
Aunque suene a propaganda de guerra —más bien contra la guerra—, nada más lejos de la realidad, el titular que encabeza la noticia es completamente real y puede comprobarse fácilmente en la prensa cortesana, oficialista y pro imperialista occidental. El batallón Jabhat al-Nusra, recientemente incorporado al listado de organizaciones terroristas de EEUU por sus vinculaciones con al Qaeda, es el principal grupo de la insurgencia siria. En muchas ocasiones ya hemos dicho que los yihadistas de al Qaeda son mayorÃa de combatientes en muchos frentes, pero ahora el portal de defensa e inteligencia israelÃ, DebkaFile, da algunos detalles numéricos que, desde luego, aterran:
- Los terroristas son al menos 10.000 y son los combatientes mejor entrenados y más profesionales del frente rebelde sirio.
- Son la punta de lanza en el frente de Alepo
- Están tratando por todos los medios de hacerse con el arsenal quÃmico del ejército sirio, al parecer están a menos de un kilómetro de lograrlo entrando en la base de Al-Safira
- Sus armas están pagadas por Qatar, Arabia Saudà y Kuwait, todos aliados de Estados Unidos
- Si Jabhat al-Nusra se hace con armamento quÃmico, desde Norteamérica especulan con la posibilidad de que se les escape de las manos y sean usados en otros frentes no controlados por ellos.
Todos los esfuerzos que EEUU está haciendo para hacer más polÃticamente correcta a la oposición siria se puede venir abajo con la difusión de informaciones de este tipo, entre otras cosas porque los terroristas han anunciado que
DERROCAR A BASHAR AL ASSAD ES LA PRIMERA PARTE DE LA BATALLA. LA VICTORIA SER� COMPLETA CUANDO SE INSTAURE UN ESTADO ISL�MICO BASADO EN LA SHARIA (LEY ISL�MICA)
Ya hemos visto cómo en las zonas «liberadas» de Siria se ha impuesto el velo obligatorio a las mujeres, incluso a las periodistas occidentales que informan empotradas de los progresos libertadores de los rebeldes o se les prohibe conducir vehÃculos so pena de castigos violentos de tipo tortura. Usan técnicas de guerrilla urbana pero no le hacen ascos a los crÃmenes de guerra (secuestros, ejecuciones, decapitaciones) e incluso al terrorismo más puro, ellos mismos han reivindicado la mayorÃa de los atentados con coche bombas o de terroristas suicidas como por ejemplo el sucedido ayer mismo contra el Ministerio del Interior en Damasco, donde cinco personas murieron y otras 23 resultaron heridas. Buena parte de sus miembros son extranjeros, lo más granado del integrismo mundial.
Nadie en su sano juicio dudará que, una vez más, Estados Unidos tiene a su servicio a al Qaeda, como en Afganistán, Chechenia, Kosovo, Irán, Libia…
En la misma declaración, reconoció legitimidad del golpe de Estado de Franco y la ilegitimidad del gobierno del Frente Popular durante la II República española (sic).
El Ejército Sirio Mata al Líder del Frente de Nusra
Según el sitio Syria Truth, la muerte del jefe de la milicia del Frente al Nusrat (Yabhat Nusrat), vinculado a Al Qaida, ha sido reconocida por el grupo, que ha nombrado un sucesor.
El antiguo comandante, Abu Mohammad Yulani, fue muerto el 12 de diciembre pasado en el campo palestino de Deraa, en un enfrentamiento con tropas gubernamentales. Estas fuentes aseguran que su muerte fue fortuita, ya que las autoridades no sabían que él se encontraba en el campo.
Según fuentes de seguridad francesas y libanesas, Yulani no es otro que el dirigente de Al Qaida, Ayyad Tubassi, que es cuñado del antiguo dirigente de Al Qaida en Iraq, Abu Musaab Zarkawi, muerto en ese último país en 2006.
En cuanto al sucesor de Yulani, Mustafa Abdel Latif Saleh, conocido por el seudónimo de Abu Anas Sahaba, él es un jordano de origen palestino.
Según la agencia United Press International (UPI), su designación fue realizada por el Consejo de la Shura de los Muyahidines y el Comité Legítimo de la Corriente Yihadista-Salafista en Jordania.
El Frente Nusra Implementa su Modelo en las Áreas “Liberadas” de Siria
Yusuf Fernandez
Un creciente número de medios internacionales están en la actualidad describiendo una serie de hechos terribles y aterradores en las zonas de Alepo y otras localidades y pueblos de Siria que han caído en manos de los rebeldes. Los informes hablan de numerosos crímenes cometidos por los grupos armados en estas zonas y de protestas de la población local contra estos militantes, muchos de los cuales son extranjeros.
Fadi Salem, un académico sirio de la región del Golfo que visitó Alepo recientemente, escribió que incluso aquellos en Alepo que habían previamente apoyado la rebelión han cambiado de opinión debido a la violencia que se ha producido tras la llegada de rebeldes armados a la ciudad. “La población no estaba preparada para esto. Los rebeldes armados no son en su mayoría de la ciudad. Ellos no tienen un apoyo popular,” señaló.
