
Estados Unidos, con el resto de aliados y vasallos que participan en la guerra contra Siria desde hace más de dos años, sigue adelante con los planes ilegales de atacar al país árabe una vez que han fallado todos los intentos de ganar una guerra teledirigida usando a terroristas y mercenarios yihadistas venidos desde todos los lugares del mundo.
La reunión del Consejo de Seguridad de hoy ha sido un fracaso, Rusia ha entregado pruebas gráficas de que el ataque se produjo desde una zona controlada por los rebeldes y se las han pasado por el arco del triunfo. No es cuestión de pruebas, todos lo saben, no es por las armas químicas. La determinación de intervenir es total y absoluta, por eso China y Rusia se han levantado de sus asientos, para no participar en tamaña farsa.
El gobierno sirio clama por alguna prueba de los belicosos, la ONU dice que ha habido un ataque pero que no saben de dónde ha venido y que necesitan más tiempo que no quieren dar ni EEUU ni UK porque saben que se pueden desinflar sus pruebas falsas como un azucarillo en una taza de té, de alguna manera incluso critica a estas potencias por denunciar sin aportar nada sólido contra Siria. Las pruebas circulan ya en sentido contrario para pesar del eje pro al Qaeda, son los rebeldes quienes las han usado en varias ocasiones, así lo anunciaron, amenazaron y actuaron en consecuencia para provocar el ataque, tal y como muchos habían previsto.
El nuevo Egipto surgido del apoyo de los militares a los revolucionarios de Tahrir, se une al bloque opositor a EEUU y anuncia que no dejará paso por el Canal de Suez a ningún buque que vaya a la guerra contra Siria, una digna postura que le costará más de un dolor de cabeza en el futuro. Pero hasta el Vaticano se ha pronunciado contra la guerra de Estados Unidos, los yihadistas llevan matando, degollando, torturando, violando y echando de sus tierras a los cristianos desde el inicio de la guerra y algo peor les puede suceder si llegan al poder con apoyo occidental. Los cristianos caldeos iraquíes lo saben muy bien y están horrorizados ante esa posibilidad, ya lo vivieron hace una década. Los sirios jesuitas, también.
Al parecer, el Mossad intervino las llamadas desde el teléfono rojo del Ministerio de Defensa sirio a la unidad de armas químicas pidiendo explicaciones y se las ha entregado a EEUU. Sin embargo, según InfoWars, las llamadas prueban justamente que el ataque no provenía de su propio bando, ya que ni lo conocían, lo desaprobaban y cundió la histeria cuando se enteraron de lo que estaba sucediendo porque estaban al tanto de las consecuencias de algo así.
La guerra electrónica tampoco cesa. El Ejército Electrónico Sirio ha tumbado por horas la web del New York Times, aunque no ha conseguido colocar un mensaje contra la guerra. A estas horas, todavía persisten algunos problemas en los servidores
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— The New York Times (@nytimes) August 28, 2013





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