AMIA, argentinos, judíos o no, a cambio del apoyo del
gobierno argentino a Israel.
Yo acuso: al estado de Israel por no tener constitución civil.
Yo acuso: al estado de Israel por preferir la idea de una «tierra de israel completa» a la paz y no tener fronteras definidas.
Yo acuso: al estado de Israel por vaciar de significado y
mancillar la palabra paz, ocultando, como dice la biblia, que esta
deriva de la justicia.
Yo acuso: al sionismo de traicionar al judaísmo.
¡No cometan sus crímenes en nombre del pueblo judío!
Udi
(argentino, judío y ciudadano israelí)
PD: sostener que la legitimidad de cierto discurso está directamente relacionada con la cantidad de adhesiones que despierta es como proponer la ingesta de excrementos. ¡Millones de moscas no pueden equivocarse!
[…] Original inglés: http://www.counterpunch.org/avnery09082006.htmlTraducción al español: http://www.bitsrojiverdes.org/wordpress/?p=645#more-645 […]
Hola Udi, da gusto ver a israelíes que discrepan con la política belicista y expansionista de su gobierno, entre otras cosas eso es lo que pretendo hacer ver con las traducciones de autores como Levy o Avnery, comentarios de Amira Haas, etc. Gracias
[…] Avodá, conocido por los gentiles como Partido Laborista. En teoría es de izquierdas, pero en nuestro país bien podría tildarse de conservador, al menos a buena parte de sus miembros. Obviamente es sionista hasta la médula. 19 escaños de izquierda sí, pero… […]
[…] la paz, pero de los de verdad, no los que aplauden los ataques a la población civil indefensa como Amos Oz, Noa o la mayoría del partido pacifista Meretz. Basta si no comprobar el animoso debate entre Uri […]