Mientras los medios occidentales continúan insistiendo en que estos grupos apoyan la creación de una “democracia sana” y un “estado de derecho”, la realidad parece ser un poco diferente. Uno de ellos, el Comité Revolucionario de Alepo, ha instalado recientemente un “emirato islámico” de tipo talibán en las tres áreas que todavía controla de la ciudad, como ocurrió anteriormente en el barrio de Baba Amr (Homs) antes de su reconquista por el Ejército.
Los “herejes”, según sus puntos de vista extremistas –sunníes no wahabíes, sufíes, shiíes, alauíes e ismaelíes- y los “infieles” –cristianos-, han sido expulsados de estas áreas y sus pertenencias han sido confiscadas. Las nuevas autoridades “revolucionarias” han creado también un “Comité para Ordenar el Bien y Prohibir los Actos Impíos”, una policía religiosa de estilo saudí, que castiga a aquellos que no siguen su interpretación particular de la religión.
El periodista alemán Daniel Etter escribió recientemente un reportaje en el periódico alemán Die Frankfurter Allgemeine Zeitung acerca de su visita a las localidades controladas por los rebeldes cerca de Alepo. En dicho artículo, él sugiere que todos los rebeldes son miembros de grupos extremistas. El artículo de Etter también proporciona una evidencia de que las autoridades rebeldes someten a los civiles a arrestos arbitrarios y torturas y ejecutan de forma sumaria a los miembros del Ejército regular que capturan. En la ciudad de Maraa, al norte de Alepo, Etter vio a unos 120 prisioneros, aparentemente civiles, “ser llevados a una gran sala” de lo que anteriormente había sido una escuela. “Muchos de los prisioneros mostraban señales de abusos”, indicó. Los grupos rebeldes han dejado claro también que tienen intención de acabar con los partidarios del gobierno sirio.
Lo que Etter describe en su artículo son claramente crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Sin embargo, en lo que se refiere a los crímenes y atrocidades cometidos por los militantes sirios y extranjeros, las supuestas sensibilidades morales de Occidente dan paso a una total indiferencia.
El papel del Frente Nusra
Por otro lado, alrededor del 80% de los grupos armados, incluyendo el poderoso Frente Nusra (Yabhat al Nusra), que posee conexiones con Al Qaida, han creado un centro de mando cerca de la ciudad de Idlib, en el noroeste de Siria. Todos los miembros de este mando han reconocido a Sheij Adnan al Arur como su líder espiritual. Aquellos comandantes que no se mostraron de acuerdo con esta línea extremista han sido asesinados y sólo los salafíes o wahabíes permanecen.
Davig Ignatius, un columnista de política internacional del Washington Post, ha escrito que el Frente Nusra ahora tiene unos 10.000 combatientes en Siria y constituye “la arma más agresiva y exitosa de la fuerza rebelde.” En la guerra que tiene lugar en el país, el Frente Nusra y otros grupos similares están haciendo los mayores esfuerzos de lucha en los frentes.
Según el New York Times, el Frente Nusra es “una filial de Al Qaida en Iraq”, indicaron responsables y antiguos insurgentes iraquíes, que añadieron que este grupo iraquí “ha contribuido con combatientes veteranos y armas” a la insurgencia en Siria. “Esto es una simple forma de devolver el favor a nuestros hermanos sirios que lucharon con nosotros en las tierras de Iraq,” dijo un veterano de Al Qaida en Iraq, que afirmó haber contribuido a los esfuerzos del Frente de Nusra en Siria, al Times.
El periódico añade que el grupo “mató a numerosos soldados estadounidenses en Iraq y provocó un amplio conflicto sectario con atentados suicidas contra shiíes y seguidores de otras religiones, así como contra sus adversarios ideológicos. El grupo iraquí jugó un papel activo en la fundación del Frente Nusra y le suministró dinero, expertos y combatientes, dijo el mayor Faisal al Issawi, un oficial de seguridad iraquí que vigila las actividades del grupo Al Qaida en Iraq en la provincia de Anbar”.
El Frente Nusra y otros grupos similares han rechazado públicamente también la autoridad de la Coalición Nacional de las Fuerzas Sirias Revolucionarias y de Oposición, que ha sido reconocida por EEUU, algunos gobiernos europeos y las monarquías del Golfo Pérsico como el “legítimo representante” de la oposición exterior e interior. Los militantes han calificado la creación de esta coalición de “un complot dirigido por Occidente”.
Washington descubre el terrorismo en Siria
El rechazo del Frente Nusra y otros grupos que luchan sobre el terreno a la Coalición Nacional de Fuerzas Sirias Revolucionarias y de Oposición, apoyada por EEUU, ha irritado a Washington, que hizo un notorio esfuerzo con el fin de crearla en la esperanza de que pueda convertirse en un futuro gobierno títere en Siria. Este hecho deja claro que la coalición no tiene un apoyo real dentro de Siria.
La coalición fue creada bajo la dirección del Departamento de Estado de EEUU y el embajador norteamericano en Siria, Robert Ford, en un hotel de cinco estrellas en Doha en noviembre. Su líder, Ahmed Moaz al Jatib, que está siendo descrito como un “moderado” en los medios occidentales, es conocido por sus incendiarios discursos sectarios. Su principal calificación para el liderazgo parece ser su antigua y estrecha relación con la corporación Shell Oil.
El 13 de diciembre, el Departamento de Estado de EEUU designó formalmente al Frente Nusra como “organización terrorista extranjera”. En una teleconferencia con un grupo selecto de periodistas, un alto responsable del Departamento de Estado justificó esta designación acusando a la organización de lanzar “cientos de ataques, casi 600, en grandes centros urbanos de Siria en la que numerosos sirios inocentes han resultado muertos y heridos”.
Esta declaración fue rápidamente condenada no sólo por los grupos más extremistas, que acusaron a EEUU de llevar a cabo una abierta injerencia en el conflicto sirio, sino también por miembros del Ejército Sirio Libre, apoyado por Washington, que salieron públicamente en defensa de su aliado.
Con esta decisión, Washington fingió haber descubierto que los terroristas sirios están cometiendo atrocidades en el país. En el pasado, la Administración estadounidense había rechazado como una “distracción” las afirmaciones del gobierno sirio de que estaba siendo objeto de un ataque de grupos terroristas internacionales.
Ésta es otra prueba de la hipocresía de Washington. En 2003, la Administración justificó la guerra y la invasión de Iraq no sólo con alegaciones sobre las inexistentes armas de destrucción masiva de Iraq, sino también con otra falsa afirmación: los vínculos entre el antiguo régimen iraquí y Al Qaida. Sin embargo, mientras la alegación de una conexión entre Al Qaida e Iraq fue una completa fabricación, ha quedado claro que los grupos y combatientes vinculados a Al Qaida están desempeñando un papel decisivo en el conflicto sirio. Sin embargo, la Administración Obama guarda silencio sobre este hecho.
Este silencio puede ser explicado porque los grupos terroristas que operan dentro de Siria actúan en realidad en beneficio de EEUU en la guerra en favor de un cambio de régimen en Siria. Ellos han sido armados y financiados por dos aliados de Washington, Qatar y Arabia Saudí, y han lanzado una brutal guerra sectaria que busca destruir a Siria y crear las condiciones necesarias para la imposición de un régimen títere de EEUU en el país. Washington está apoyando a las fuerzas extremistas takfiris en varias naciones de Oriente Medio porque ellas promueven un conflicto sectario dirigido a debilitar la influencia de Irán, un país de mayoría shií.
Sin embargo, el apoyo estadounidense a tales fuerzas podría tener un efecto contrario al esperado, como sucedió en Libia donde el Consulado de EEUU y una instalación secreta de la CIA en Bengasi fueron asaltados el pasado mes de septiembre por elementos vinculados a Al Qaida. No hay duda de que algunos expertos en Washington ven una amenaza similar en Siria. Joseph Holliday, un analista del Instituto para el Estudio de la Guerra, ha advertido que “la emergencia de células terroristas que trabajan contra el régimen sirio supone un riesgo para EEUU y un desafío para aquellos que piden un apoyo material a la oposición armada”.
Los neocon estadounidenses rechazan este punto de vista y afirman que EEUU debería armar a las milicias vinculadas a Al Qaida con el fin de derribar a Assad. En la revista neocon Weekly Standard, un reciente artículo de Lee Smith criticaba duramente a Barack Obama y su administración porque ellos no han empleado la fuerza contra Siria.
“Matrimonios sexuales” para derrocar al Gobierno sirio
Un clérigo extremista wahabí de Arabia Saudí ha publicado recientemente un decreto religioso especial que permite a los terroristas sirios acceder a matrimonios de corto plazo con mujeres sirias.
Sheikh Mohamad al-Arifi precisa que los matrimonios entre los miembros de los grupos armados, apoyados desde el extranjero, y las mujeres sirias satisfacen, por una parte, las necesidades sexuales de los insurgentes y, por otra, los incitan a asesinar soldados sirios.
El clérigo saudí puntualiza que los matrimonios calificados de «matrimonios sexuales» pueden realizarse incluso con mujeres sirias menores de 14 años de edad.
Al-Arifi, quien anteriormente también había emitido decretos de similar inmoralidad para incitar a la violencia en Siria, ha prometido el «paraíso» a quienes se casen con los terroristas.
El wahabí ha organizando también un evento para recaudar fondos dedicados a las bandas armadas que combaten contra las fuerzas gubernamentales en el país árabe.
Los edictos de este wahabí saudí son tan ridículos como insultantes e inmorales, aunque los países occidentales y varios regionales, como Arabia Saudí, Turquía y Catar, han demostrado que todo sirve para fomentar la violencia en Siria y acabar con el Gobierno de Damasco.
Desde hace 21 meses, Siria es escenario de fuertes disturbios que han ocasionado la muerte de un número ingente de personas, tanto civiles como miembros de las fuerzas de seguridad.
fm/nii/